#ZZYearFour: 10 años de… BACCANO!, de Takahiro Omori

¡Fantásticos saludos, zhéroes!

Hace unos días nos reunimos las mentes pensantes de Zona Zhero y no sabíamos muy bien cómo celebrar nuestro cuarto aniversario. En un principio habíamos pensado en ir puerta por puerta ofreciendo cava y regalando camisetas de la Zona a todos los que nos visitáis diariamente, pero al final se nos juntaría con el siguiente aniversario y sería volver a empezar otra vez. Luego hemos pensado que mejor lanzábamos al aire un fuego artifical en el que se viera nuestro logo desde cualquier parte de España (Sudamérica queda bastante lejos), pero no nos llegaba ni para comprar un ticket del metro. Cuando ya habíamos perdido la esperanza de qué narices hacer para celebrar con vosotros nuestro cumpleaños, una voz ha resonado por encima del murmullo: “¿Y si hacemos lo mismo que años anteriores?“. El silencio se hizo en toda la habitación y todos miramos al becario asombrados por su ingenio. Así que…

¡Bienvenidos a nuestro cuarto aniversario, zhéroes! Durante esta semana os regalaremos reseñas sobre obras clásicas que también cumplan años como nosotros, como señal de nuestro amor verdadero y puro a todos vosotros. ¡Porque os lo merecéis! ¡Porque sois gente maja, bonica y muy aseada! Pasad y acomodáos en nuestro #ZZYearFour.

Título original: Baccano! (バッカーノ!)
Fecha 1ª emisión: 27 Julio de 2007
Estudio: Brain’s Base
Director: Takahiro Omori
Temporadas: 1
Episodios: 13
Género: Misterio/Acción/Histórico
Valoración: El Cuphead de los animes /10

Como cualquier otro arte, el anime tiene una variedad casi infinita de géneros, categorías, etiquetas o temáticas, aunque todas ellas pueden compartir características comunes. Pese a que la ambientación, el tipo de historias, el grado de evolución o introspección en los personajes es absolutamente dispar de unas a otras, ciertas líneas generales o esquemas de narración son repetidos y emulados en cantidad. Pero cuando algo así se rompe y se vertebra una nueva forma de narración con un resultado magnífico a la par que innovador, esta obra perdura durante los años, los lustros o la década, como es el caso de Baccano!

¿Quién quiere una pinta?

Nos encontramos en los primeros años de la década de los ’30, la gran depresión ha calado de fondo en la sociedad estadounidense y los barrios de Chicago son un hervidero de ladrones de poca monta y mafias perfectamente organizadas. Entre estas, los conflictos por el poder y los robos y amenazas son el pan de cada día al que se enfrentan sus miembros en cada callejón de la ciudad. Por otro lado, lo que parece ser un científico loco busca desesperadamente el secreto de la inmortalidad, realizando estudios en ratas de manera clandestina y apartado de la sociedad. También tenemos una pareja de ladrones novatos que buscan causar una repercusión real con sus actos, ejerciendo como una versión pobre, cómica y chapucera de Robin Hood. En todo este meollo, existirán también agencias de información, que se lucrarán de conocer los secretos más escondidos de todo este compendio de maleantes y delincuentes; pero también contaremos con la presencia de pequeños grupos casi terroristas, que tratarán de usar la violencia para erradicar la violencia generada por los grupos anteriormente citados en la ciudad. La cuestión que nos puede surgir es, y todo este conjunto heterogéneo de sociedades del crimen y justicieros, ¿Cómo se relaciona? ¿O en que momento confluyen e interactúan? La respuesta, para la época histórica en la que nos encontramos, es clara y nostálgica; todos estos conflictos estallarán en uno de los primeros viajes del gran tren transcontinental Flying Pussyfoot, dejando tras su estela un reguero de sangre y misterio.

El anime tiene un estilo artístico y musical tremendamente acorde con la historia narrada y fiel a la época en la que se ambienta. Es cierto que en cuanto al apartado meramente visual, la obra ha sido superada por casi cualquier obra actual. Pese a que no tiene ningún fallo grave de animación ni ningún fallo clamoroso de desproporción en sus personajes, el dibujo y las escenas quedan con un aspecto sucio, desgastado… Y no porque se haya querido trasmitir así la historia, sino porque diez años nos pueden pasar factura a todos. Algo que no pierde su vigencia ni su calidad en la obra es la ambientación, y en especial la ambientación musical. Los capítulos están llenos de momentos de tensión y acción amenizados con sonidos típicos del jazz y el blues propios del ambiente y la ciudad donde se desarrolla. Los ritmos pegadizos y los tonos habituales de los cuartetos de cuerda y el piano hacen de cada escena de persecución o lucha una auténtica delicia escénica, logrando transportarnos y sentirnos dentro de esa época histórica. Además, pese a ser una serie japonesa, su productor es estadounidense, y se notan muchísimo las influencias culturales representadas en la serie y en los propios personajes y hechos, así que ni se os ocurra ir buscando prácticas habituales de los yakuza, comportamientos ejemplares en cuanto a la moral de los delincuentes o normas no escritas sobre el respeto al enemigo, porque esto es claramente la sociedad del tío Sam.

¿Esto? Es salsa de tomate…

Para dar el broche de oro a la serie, ésta cuenta con una gran peculiaridad más allá del misterio, la acción o la excelente ambientación, y es su narración; su narración a saltos. La historia transcurre en su mayoría entre los años 1930 y 1932, pero la manera de contarla en la serie no es ni lineal ni, muchas veces, lógica. Este aspecto es claramente la característica diferenciadora y rompedora de la serie, que le ha conferido la capacidad de ser una serie recordada 10 años después. La historia viene casi en su totalidad de un conjunto de 4 novelas ligeras escritas por Ryohogo Narita, pero en este anime los hechos de esas 4 novelas aparecen entrelazados y contados de manera conjunta. Durante los capítulos tendremos saltos temporales perfectamente indicados, narradores omniscientes, narradores observadores o incluso narradores en segunda persona. Al inicio puede resultar un auténtico caos de personajes, situaciones, tiempos o ubicaciones de los hechos, pero conforme avanzan los capítulos, las situaciones se van esclareciendo y las relaciones entre las tramas que antes parecían absurdamente distantes se convierten en explicaciones majestuosas e implícitas del contexto social y del propio contexto en la historia de todos los personajes y los hechos sucedidos.

Baccano! es un anime de acción y misterio con toques sobrenaturales ambientado de manera tremendamente inmersiva y fiel a la historia, así que cubrirá las necesidades de cualquier amante de estos géneros. Pero es un anime que cuesta de seguir al principio, que exige de toda tu atención para seguirlo; aunque al final es como ese polvo de despedida, corto, intenso y que siempre lo recordarás con una buena imagen de él.

Si quieres acceder al contenido completo de nuestro #ZZYearFour pincha sobre el hashtag y…

¡Nos vemos en la Zona!

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