#ZZYearSix: 20 años de… THE LEAGUE OF EXTRAORDINARY GENTLEMEN, de Alan Moore y Kevin O’Neill

¡Cumpleañeros saludos, zhéroes!

Por sexto año consecutivo celebramos nuestro aniversario de la única manera que sabemos: reseñando cosas sin parar. 
Como ya viene siendo tradición, a lo largo de esta semana estamos publicando reseñas sobre obras emblemáticas que, al igual que nosotros, cumplen años y que aún no habíamos recogido en nuestro cada vez más voluminoso catálogo.

Pasad, acomodaos en nuestro #ZZYearSix y… ¡que no os lo cuenten!

 

 

Título Original:
The League of Extraordinary Gentlemen TPB
Sello: America’s Best Comics
Guionista: Alan Moore
Dibujante: Kevin O’Neill
Colorista: Benedict Dimagmaliw
ContenidoThe League of Extraordinary Gentlemen #1-5 (Mar. 1999 – Sep. 2000)
Publicación USA: Diciembre 2000
Publicación España: Abril 2016 (Planeta)
Valoración: Marque M de Moore

 

Todos tenemos nuestras debilidades. Yo soy una persona a la que le gusta lo complejo, lo difícil de entender de primeras y que necesita de una basta recopilación de información previa al tema en cuestión. La satisfacción de que todo esto pueda crecer exponencialmente es algo que me mantiene vivo, viendo los retos mentales como la única razón de seguir hacia adelante. Puede que la culpa de todo esto haya sido una vida algo extraña y variopinta, llena de dificultades desde el principio y que no parece dejar de empeñarse en ponérmelo todo complicado. O quizá la culpa sea de todos esos autores y autoras de libros que me marcaron en mi infancia y que luego han sido el germen culpable de encontrar atractivas todas estas cosas. Sea como fuere, hoy vengo a hablaros de una de estas obras que necesitas una cantidad ingente de lecturas previas, tanto que es casi imposible estar al tanto de todo lo que se lee y ve. Hoy hablamos de…

THE LEAGUE OF EXTRAORDINARY GENTLEMEN
de Alan Moore y Kevin O’Neill

Nos encontramos en el año de nuestro señor 1898, a puertas del cambio de siglo. Alguien ha robado un extraño mineral llamado cavorita, el cual aporta antigravidez a aquello que lo sujete. Antes esta situación tan variopinta, Campion Bond, un agente especial del MI5, se dispone a volver a crear la famosa Liga, un grupo que engloba a los seres más extraordinarios y raros del mundo, trabajando por la paz y para la corona británica (más lo segundo que lo primero). Para ello contratará a Wilhelmina Murray, que será la encargada de buscar al resto de miembros de la nueva extraña formación, la cual tendrá en su elenco a personajes como el capitán Nemo, el terror de los mares; Allan Quatermain, el famoso aventurero que conquistó África; Edward Hyde, el alter ego brutal y despiadado de un enclenque Dr. Henry Jekyll y Hawley Griffin, el amoral hombre invisible. Todos ellos deberán investigar este extraño robo y una retahíla de extraños sucesos que apuntan a que su simple misión en realidad es algo mucho más grande y tras una figura más peligrosa de la que cabría esperar…

Muchos conoceréis este cómic por la pérfida adaptación cinematográfica llamada La Liga de los Hombres Extraordinarios, que además de añadir personajes a su antojo, también les cambiaba la personalidad aleatoriamente (amén de que el protagonismo caía en un Quatermain interpretado por Sean Connery). Para aquellos que busquéis algo semejante tengo una mala noticia: no se parecen en casi nada. Obviamente hay algo en común, pero muy poquito. La obra de Alan Moore es muchísimo más rica, enrevesada e interesante que su versión en la gran pantalla. Y es que en este cómic el barbudo de Northampton vuelve a usar un grupo de héroes, pero esta vez tirando de los más clásicos y antiguos, haciendo gala de su bastísimo conocimiento sobre la literatura británica en una primera lectura y sobre la internacional conforme avanza la trama. Porque este señor no es capaz de crear nada sencillo y todo va evolucionando de una manera muy loca, entrelazando personajes de autores tan dispares como le sea posible, pero dándoles ese toque de realismo y lógica que funciona a la perfección.

Las primeras citas siempre son un desastre…

Pero no sólo de literatura vive el hombre y los clásicos del noveno arte o las series clásicas de televisión británicas también tienen cabida aquí, en especial cuando comienza su segunda parte. Y sí, está claro que el aniversario es sólo de esta primera, pero me parece un pecado capital no hablar, aunque sea por encima, de la evolución lógica de una serie que ha durado casi veinte años y ha servido como despedida de Moore en esto de los cómics. Teóricamente. Hasta que le dé otro venazo y siga contándonos algo más, pero por ahora inclusive se ha despedido. Y es que The League of Extraordinary Gentlemen bebe de lleno de la cultura europea clásica, se abastece de su evolución durante estos dos siglos y termina usando inclusive a personajes de la literatura actual. Hasta nos da la boda que todos queríamos en su último número, haciendo referencia al famoso número de Tom King en Batman. Este hombre le da a todo.

Sin embargo, los cómics de este señor siempre tienen trampa. Si por un lado tenemos el tema de toda la cultura literaria necesaria para comprender este extraño mundo en el que conviven los sobrenatural con la revolución científica, hay que ser sinceros y dejar claro que se trata de un cómic de superhéroes. Que por mucho que Moore siempre haya renegado de volver a trabajar para una de las grandes, nunca ha dejado esa temática de lado porque le encantan los cómics pijameros. Y aquí tenemos una alineación totalmente especial, con su propio Hulk y con algo que llama muchísimo la atención: protagonismo femenino. Y eso es algo que se irá acentuando con el paso de los números, ya que si de primeras es Murray la principal protagonista de la obra, se irá haciendo coral con la llegada de mi personaje favorito, Orlando, que posee la cualidad de cambiar de sexo de manera no controlada durante su vida inmortal, el cuál gana protagonismo siempre que es mujer. Algo muy destacable dándose los personajes masculinos que utiliza.

Que las aventuras están siempre muy bien, pero el parné es el parné.

Un cómic tan personal y especial como este necesita de un dibujo que esté a la altura y ahí es cuando aparece en escena Kevin O’Neill, uno de mis artistas favoritos por su versatilidad a la hora de dibujar y ese estilo tan personal a la hora de crear escenarios complejos en un mundo cambiante con una tecnología de lo más estrambótica. No soy capaz de concebir nada de este título sin su dibujo y eso es algo muy especial. Especialmente porque mejora con el paso de los números y los años, pero nunca abandona esa manera abocetada y abstracta de dibujar, que aúna sencillez y detallismo a cada una de sus viñetas. Es un maldito genio. También hay que destacar que su asociación con Ben Dimagmaliw es impecable, dándole un coloreado muy acertado a cada una de sus etapas, algo muy importante a partir del Dossier Negro, en el que el color juega un papel fundamental en la historia. Sólo se me ocurren buenas palabras para un título que ha sabido sobrevivir al paso de los años y adaptarse a la época que representaban con maestría. Es una suerte que Planeta lo tenga todo reeditado y en perfecta calidad.

Si te gusta Moore, ya sabes que esto es una maravilla. Si no, acércate por la experiencia O’Neill, que es altamente satisfactoria. Y si lo que te gusta es la cultura literaria general, las series clásicas de TV y los cómics de la edad dorada… No existe mejor cómic que este para que te lo goces salvajemente. Otra genialidad más del magus de Northampton que sumar a su maravillosa bibliografía. Y ya van unas cuantas…

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¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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