#ZZYearThree: 20 años de… HEROES REBORN, de varios ¿artistas?


Se cumplen 20 años de uno de los movimientos editoriales más polémicos del mundo del cómic y uno de los puntos más bajos de Marvel tanto en el marco creativo, como editorial.

No hace falta más presentación para…

Heroes Reborn
de VV. AA.

El mercado de la especulación que había florecido a principios de los 90 había comenzado a colapsarse casi inmediatamente, el 1993, y los años siguiente fueron testigos de una exagerada caída de ventas que se había saldado con el cierre de casi dos tercios de librerías especializadas, de los efectos de esta hecatombe de ventas tampoco se habían librado las editoriales, muchas de ellas acabaron cerrando sus puertas en los años posteriores al crac de la especulación.

Marvel, con Tom DeFalco como Editor en Jefe había sido una de las editoriales que se había subido al carro de la especulación, inundando el mercado de series mediocres, números unos de portadas holográficas, crossovers a punta pala y todo lo que se terciara. Por supuesto, cuando el mercado se colapsó la Casa de las Ideas fue de las primeras editoriales en sufrir los efectos de la crisis de venta y, entre 1993 y 1994, Marvel se hundía en bolsa. La ventas bajaban, las series cerraban, multitud de líneas editoriales surgidas en medio de la vorágine especuladoras desaparecían sin dejar rastro. Para hacernos una idea dos ejemplos: la línea de los Hijos de la Medianoche, surgida al amparo del éxito del Motorista Fantasma de los ’90, que contaba con 5 series el 1992 se había visto reducida a una el 1994. Otro ejemplo es Punisher, que a principios de la década contaba con tres series regulares, múltiples especiales y miniseries, y que había visto su última serie cancelada también por aquellas fechas.

El tándem del mal.

Por supuesto esta situación no se le había pasado por alto a los ejecutivos de la  compañía, capitaneados por Ron Perlman, que al mismo tiempo que veían derrumbarse su imperio mediático pusieron en marcha medidas para subsanar aquella alarmante situación. El encargado fué uno de los hombres de Perlman, Terry Steward, cuya primera medida fue hacer rodar la cabeza de Tom DeFalco y poner en marcha la Marvelution, que consistió en dividir Marvel en varias líneas editoriales controladas por seis Editores en Jefe diferentes e independientes. Aquello fue un desastre tanto a nivel de ventas (cancelación de las series enmarcadas en Poderes Cósmicos y 2099) como creativo (La Encrucijada en Vengadores) del que sólo se libraron los mutantes con sus crossovers y Spiderman enfrascado en plena Saga del Clon.

Sale Steward y entra Jerry Calabrese que no tarda en establecer un único Editor en Jefe al frente de la Casa de las Ideas, Bob Harras entra en el puesto en 1996. Pero esta no será la única medida de Calabrese, a la hora de hacer frente a la sangría de ventas nuestro flamante ejecutivo echa atrás la mirada a los años dorados de la editorial, ¿los 80?, ¡no!, ¡1991!. Calabrese y el resto de ejecutivos, que probablemente no leyeron un cómic en su vida, añoran las millonarias ventas de principios de la década y ven como responsables últimos de aquellos éxitos a los chicos de Image, aquellos autores que habían abandonado Marvel para fundar sus propia editorial. Y así comienzan las negociaciones con los autores fugados en una monumental bajada de pantalones por parte de la editorial. 

Las negociaciones entre la gente de Calabrese y los chicos de Image lograron traer de vuelta a Marvel a los artífices (porque, al parecer, nadie se acordaba de la especulación) de los dos cómics más vendidos de la editorial el 1991: Jim Lee con sus 8 millones de X-Men 1 y Rob Liefeld con sus 5 millones de X-Force.

Esto era lo que se venía. Casi nada.

El trato era el siguiente: los estudios de Jim Lee y Rob Liefeld iban a pasar a encargarse de manera directa y con total independencia de Marvel de varios títulos icónicos pero, en aquella época, “marginales” de la Casa de las Ideas. Ambos dibujantes iban a encargarse de la parte artística de uno de los títulos durante seis números, además de escoger los equipos creativos y marcar las tramas del resto de series, a cambio recibirían una demencial suma de dinero (se rumorea que sobre tres millones de dólares cada uno). Pero ahí no acaba la cosa, por aquella época ya empezaba a sonar la canción de que los cómics no vendían no por sus desastrosos equipos creativos, sino por una cosa muy mala llamada continuidad, que los hacía confusos (no deja de ser digno de mención que la primera vez que se comienza a señalar la continuidad como un problema sea a partir del caos editorial y creativo de los noventa) así que los personajes otorgados a los chicos de Image van a sufrir un Reboot, empezando de cero en su propio universo. Jim Lee y Rob Liefeld tendrán la ocasión de refundar el  Universo Marvel y a sus personajes a su manera, con total libertad y apoyándose en las obras de gigantes. Esto tiene además una ventaja añadida: números #1, los ejecutivos de Marvel todavía recuerdan lo mucho que venden estos números y no tendrán ningún problema en cancelar numeraciones con décadas a sus espaldas. Y así nace Heroes Reborn.

Los “afortunados” personajes cuyos destinos pasarán a ser manejados por Jim Lee y sus Wildstorm Studios son Iron Man y Los 4 Fantásticos mientras que los Extreme Studios con Rob Liefeld a la cabeza harán lo propio con el Capitán América y Los Vengadores. Ahora toca darle la noticia al nuevo Editor en Jefe de Marvel, ajeno a todos estos movimientos de las altas esferas.

Con esa carita, quién va a negarle guionizar o dibujar lo que quiera.

Así que nada más llegar al puesto a Bob Harras le tocó lidiar con una de las situaciones más tensas que ha vivido la editorial, con los autores de la casa siendo desplazados contra su voluntad y sus personajes más icónicos siendo “abducidos” para dar paso a un proyecto perpetrado a espaldas de la editorial. Harras aprovecha las tramas de las series mutantes para llevar a cabo la transición mediante uno de sus movimientos favoritos: el crossoverOnslaught, un ser omnipotente surgido de la corrupción mental de Charles Xavier por parte de Magneto que tiene su origen en el borrado de cerebro que este realizó sobre el amo del Magnetismo en…otro crossover, será el artífice de la desaparición de los héroes clásicos del Universo Marvel. En un cruce con especiales de apertura y cierre y la práctica totalidad de las series Marvel involucradas, los Vengadores, los 4 Fantásticos y algún personaje más se sacrifican para detener el avance del mutante superpoderoso, quedando todo dispuesto para su renacimiento dentro de Heroes Reborn.

Y toca ya hablar de las series, cuyo primer medio año iremos tratando por estudio, empezando por las series de Jim Lee:

LOS CUATRO FANTÁSTICOS

 

Título Original:
Heroes Reborn: Fantastic Four TPB
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Jim Lee y Brandon Choi
Dibujantes: Jim Lee, Brett Booth y Ron Lim
Entintadores: Scott Williams, Tom McWeeney, et al.
Coloristas: Joe Chiodo, Martín Jiménez, et al.
Contenido: Fantastic Four (vol. 2)
 #1-12 (Dic. 1996 – Oct. 1997)
Publicación USA: Diciembre 2006
Public. España: Junio 2005 (Panini)
Valoración: Años 90/10

 

Durante la práctica totalidad de la década el cómic había estado en manos del equipo creativo formando por Tom DeFalco y Paul Ryan, cuya estancia en la serie parecía que iba a hacer rivalizar a la de Lee/Kirby. El efecto Heroes Reborn se dejó ver de forma temprana en la serie cuando se privó a Ryan de dibujar los que iban a ser los últimos números de la cabecera en favor de Carlos Pacheco en un movimiento de Harras destinado a mostrar que desde Marvel también se podían producir cómics de dibujo moderno y vistoso, como en Image.

Los encargados de relanzar el título creado por los gigantes Stan Lee y Jack Kirby, y donde se originó el Universo Marvel sería… el equipo creativo de WildC.A.T.S, así Jim Lee en persona se encargará de los lápices de los primeros seis números y junto a su amigo Brandon Choi (en serio, ¿que ha sido de ese hombre?) co-guionizará la totalidad de la serie.

Y ¿que tenemos en estos seis primeros números?. El equipo creativo se dedica a presentarnos a un rejuvenecido Reed Richards se ve forzado a realizar un viaje espacial acompañado por su novia Sue, el hermano de esta, Jhonny, y su mejor amigo, Ben, en el que se verán expuestos a unos misteriosos rayos que les otorgan poderes.

Los inhumanos hacían honor a su nombre.

Como podemos ver, no hay grandes cambios a priori en el origen del grupo, no obstante el equipo creativo se las apaña para enlazar el origen del grupo con sus elementos más característicos, y así descubriremos como tras los hechos que llevan a Reed a llevar a cabo su aventura espacial hay personajes como los Skrulls, Estela Plateada o el mismísimo Doctor Muerte. Al mismo tiempo el grupo acabará enfrentándose a sus más arquetípicos enemigos, como pueden ser el Hombre Topo, el Super Skrull o Namor, además de encontrarse con clásicos aliados como Pantera Negra.

Hay que reconocer que, probablemente, estos sean los mejores cómics jamás realizados por la pareja artística, apoyados en el trabajo de Lee y Kirby y con el margen de décadas de historias que “recontar” a sus espaldas estas historias, sin tener nada especialmente reseñable, ofrecen una más que correcta actualización del origen de la primera familia Marvel en un marco de acción trepidante con el aliciente (para quien lo disfrute) de un motivado Jim Lee. En el lado negativo, esto no aporta nada más allá de ofrecernos un origen más depurado y actualizado de los personajes, tan correcto como innecesario.

Antes de pasar a la próxima serie solo queda señalar una aportación interesante dentro de Heroes Reborn y que se dejará ver por las distintas series de la línea: el establecimiento de un pasado común de todas las grandes mentes de este universo en sus años universitarios, una especie de proto-iluminati, llamados aquí los Caballeros Atómicos de la Mesa Redonda, formados por gente como Reed Richards, Tony Stark, Bruce Banner o el Doctor Muerte.

IRON MAN

 

Título Original:
Heroes Reborn: Iron Man TPB
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Scott Lobdell, Jim Lee y Jeph Loeb
Dibujantes: Whilce Portacio, Ryan Benjamin, et al.
Entintadores: Scott Williams y Saleem Crawford
Coloristas: Joe Chiodo, Martín Jiménez, et al.
Contenido: Iron Man (vol. 2)
 #1-12 (Nov. 1996 – Oct. 1997)
Publicación USA: Noviembre 2006
Public. España: Sep. 1997 – Ago. 1998
Valoración: Años 90/10

 

Heroes Reborn fue una bendición para Iron Man, con lo que podemos hacernos una idea de la lamentable y desesperada situación del personaje por aquellos tiempos. Tony Stark había sido víctima del, sin duda, peor y más estúpido crossover Marvel de todos los tiempos: La Encrucijada, que lo había llevado a rebelarse como un traidor a Los Vengadores, morir y ser sustituido por una versión juvenil de sí mismo a manos del por siempre infame Terry Kavanagh. Gracias a Heroes Reborn nos libramos del Stark adolescente para reencontranos con el personaje de toda la vida…más o menos.

Los encargados del “renacer” de Iron Man serán el dibujante Whice Portacio, otro de los “fugados” de Image, que pronto necesitará la ayuda del Ryan Benjamin, habitual de Wildstorm y el guionista Scott Lobdell, hombre fuerte de la franquicia mutante por aquellos años al que le había faltado tiempo para ofrecerse a Jim Lee como guionista. 

Y ahora… hablemos de Hulk. Cuenta la rumorología que como parte de la vendetta de los chicos de Image contra Peter David, muy crítico desde el minuto uno con la editorial, Hulk había sido exigido como  uno de los personajes que debían participar en Heroes Reborn, estando la cabecera de David virtualmente cancelada en sus propias palabras. La mediación de Bob Harras llevó a la salomónica decisión de dividir al personaje, quedando Hulk en el Universo Marvel a manos de David, y Bruce Banner viajando al universo de Heroes Reborn, donde se convierte en secundario de Iron Man.

Si es que los mejores diálogos siempre se los lleva Hulk.

Cuando se inicia la serie Tony Stark es un despiadado empresario que trabaja para los militares, a sus ordenes está Bruce Banner, desarrollando la Bomba Gamma. Por supuesto todo se irá al garete cuando entre en escena la organización terrorista Hydra que llevará a la creación del gigante esmeralda, al mismo tiempo que un malherido Tony Stark se ve forzado a retomar el proyecto que le costó la vida a su mejor amigo “Rebelde”: la armadura de Iron Man.

A secundarios habituales del personaje como Peper Potts se le suman personajes salidos de la cabecera del gigante esmeralda como Leonard Samson, Liz (que no Betty) Ross o Jennifer Walkers. Y este es uno de los problemas de la serie, pese a que las tramas intentan girar en torno a situaciones y villanos clásicos del Hombre de Hierro con la evolución de un egoísta Tony Stark hacia su encarnación más clásica y heroica, y con versiones renovadas de villanos clásicos tales como Torbellino o el Laser Viviente, lo cierto es que no en pocas ocasiones estas se verán eclipsadas por historias más propias de Hulk. Pero, repetimos, se trató de una gran mejora con respecto a la situación anterior.

Y vamos ya con los títulos de los Extreme Studios, hay que reconocerle a Liefeld que, al contrario que Jim Lee, que jugó sobre seguro y ofreció versiones actualizadas pero siempre respetuosas de situaciones y personajes clásicos, el hombre optó por arriesgar y ofrecer vueltas de tuerca diferentes, ahora bien, si estas eran adecuadas o afortunadas eso ya es otro cantar. Vamos pues:

CAPITÁN AMÉRICA

 

Título Original:
Heroes Reborn: Captain America TPB
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Jeph Loeb y James Robinson
Dibujantes: Rob Liefeld, Joe Phillips, et al.
Entintadores: John Sibal y Larry Stucker
Coloristas: Brian Haberlin, Andy Troy, et al.
Contenido: Captain America (vol. 2)
 #1-12 (Nov. 1996 – Oct. 1997)
Publicación USA: Noviembre 2006
Public. España: Sep. 1997 – Ago. 1998
Valoración: Años 90/10


El cómic más polémico de toda la línea y por múltiples razones. Para empezar, la entrada del personaje en Heroes Reborn supuso el aborto de la por aquel entonces muy aplaudida etapa de Mark Waid y Ron Garney al frente del personaje, que había conseguido reactivar el interés y estaba cosechando alabanzas de crítica y público. El trato de Heroes Reborn se cerró antes de que se iniciara el trabajo de Waid/Garney y a espaldas de estos, por lo que al equipo creativo (y al público) no le sentó nada bien que los apartaran del personaje. Comenta Liefeld que le ofreció a Waid los guiones del personaje a lo que el guionista responde que eso no fue así, sino que se le ofreció dialogar las páginas ya dibujadas de Liefeld. Para añadir leña al fuego, al anuncio del nuevo equipo creativo de Heroes Reborn, con un Liefeld que ya estaba empezando a crear polémica y animadversión a su paso, se le sumó la espeluznante imagen promocional del Capitán América con tetas y el símbolo de Van Halen en la cabeza y… la polémica estaba servida.

¿Que nos dio el Capitán América de Liefeld, co-guionizado por su amigo (dios los cría…) Jeph Loeb?, es decir, al margen de proporciones imposibles, músculos inexistentes, pies diminutos, botas impracticables, pistolones que parecen secadores, dientes apretados, bolsillitos, rallitas y puntitos negros salidos de la nada, incongruencias gráficas y demás elementos de la casa Liefeld, pues, sorprendentemente, un par de ideas interesantes. Y dejad que me explique.

¡Qué pechotes!

El Capitán América de Liefeld y Loeb continuaba siendo el héroe surgido en la Segunda Guerra Mundial que reaparecía en el presente pero, en este caso, no era rescatado por los Vengadores de su letargo en un bloque de hielo. Nos encontrábamos con un Steve Rogers casado y con hijo que, de repente, descubre que su vida es una mentira y ha sido manipulado por su gobierno. El Capitán América se negó a apoyar el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagazaki lo que llevó a una primigenia SHIELD, con Nick Furia (muerto en el Universo Marvel tradicional en aquellos tiempos) a “desactivar” a su supersoldado. Steve Rogers había estado sufriendo continuos lavados de cerebro y había vivido diversas vidas falsas por parte del gobierno que lo había creado. El regreso del Capi se producirá por el aumento de poder que está experimentando la extrema derecha en América, con un partido neonazi que está aprovechando el descontento de la población para medrar detrás del cual está nada menos que Cráneo Rojo.

Hay que reconocerle a Liefeld (y a Loeb) que al menos le echaron narices al asunto subiéndose al carro de las conspiraciones gubernamentales tan propias de los ’90 al mismo tiempo que introducían a un Capitán América heroico pero, a la vez, suspicaz del gobierno que lo había estado manipulando con el Nick Furia más poco fiable jamás visto. Ahora bien, una cosa no quita la otra y ni Liefeld ni Loeb llegarán a hacer nada lo más minimamente remarcable con todo esto, perdiéndose en los excesos propios del creador de X-Force.

LOS VENGADORES

 

Título Original:
Heroes Reborn: Avengers TPB
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Rob Liefeld, Jim Valentino, et al.
Dibujantes: Rob Liefeld, Chap Yaep, et al.
Entintadores: Jon Sibal, Marlo Alquiza, et al.
Coloristas: Ashby Manson, Andy Troy, et al.
Contenido: Avengers (vol. 2)
 #1-12 (Nov. 1996 – Oct. 1997)
Publicación USA: Diciembre 2006
Public. España: Sep. 1997 – Ago. 1998
Valoración: Años 90/10


Las cabeceras de los héroes más poderosos de la tierra se habían arrastrado por los niveles de calidad más abyectos sumergidos en esa gran chorrada que fue La Encrucijada. Absolutamente nada de interés estaba sucediendo en la serie principal cuando Heroes Reborn llegó para darle la eutanasia. Mark Waid fue el encargado de los tres últimos números de la serie con una algo sosa celebración del número #400 y dos números ya inmersos en el crossover Onslaught.

La nueva serie de Los Vengadores se inauguraba con un número uno escrito por Jim Valentino, fundador de Image y creador del vigilante rompe-columnas Shadowhawk y dibujado por Rob Liefeld “in person” y su alumno aventajado Chap Yaep. ¿Que quien es Chap Yaep?, dejad que os cuente, Yaep era uno de los jóvenes (no llegaba a los 20) dibujantes clon de Rob, fichado por los Extreme Studios de Liefeld en sus tiempos de expansión, donde realizó cosas como Team Youngblood. Al hombre se lo ha tragado la tierra pero las últimas noticias suyas, allá por los 2000, lo tenían convertido en un fanático religioso que abogaba por una fusión de las religiones mayoritarias… pues eso.

Tranquila señora, los Amorf… Avengers ya están aquí.

Con una portada que lucía a un Thor con la cara de Liefeld y un brazo más grande que su cabeza, el cómic giraba en torno a la creación por parte de SHIELD de un grupo de superhéroes a sus órdenes, establecidos en una isla para hacer frente al creciente problema superhumano. ¿A qué os recuerda esto?, efectivamente, cuando ni diez años después un tal Mark Millar repita la jugada todo el mundo mirará para otro lado. Este grupo de Vengadores está compuesto por el renacido Capitán América, una Gata Infernal más “inspirada” en Feroz (otro de los personajes de Liefeld para X-Force) que a Patsy Walker, un Espadachín de diseño y personalidad noventeros, una joven Bruja Escarlata no-mutante, de origen y poderes desconocidos,  una Visión más rebotica que nunca y un enmascarado Ojo de Halcón. Completa el equipo el apoyo científico unos Janet Van Dyne y Henry Pym sin poderes. En su primera visión los Vengadores encontrarán a su nuevo miembro en un bloque de hielo, solo que en este caso no se tratará del Capitán América sino de un belicista y medio berseker Thor, cuya serie en el Universo Marvel también había sido cancelada gracias a Heroes Reborn.

Valentino romperá su relación con Liefeld, con acusaciones de impagos, en el número #2 siendo sustituido por Jeph Loeb. En los siguientes números veremos como los personajes se enfrentan a Kang y a Hulk al mismo tiempo que Yaep deja paso a Ian Churchill como dibujante y se van desarrollando las subtramas. De nuevo aquí hay que reconocerles a los autores los intentos de tirar por caminos diferentes a los originales con sus personajes, como dejar caer un posible vínculo de la Bruja Escarlata con Asgard, el martillo de Thor escondiendo el alma de su amada o un Ojo de Halcón que no parece ser Clint Barton y que todo hace pensar que se trata la versión de este universo de Simon Williams. De todas formas, como en el caso anterior, todo esto se trata de buenas intenciones detrás de páginas de piños y diálogos un poco chorras.

La Cosa y la comida en lata.

Como decíamos, el tercer enfrentamiento de los héroes más poderosos de la tierra de Heroes Reborn es con Hulk esto, además de dar ocasión a Liefeld de explayarse con páginas de hostias entre Hulk y Thor, prepara el camino para el primer cruce de series: Revolución Industrial.

Revolución Industrial es un crossover que tiene lugar en el número #6 de todas las cabeceras de Lee y Liefeld, con un prólogo y un epílogo de un par de hojas en 4 Fantasticos y Capitán América respectivamente el grueso de la historia, que gira en torno al encuentro de Los 4 Fantásticos e Iron Man con los Vengadores, con Hulk de por medio, sirve para que los Vengadores rompan lazos con SHIELD al mismo tiempo que Iron Man se une a sus filas.

Hacemos un alto ahora para volver a hablar de los tejemanejes editoriales de la Casa de las Ideas y es que en 1996 Marvel se declaraba en bancarrota. Esto se trataba de un movimiento financiero de Ron Perelman destinado a evitar que el otro gran accionista de Marvel, Carl Icahn, se hiciera con el control de la compañía. Pero Icahn acabó tomando el control de la editorial, esto supuso la salida del gran instigador de Heroes Reborn, Jerry Calabrese, sustituido por  Joe Calamari, que llevaba en la compañía desde los tiempos de Jim Shooter. 

Menos mal que M.O.D.O.K. ya era feo. MENOS MAL.

A esta situación se le suma una cláusula del “Contrato Heros Reborn” que establecía que las series debían superar un determinado número de ventas todos los meses, en caso contrario las condiciones del contrato podrían ser renegociadas. Las cifras de ventas se habían pactado en base a números de principios de los ’90 por lo que muy pronto los chicos de Image incumplieron el contrato y tuvieron que hacer frente a una Marvel bastante hostil decidida a cambiar las condiciones del trato.

El primero en caer será Rob Liefeld, que con el nuevo equipo creativo del Capitán América, formado por Stephen Platt y Jeph Loeb ya trabajando en los siguientes números de la serie, se negará a aceptar las nuevas condiciones propuestas por Marvel y se bajará del carro. Para los curiosos señalar que esos cómics acabaron siendo la primera miniserie del Fighting America del Awesome Enterainment de Liefeld.

Jim Lee, mucho más “hombre de empresa” que el creador de X-Force, no solo aceptará las nuevas condiciones sino que sus Wildstorm Studios también se hará cargo de las series de Liefeld. Además, ya queda establecido que el invento tendrá una duración de 12 números y desde Marvel, Bob Harras ya está empezando a prepararlo todo para el regreso de los desaparecidos al Universo Marvel, lo que se conocerá como Heroes Return.

Título ingenioso y con gancho.

Esta segunda fase de Heroes Reborn que se inicia con el número #7 de las respectivas series además de suponer, en la mayoría de casos, un cambio en los equipos creativos, también supone un cambio de rumbo en las tramas generales determinados por la anunciado fin del invento. Vamos con ellas:

En LOS 4 FANTASTICOS la pareja Lee/Choi seguirán encargándose de los guiones, a partir de ahora dibujados por Breth Booth, que dañará las córneas de todos los lectores lo suficientemente osados para asomarse por sus páginas. Al margen del descenso de calidad gráfico a partir de ahora las tramas girarán en torno a dos puntos: por un lado, Reed Richards comienza a ser consciente de que hay algo que no cuadra en sus orígenes, siendo testigos de eventos sucedidos en el Universo Marvel tradicional que no cuadran con su actual historia, por el otro, veremos como se acerca la que será la última gran amenaza de Heroes Reborn: Galactus.

En cuanto a IRON MAN el dúo Portacio/Benjamin seguirá al frente del apartado gráfico mientras que Lobdell abandona los guiones para dar paso a otro lumbrera: Jeph Loeb. En estos números seremos testigos del peor Loeb desatado, que dará muestra de todos y cada uno de sus peores defectos, personajes que salen de la nada, peleas insustanciales, giros absurdos que dan pasos a giros aún más absurdos que dan paso a giros AÚN más absurdos, en una historia con un final que no hace sino confirmarnos que estamos ante una versión temprana de su infame Ultimatum (en serio, hay que leerlo para creerlo).

Loca tú, calva roja.

Los encargados de sustituir al dúo Liefeld/Loeb en CAPITÁN AMÉRICA serán el guionista James Robinson, muy celebrado en aquella época por su trabajo en Starman para DC, junto a, principalmente, el dibujante Joe Bennet. El guionista ya deja muy clara sus intenciones con su primer número, el #7, donde redefine el nuevo origen del Capitán América al mismo tiempo que se deshace del águila diseñada por Liefeld para devolverle su icónica A (No deja de sorprenderme la polémica que causó en su momento la alteración del uniforme del Capi cuando hoy en los últimos tiempos hemos sido testigos de alteraciones mucho más grotescas sin que nadie parezca reivindicar la genialidad y atemporalidad de su uniforme clásico). La historia de Robinson girará en torno a un Capi buscando redescubrir América al mismo tiempo que se enfrenta a la organización racista Los Hijos de la Serpiente y nos devuelve a un Nick Furia más cercano a su fallecida contrapartida en el Universo Marvel.

Finalmente en LOS VENGADORES tras un número #7 todavía producido por los Extreme Studios seremos testigos de la llegada a los guiones del clásico Walter Simonson que, ayudado por el dibujante Michael Ryan, se dedicará a desarticular sistemáticamente absolutamente todo lo establecido por el equipo creativo anterior. Sella rápidamente el destino de los personajes introducidos por Liefeld como El Espadachín o Gata Infernal, simplifica los misterios, como el caso de Ojo de Halcón, que resulta ser Clint Barton e incluso se permite reintroducir al verdadero Thor, no en vano es Simonson uno de sus autores más celebrados, que llega tarde al universo de Heroes Reborn, y al que enfrenta con la versión de Liefeld, que no sale demasiado bien parada. 

Llegamos al número #12 de nuestras series, donde culminan las tramas introducidas en Los 4 Fantásticos con el crossover Heroes Reunidos. Galactus llega a la Tierra y solo el Doctor Muerte y su máquina del tiempo pueden impedir el fin del mundo. Vamos a dejarlo claro ya desde el principio, esta historia es un enorme desastre, un sindiós de tres pares de narices. ¿Por qué?, porque absolutamente ninguno de los autores implicados tiene la más mínima idea de como hacer funcionar una historia con viajes en el tiempo. En todos los números del crossover, que por cierto, tienen más páginas de lo normal, a excepción del último vemos como los héroes fracasan a la hora de detener a Galactus, la Tierra es destruida y sólo Muerte logra viajar al pasado para intentar evitar la destrucción en el capítulo siguiente, así hasta el último número, donde logran derrotar a Galactus, la multitud de paradojas temporales que este movimiento implica son ignoradas cuando son llevadas de manera lamentable. Para el museo de los horrores.

Y con esto deberíamos haber llegado al final de Heroes Reborn, se ha cumplido el contrato de un año y ya es hora de que los héroes vuelvan al Universo Marvel, ¿no?. Pues no, en Marvel van justos con la preparación de los nuevos títulos de Heroes Reborn así que se le pide a Jim Lee que alargue las series un número más. Y el jefazo de Wildstorm se saca de la manga La Tercera Guerra Mundial, una historia que abarca los treceavos, y últimos, números de las cabeceras de Heroes Reborn.

Hoy Marvel, mañana DC y al siguiente… ¡el mundo!

El guionista encargado de llevar a cabo la historia será James Robinson que parte con un planteamiento relativamente original. La historia se sitúa en los segundos previos al consumo de la Tierra de Heroes Reborn por parte de Galactus, donde Reed Richars toma una decisión desesperada para salvar su mundo. Al mismo tiempo, en el Universo Wildstorm de Jim Lee, segundos antes de que este sea consumido por Damocles (un trasunto de Galactus) durante el crossover Fire From Heaven se toma una decisión similar. Como consecuencia el universo Wildstorm y el Universo Heroes Reborn se fusionan dando lugar a un nuevo mundo donde los personajes Marvel conviven con las creaciones de Jim Lee.

Pero este mundo no es un lugar en paz, la alianza entre Skrulls y Daemonitas (los enemigos de los WildC.A.T.S de Lee) ha creado un mundo en guerra donde la población humana vive sitiada por los ataques alienígenas y la constante amenaza de infiltración Skrull. Así veremos unos Vengadores donde militan personajes como Spartan (el androide de los WildC.A.T.S) unos 4 Fantásticos que cuentan con Burnout (de Gen13), unos WildC.A.T.s con Hank Pym o unos Wetworks con Ojo de Halcón. Robinson, ayudado por dibujantes como Mike Wieringo, Ron Lim o Larry Storman, se las apaña para darnos una historia que aprovecha la fusión de universos para captar el interés del lector además del carácter apócrifo de la historia para sorprender al lector con multitud de giros inesperados. Una despedida mucho más digna de lo que uno podría esperar.

¡Más madera! ¡Es la guerra! La tercera para ser exactos…

Y ahora si, se acabó, finito, corría el año 1997 y Heroes Reborn cerró sin hacer demasiado ruido y sin que a nadie le importara especialmente. En una de esas curiosas vueltas editoriales que da la vida Peter David, uno de los damnificados de Heroes Reborn, sería el encargado, junto a Salvador Larroca de la miniserie Heroes Reborn: El Regreso de los Héroes, donde los personajes exiliados durante un año volvían al Universo Marvel y recuperaban sus recuerdos y su historia. Y de ahí a uno de los -pocos- aciertos editoriales de Bob Harras: Heroes Return.

Aunque no será esta la última vez que visitemos el mundo “creado” por Jim Lee y Rob Liefeld, en el año 2000 fuimos testigos de la publicación de una serie de especiales situados en este mundo, que era tomado por el Doctor Muerte. Posteriormente los Thunderbolts pasarían una temporada allí y ya en 2007 Onslaught Reborn supuso el regreso de Rob Liefeld y Jeph Loeb a los personajes con los que habían trasteado una década antes. Aunque todas estas son historias para otra ocasión.

CONCLUSIÓN

¡Capitán Eunuco al rescate!

Heroes Reborn marcó la muerte del cómic noventero. Fue el último intento de una convulsa y caótica Marvel Comics de mantener una filosofía y un modelo de producción que la había llevado a la bancarrota monetaria y creativa. Pese a que los cómics vendieron, las ventas no fueron, ni mucho menos, lo que los ejecutivos esperaban, ya que el mercado no tenía absolutamente nada que ver con la época dorada de los chicos de Image. Como una gran bestia, la editorial parecía no ser consciente de las causas que la habían llevado al colapso y será a partir de aquí cuando el lector comenzará a ver una reacción dentro de Marvel y una clara intención de alejarse de este modelo.

Será también a partir de aquí cuando Marvel cambiará definitivamente el chip, con sus grandes personajes en manos de los mismos dibujantes que se habían marchado quejándose del trato recibido se observará un cambio en las prioridades de publicistas y editores. Si a principios de la década la estrella era el dibujante, y tras el cisma de Image el protagonismo se había centrado en los personajes, a partir de ahora comenzará a ganar fuerza una figura que había estado siendo ninguneada durante todo este tiempo: los guionistas.

Heroes Reborn obligará a la Marvel de Bob Harras a apoyarse en guionistas solventes a la hora de lanzar y mantener nuevas series basadas en personajes de tirón más discreto, es la época donde surgen el Masacre de Kelly, el Ka-Zar de Waid, los Héroes de Alquiler de Ostrander y, sobre todo, los Thunderbolts de Busiek.

De lo mejorcito que dio los noventa.

Y esa es otra, al ver que perder aquella continuidad, que consideraban tan perjudicial, en los personajes clásicos no traía necesariamente mejores cómics sino contar de nuevo, y no siempre mejor, historias clásicas llevó a muchos autores y lectores a reivindicar la riqueza de la historia del Universo Marvel, convirtiendo primero Marvels y después a los Thunderbolts de Busiek en el símbolo del camino a seguir, mirando hacia adelante al mismo tiempo que se aprovechaban las historias establecidas. Esto acallaría a los detractores de la continuidad, al menos durante un tiempo.

Pero vamos ya con lo que, sin lugar a dudas, fue lo mejor de Heroes Reborn… Heroes Return. Toda esta reivindicación de lo clásico y de la continuidad provocó la que probablemente sea la mejor decisión editorial de la etapa Harras al frente de Marvel, el flamante relanzamiento de los héroes clásicos tras su regreso a la Casa de las Ideas. Los editores dejaron de pensar en estos personajes como segundones frente a los populares mutantes y el archiconocido trepamuros y comenzaron a tratarlos como lo que eran, los grandes pilares del Universo Marvel y pasaron a mimar su relanzamiento lo máximo posible.

Y colorín colorado, la pesadilla se ha acabado (o casi).

Sin Heroes Reborn probablemente no hubiéramos tenido Los Vengadores de Busiek y Perez y a saber lo que habría costado recuperar al Tony Stark clásico tras las burradas que le hicieron al personaje durante La Encrucijada. Tampoco hubiéramos visto a Marvel moviendo cielo y tierra para poder devolver a Waid y Garney al Capitán América, en un gesto de reconocimiento pocas veces visto antes, o después, en la editorial. 

Podemos ver a Heroes Reborn como un experimento curioso o una aberrante chapuza editorial, pero nunca está de más recordarlo, por aquello de que los que no recuerdan sus errores están destinados a repetirlos, ¿quien sabe?, a lo mejor dentro de unos años alguien decide que la continuidad es algo malo y lo mejor que podemos hacer es volver a contar los orígenes de los personajes clásicos pero con autores populares, poner a la línea un nombre rimbombante y…

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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4 Respuestas

  1. Dynamo dice:

    Te lo has pasado mejor escribiendo el artículo que leyendo los cómics en su día ?.
    Buen trabajo.

  2. Antoine dice:

    Bravísimo, Iron.

    No toco estos tebeos ni con un palo, pero me lo he pasado muy bien leyendo el artículo,

Deja un comentario, zhéroe