#ZZYearSeven: 40 años de… EL RESPLANDOR. Kubrick tenía el don

¡Cumpleañeros saludos, zhéroes!

Ya van siete años hablándoos de cómics, cine, series, videojuegos, películas, juegos de mesa… y todo lo que nos gusta y apasiona. Pese a lo duro que ha sido este último año (y lo está siendo) para todo el mundo, aquí seguimos unidos cual familia numerosa. Así que tomad asiento y disfrutad de todas las cosas que os tenemos preparadas para vuestro deleite y gozo.

Es momento de reseñar obras, películas o juegos que cumplan años al mismo tiempo que nosotros y que, a la postre, nos han marcado de una forma u otra…

Sed bienvenidos al #ZZYearSeven y ¡que no os lo cuenten!

Título Original:
The Shining
Año: 1980
Director: Stanley Kubrick
Guión: Stanley Kubrick, Diane Johnson (Novela: Stephen King)
Fotografía: John Alcott

Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers, Barry Nelson, Philip Stone, Joe Turkel, Lia Beldam, Billie Gibson, Barry Dennen, David Baxt, Manning Redwood, Lisa Burns, Alison Coleridge, Norman Gay, Tony Burton, Anne Jackson, Jana Shelden, Burnell Tucker

Valoración: El secreto está en la foto

Sinopsis: Jack Torrance se traslada con su mujer y su hijo de siete años al impresionante hotel Overlook, en Colorado, para encargarse del mantenimiento de las instalaciones durante la temporada invernal, época en la que permanece cerrado y aislado por la nieve. Su objetivo es encontrar paz y sosiego para escribir una novela. Sin embargo, poco después de su llegada al hotel, al mismo tiempo que Jack empieza a padecer inquietantes trastornos de personalidad, se suceden extraños y espeluznantes fenómenos paranormales.

Si hay un claro ejemplo de lo que es una película de culto es El Resplandor. Hace cuarenta años, cuando se estrenó, fue vilipendiada por la crítica, ninguneada por el público y una verdadera catástrofe en taquillas. También hace cuarenta años que El Resplandor obtuvo varias nominaciones a los Premios Razzies, incluidas peor actriz y peor director. Ignorantes de la vida… El Resplandor es una obra maestra que, cuarenta años después, sigue siendo carne de cineclub por muchos motivos.

Making a reduM.

El primer motivo es que estamos ante una de las películas de género más terroríficas que existen. Al menos para mí. La primera vez que la vi me dejó literalmente petrificada. A mitad de película me abracé a un cojín y no lo solté hasta varias horas después de que acabase. Tendría trece años y, sólo como dato, la casa de mis padres, según sales del salón, tiene un pasillo larguísimo y el baño al final del todo. No os digo más. ¡Qué experiencia!

En un primer visionado, El Resplandor es una película de terror sobrenatural que nos cuenta la desdicha de la familia Torrance al ser contratados como los guardeses del Hotel Overlook durante la temporada de invierno, a 25 millas del pueblo más cercano. Precisamente en este momento de nuestras vidas, todos sabemos lo que un confinamiento que se alarga en el tiempo puede provocar en las personas. Y, si ese confinamiento está producido por una tormenta de nieve que ni siquiera te permite ir a por el pan, sacar al perro o hacer crossfit por la Barceloneta, imagina. Here´s Johnny.

¿Quién es? Soy yo. ¿Qué vienes a buscar? A ti…

Efectivamente, al cabeza de familia, Jack Torrance, se le va la misma. Pensaba que el aislamiento durante meses en un hotel gigante y vacío le iba a venir muy bien para acabar su novela, pero lo único que consigue es ver alucinaciones, desahogarse con un camarero muerto, ahogarse con una señora en la habitación 237 y que su mujer, Wendy, lo encierre en la despensa de la cocina, totalmente aterrorizada por ella y por su hijo, Danny, que tampoco está muy bien de la azotea teniendo que pedalear él solo por esos interminables pasillos, siguiendo los consejos de su dedo Tony, perseguido por unas gemelas siniestras que vete tú a saber a qué quieren jugar. Más que el Resplandor, el pobre niño tiene la Negra. En definitiva, una historia de terror espectacular, en la que los protagonistas se ven afectados por los poderes sobrenaturales de una especie de hotel encantado, que hace que sus guardeses se vuelvan locos y ataquen a sus familias.

El ya mencionado efecto cineclub nos llevará a un segundo visionado que abre la puerta a una nueva perspectiva de la historia, el segundo motivo de por qué estamos ante una de las películas de terror que más terror da. Hablando con gente que también la había visto, me di cuenta de que el terror iba mucho más allá de unos (muchos, muchísimos) litros de sangre. El Resplandor es la historia de un loco, sí, pero de los de verdad. La horrible historia de maltrato que esconde esta película, dejando de lado los efectos especiales y los fantasmas del pasado, es brutal. A Jack, el miedo a la rutina hace que se le vaya la mano con el bourbon y con su familia, a la que tiene aterrorizada y, ahora, atrapada e indefensa. Actitudes, actos reflejos y conversaciones que se escapan entre tanta tensión visual, incluso la “redruM” hace sospechar que la rotura de brazo de Danny hace unos años no fue un accidente y que en esta familia el maltrato está bastante normalizado. Pocas situaciones en la vida de una persona pueden dar más miedo que esta.

Si esto fuera una moto, os atropellaba.

Con más visionados, se observan más cosas y las teorías conspiranoicas se abren camino. Cualquier cinéfilo sabe que Stanley Kubrick no daba puntada sin hilo, y algunos planos y secuencias se han considerado pistas ocultas de mensajes que supuestamente el director quería lanzar al mundo. Por ejemplo, que las imágenes de la llegada del hombre a la luna las rodó él porque Danny lleva un jersey del Apollo 11, que la escena de la riada de sangre del ascensor es una metáfora del exterminio de los indios americanos o que el constante uso del número 42 hace referencia al holocausto judío o, ya que estamos, a la Guía del Autoestopista Galáctico, por aquello del sentido de la vida, del universo y de todo lo demás… Por teorizar y conspirar que no quede.

Estas y otras teorías locas, pero no por ello insustanciales, las podéis encontrar en el documental Room 237, de Rodney Ascher, donde se elucubra sobre esto y mucho más, como por qué Kubrick cambió el número a la habitación donde ocurren cosas o por qué el Wolkswagen rojo original de la novela es sustituido por uno amarillo y luego aparece aplastado por un camión en la cuneta. Si Stephen King renegó de la película que adaptaba su obra, es porque él simplemente estaba contando de alguna manera su propia historia, exorcizando a los demonios del alcoholismo que le acompañaban. No se imaginaba nada de esto cuando Kubrick le compró los derechos para hacer cosas. Y vaya si las hizo.

A lo mejor 11.083,69 litros de sangre se nos quedan cortos, Stanley.

Y por fin llega el tercer motivo por el que El Resplandor da tanto pánico y el que más me gusta: porque ves. Kubrick era muchas cosas pero, sobre todo, era un portento creando imaginarios visuales y sonoros para la posteridad. Aquí no hay sustos desde detrás de una cortina, sino que se juega a plasmar el terror desde la parte estética de la escena más que en un burdo jumpscare, que también hay. Te pasas la peli agobiado y casi todo ocurre a plena luz. Pero ¡qué luz!

Precisamente, es la iluminación plana y sin sombras la que produce esa sensación constante de desasosiego. Bueno, la iluminación y los objetivos angulares, la profundidad de campo, la simetría y los juegos con los colores y las formas. El trabajo técnico que hay detrás de esta película y todas las que ha dirigido el director más perfeccionista de todos los tiempos es titánico. Y digo perfeccionista por no decir puto tarado de los cojones. La obsesión por conseguir la perfección del cuadro, tanto técnica como interpretativamente, le llevó a rodar (esto es real) 85 veces la carrera por el pasillo de la cocina o 51 la subida de espaldas de Wendy con el bate. No es que sean buenos actores, que lo son, ¡es que están desesperados y desquiciados de verdad!

Una toma más y te reviento, pavo.

Podría seguir dando motivos por los que El Resplandor es una de las películas más terroríficas del mundo, pero el AniverZZario es de todos y tengo que dejar hueco a otros compañeros. Así que no tengo más que añadir. Vedla varias veces, y si sois de los que opinan que Kubrick maltrató la novela de King, ved la miniserie que el propio director rodó basándose en la novela completa, tal cual.

Si quieres leer otras reseñas de nuestro #ZZYearSeven, pincha en el hashtag y…

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.