#ZZYearFour: 30 años de… BATMAN AÑO 1, de Frank Miller y David Mazzucchelli

¡Fantásticos saludos, zhéroes!

Hace unos días nos reunimos las mentes pensantes de Zona Zhero y no sabíamos muy bien cómo celebrar nuestro cuarto aniversario. En un principio habíamos pensado en ir puerta por puerta ofreciendo cava y regalando camisetas de la Zona a todos los que nos visitáis diariamente, pero al final se nos juntaría con el siguiente aniversario y sería volver a empezar otra vez. Luego hemos pensado que mejor lanzábamos al aire un fuego artifical en el que se viera nuestro logo desde cualquier parte de España (Sudamérica queda bastante lejos), pero no nos llegaba ni para comprar un ticket del metro. Cuando ya habíamos perdido la esperanza de qué narices hacer para celebrar con vosotros nuestro cumpleaños, una voz ha resonado por encima del murmullo: “¿Y si hacemos lo mismo que años anteriores?“. El silencio se hizo en toda la habitación y todos miramos al becario asombrados por su ingenio. Así que…

¡Bienvenidos a nuestro cuarto aniversario, zhéroes! Durante esta semana os regalaremos reseñas sobre obras clásicas que también cumplan años como nosotros, como señal de nuestro amor verdadero y puro a todos vosotros. ¡Porque os lo merecéis! ¡Porque sois gente maja, bonica y muy aseada! Pasad y acomodáos en nuestro #ZZYearFour.

 


Título original
:

Batman: Year One Deluxe Edition TPB
Sello: DC Comics
Guión: Frank Miller
Arte: David Mazzucchelli
Color: Richmond Lewis
ContenidoBatman Vol.1 #404-407  (Feb. 1987 – May. 1987)
Publicación USA: Septiembre 1988
Publicación España: Agosto 2017 (ECC)
ValoraciónEl mejor cómic del mejor personaje /10

 

Ya sabéis cómo fue todo: un villano llamado Anti Monitor amenazaba con acabar con toda vida en el universo hasta que los héroes más poderosos de todas la Tierras se reunieron para derrotarlo. Cuando todo hubo acabado, fue el momento de volver a empezar de cero. Corría la segunda mitad de los ’80 y el Universo DC experimentó con éxito el primer reboot de la historia de los cómics, poniendo a los mejores autores al frente de sus personajes más icónicos para idear un nuevo origen y un nuevo punto de partida. Siendo Batman mi personaje favorito de todos los tiempos es un honor para mí hablaros hoy de los 30 años de…

BATMAN: AÑO UNO 
de Frank Miller y David Mazzucchelli

Después de 18 años ausente, Bruce Wayne, el huérfano millonario favorito de la ciudad, vuelve a Gotham, una ciudad corrupta desde sus cimientos. Lo que nadie se imagina es que Bruce ha pasado todo este tiempo entrenando su cuerpo y su mente para llegar a convertirse en el mejor luchador contra el crimen que el mundo haya conocido.

Esta es la historia de cómo empezó todo…

¡Spoiler! Los padres de Bruce mueren.

Publicada originalmente entre los números #404 y #407 del primer volumen de Batman, en lo que debería ser un flipe para los lectores de la época tanto en el salto de nivel que supuso para la serie como el bajón correspondiente que vendría cuando acabó, esta es la historia definitiva sobre el origen del personaje más importante del panorama comiquero. En 30 años ha habido varios reboots más, diferentes versiones y mil adaptaciones alternativas sobre el nacimiento de este mito, la escena del atraco y muerte de sus padres (caída de perlas incluidas) debe ser la escena más veces representada de la historia y, pese a todo, Año Uno sigue erigiéndose como la mejor y la más representativa del personaje. Si hablamos del mejor cómic de Batman habrá lectores que se queden con El Regreso del Caballero Oscuro, pero ese debate es demasiado extenso y peliagudo como para tocarlo aquí, si bien ya os imaginaréis que mi voto va para Año Uno.

Con todo no deja de ser un cómic de Batman en el que apenas aparece Batman ya que comparte protagonismo con su alter ego Bruce Wayne y a la vez con el otro pilar de esta obra, el teniente James Gordon. Sobre estos tres personajes se irá desarrollando toda la acción, perfectamente narrada con textos de apoyo en primera persona, que nos meten en la cabeza de los personajes con lo que disfrutaremos de muchos detalles que de otro modo se perderían. Y es que sólo eran cuatro números, apenas 96 páginas, y había mucho que explicar, desde la llegada de Wayne y Gordon a Gotham, sublime manera de presentarlos y mostrar sus inquietudes ante la nueva etapa que se abre ante ellos, hasta esa escena final con Gordon esperando a Batman para pedirle ayuda contra alguien llamado El Joker. Un año cargado de sucesos importantes y en los que cada uno se irá haciendo un hueco en una ciudad difícil que también adoptaría una nueva identidad, mostrándose desde entonces como un lugar deleznable donde el crimen organizado y la corrupción campan a sus anchas.

Batman poniendo a dieta a los peces gordos de Gotham.

Además del uso de la narración en primera persona, otra de las características principales de la historia es que está narrada mediante pequeñas escenas, algunas efímeras de una o dos viñetas, sin que haya un hilo denominador más allá de desarrollar los primeros pasos de los protagonistas en un entorno y un tiempo concreto. Esta técnica de micro escenas sólo se ve interrumpida en el tercer número, en el que se emplean la mitad de las páginas del mismo para relatar un enfrentamiento entre un Batman acorralado, herido y casi sin armas contra un escuadrón Swat en las ruinas de un viejo edificio. Si bien esta escena viene a cubrir la cuota de acción de la historia, dejando de lado este momento el resto de acción se limita a un par de apariciones más, no deja de ser todo un tour de force para presentar a Batman como un tipo con recursos y que siempre tiene un as en la manga. Esta escena también servirá para plantar la semilla de la confianza de Gordon en él al verle arriesgarlo todo por salvar a una pobre anciana indigente y servirá para que Bruce comprenda que la pesada carga que ha decidido llevar es demasiado para un solo hombre y que va a necesitar la ayuda de Gordon.

Si el guión de Frank Miller es soberbio en todos los aspectos, no puedo dejar de señalar la excelente caracterización que hace del romance de Gordon y Sarah con apenas cuatro trazos, en la parte gráfica hayamos al otro responsable de que este sea uno de los mejores cómics de la historia: el tan excelente como poco prolífico David Mazzucchelli. Maestro en el arte de trabajar con las sombras, Mazzucchelli nos regala un trabajo plagado de figuras perfectamente definidas, con personajes muy caracterizados con pocas líneas en una aparente sencillez que pasa por ser un recurso que el autor se salta a la torera cuando quiere, como en el caso del Comisario Loeb o el mismo Gordon. El otro punto fuerte del dibujo de esta obra es la narrativa fluida que consigue Mazzucchelli dominando los encuadres y las transiciones entre planos, sin llegar a utilizar nunca líneas cinéticas para destacar el movimiento, con unas páginas plagadas de viñetas, literalmente, con todo tipo de formas y diseños. Tanta viñeta por página podría deslucir el trabajo del autor pero basta prestar un poco de atención para admirar cada viñeta como las pequeñas joyas que son. Destacar por último las cubiertas interiores que abren cada episodio acompañados por unas frases, a cada cuál más mítica, que acaban por ser mejores que las portadas. La guinda del pastel la pone el color de Richmond Lewis, uno de los aspectos del cómic que no supe valorar hasta mucho tiempo después de leer este cómic por primera vez, que acompaña a la perfección al dibujo de Mazzucchelli destacando el juego de sombras y proporcionando más tridimensionalidad a sus figuras, jugando siempre con diferentes tonos para ambientar, con identidad propia, a cada una del carrusel de escenas que componen esta obra consiguiendo que cada viñeta sea un tesoro por sí misma.

La típica novatada de la Comisaría de Gotham.

Con tanto talento suelto es normal que Batman: Año Uno acabe siendo una obra maestra, un clásico moderno que no solo marcó un antes y un después en la historia del hombre murciélago sino que nos regaló un buen puñado de momentos míticos. Escenas como Bruce herido con la campanilla para llamar a Alfred en la mano mientras habla con el busto de su padre esperando una señal, la aparición de Batman en una cena de los peces gordos de Gotham, la pelea de Gordon con Flass o la irrupción de cientos de murciélagos en rescate de Batman ya forman parte del imaginario colectivo de cualquier fan del personaje.

Y todo esto, en apenas cuatro números, es lo que engrandece la leyenda de este cómic. Siendo Batman mi personaje favorito y el personaje del que más comics he leído y coleccionado, muchas de sus historias se cuentan entre mis cómics preferidos pero siempre habrá uno que los observará por encima de todos, uno que hizo que el amor por el personaje y por el medio calaran tanto en mí que aquí estoy, 30 años después de mi primer contacto con la historia en aquellas grapas viejunas de Zinco, hablando de sus innumerables virtudes y comprando nuevas ediciones que no pueden faltar en mi colección.

Rescatar a un gato puede ser todo un desafío para un héroe novato.

Después del éxito de Batman: Año Uno llegó Batman: Año Dos, donde lo mejor fue el epílogo que le dejaron hacer a Alan Davis muchos años después y que sirvió para que el genial autor británico se quitara la espina de su trabajo en Año Dos. Pero eso, amigos, es otra historia…

Si quieres acceder al contenido completo de nuestro #ZZYearFour pincha sobre el hashtag y…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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