#ZZYearSeven: 20 años de… DOROHEDORO, de Q-Hayashida

¡Cumpleañeros saludos, zhéroes!

Ya van siete años hablándoos de cómics, cine, series, videojuegos, películas, juegos de mesa… y todo lo que nos gusta y apasiona. Pese a lo duro que ha sido este último año (y lo está siendo) para todo el mundo, aquí seguimos unidos cual familia numerosa. Así que tomad asiento y disfrutad de todas las cosas que os tenemos preparadas para vuestro deleite y gozo.

Es momento de reseñar obras, películas o juegos que cumplan años al mismo tiempo que nosotros y que, a la postre, nos han marcado de una forma u otra…

Sed bienvenidos al #ZZYearSeven y ¡que no os lo cuenten!

 


Título original
:

Dorohedoro (ドロヘドロ)
Sello: Shogakukan
Mangaka: Q-Hayashida
Publicación Japón: Nov. 2000 – Sep. 2018
Publicación España: Enero 2018 – Actualidad (ECC Ediciones)
Valoración: Cuando el cómic underground llega a Japón

 

 

Antes de nada, quisiera recomendaros el podcast de Los Invencibles, ya que son un grupo de personas amante de los cómics y que no tienen ningún tipo de prejuicio. Vale, no es la forma más normal de comenzar una reseña (especialmente de un aniversario), pero es que se lo merecen y, además, me viene como anillo al dedo poner como ejemplo uno de sus últimos programas. Hace un mes centraron un capítulo entero al cómix underground, haciendo una entrevista súper interesante a Aroha Travé y Rosa Codina justo al final de éste (aquí os dejo el enlace) y uno de sus miembros, Frank Infantes para ser más concretos, llevó el manga del que voy a hablar hoy como clara referencia underground en el mundo nipón. Y no podría estar más de acuerdo con él. Así que, aprovechando que cumple 20 añitos, hoy vengo a presentaros…

DOROHEDORO
de Q-Hayashida

En un mundo en el que la magia existe, pero no es tan bonita como la pintan en los cuentos clásicos o las películas, existen dos mundos diferenciados: uno en el que viven los magos, seres que se creen superiores debido a su poder y que van a entrenarse al otro mundo, también conocido como Hole, en el que habita la gente sin ningún tipo de poder y sólo sirven de carnaza para los experimentos mágicos de estos primeros. Pero en contra de lo que pudiese parecer, los habitantes de Hole hacen vida normal -dentro de la normalidad que se pueda imaginar- y viven en una gran ciudad en la que pasan sus días intentando sobrevivir de manera honrada. Dos de estos habitantes son Caiman, un tipo que tiene cabeza y físico de ese reptil, y su mejor amiga Nikaido, la cual le ayuda a patear culos de magos para descubrir quién fue el culpable de que nuestro protagonista se despertara un buen día con esta apariencia y no recuerde absolutamente nada de su pasado. No tardarán en cruzarse en el camino del grupo de En, un poderoso mago que basa su economía y magia en la creación de hongos de cualquier tipo y que cuenta en sus filas con dos de los matones más peligrosos y carismáticos de la serie: Shin y Noi. Sin contar que también andan por ahí seres demoníacos, otros magos interesados y nuestra maravillosa e increíble cucaracha gigante Johnson. La cosa se va a liar y no os podéis hacer ni una ligera idea de cuánto…

Lo primero que me echó para atrás de la serie es que trataba sobre magos y, por ende, magia. La cantidad de series que existen actualmente sobre la temática, casi siempre rodeado de un halo cuqui bastante chustero, me generaba un rechazo importante. Menos mal que Alejandro, el dueño de la tienda Akuma Comics en Alcoi, me dijo que no tenía que ver con absolutamente nada de lo que había leído anteriormente y tenía razón. En Dorohedoro la atmósfera está sucia, las calles viven rodeadas de una polución en la que se puede notar su toxicidad a través de las viñetas, da la impresión de que te vas a manchar las manos al pasar las páginas. Y es que hasta la magia pierde su encanto, siendo una suerte de humo y polvo negro que sale de los dedos y que transforma aquello que toca, desnaturalizándolo y convirtiéndolo en otra cosa. Está más cerca de la alquimia más chapucera y cerda que de la magia fantástica de Timothy Hunter. Esto es otra cosa muy diferente.

Nikaido y Caimán, tus exterminadores de confianza.

También hay que admitir que Q-Hayashida ya venía avisando de qué tipo de mangaka era cuando adaptó el videojuego de Makin X -un hack & slash para Dreamcast- y se alejó por completo de la estética de éste para crear una barrabasada oscura y llena de sombras. Para quien no la conozca, se trata de una autora a caballo entre Tsutomu Nihei y Masamune Shirow, tanto en lo visual como en lo narrativo. Su arte es sucio, recargado, imperfecto y, sin embargo, lleno de detalles y expresiones que logran una narración visual envidiable. No teme a la hora de caricaturizar levemente una situación y no sigue un patrón real en la historia, lo cual la convierte en una mangaka tan (o más) impredecible que el propio Nihei. Parece que improvise sobre la marcha y no duda en tocar temas totalmente escatológicos, fuera de lugar o criticar duramente comportamientos de una sociedad nipona que sigue siendo hostil para aquellas mujeres que deciden dedicarse al mundo del cómic allí. Especialmente aquellas que se salen de la línea clara y que crean historias bonitas o agradables para el lector. Si hay que hablar de una autora actual de cómic underground (manga en este caso), Q-Hayashida sería el ejemplo más claro que tenemos.

Esta maravillosa manía de nadar contracorriente de la mangaka la ha llevado a ganarse un respeto dentro del mercado nipón y cierto reconocimiento fuera de él, por lo que la ha llevado a crear una serie que sigue los pasos de Dorohedoro en cuatro a ese ambiente tétrico llamada Dai Dark. Conociéndola, seguirá con ese estilo de ir improvisando conforme pasan las páginas, de crear giros de guión inesperados, personajes tan paródicos como peligrosos, situaciones tan absurdas como chungas… todos estos aspectos hacen que su trabajo no se trate del dibujo final de su historia, la cual está genial y siempre te tiene enganchado, sino que le da más importancia al camino que al propio destino. El encuadre final te da bastante igual. Si no fuese así, creedme que no os estaría hablando de esta joya, porque lo estoy leyendo a ritmo Español y ECC se lo está tomando con suma tranquilidad. La serie lleva terminada un par de años y, pese a que ahí fue cuando la editorial comenzó a publicarlo, han habido hiatos entre número y número de casi un año. Todavía faltan 7 (de 23) tomos por llegar a nuestro país y el último salió en Julio. A este ritmo os hablaré del final de Dorohedoro y de si, encima, es una historia redonda allá por el 2023. Mientras tanto, disfrutaremos de este esperpéntico viaje lleno de magia.

La sutilidad hecha viñetas…

La magia como, seguramente, jamás habrás visto. Q-Hayashida es una autora diferente, extraña, llena de tics raros y con una reticencia a hacerlo todo más sucio de lo normal. Y por eso me encanta. Si te apetece leer algo diferente, un manga que se salga de lo convencional y que te haga disfrutar sin ningún tipo de censura, tanto en la acción como en el humor, ésta es tu obra. No lo dudes. Merece la pena, pese a que todavía estamos a tiempo de que ECC nos deje a tres números del final y ni lo publique. Siempre nos quedarán las ediciones americanas, francesas o vete tú a saber de dónde. Al fin y al cabo, lo único que importa en esta vida es el camino. O en este caso así es.

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¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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