#ZZYearFive: 40 años de… STRONTIUM DOG, de John Wagner y Carlos Ezquerra

¡Bienvenidos seáis todos y todas a nuestro 5º aniversario!

Como viene siendo habitual pretendemos celebrar nuestro cumple, y esta vez por todo lo alto. Para ello os vamos a hablar de obras que cumplen años como nosotros y que se merecen ser parte de esta gran fiesta que se verá redondeada con veinticinco artículos en los próximos cinco días. ¡Todo relacionado con el número de la rima fácil!

Así que poneos cómodos, pillad algo de picar y preparaos para el mejor aluvión de artículos comiqueros y cinéfilos. ¡Allé vamos!


Título original: 

Strontium Dog S/D Agency Files #1-4 TPB

Sello: Rebellion
Guionistas: John Wagner y Alan Grant
Artistas: Carlos Ezquerra, Keith Page et al.
Colorista: B/N
Contenido: Starlord #1-22, 2000AD #86-587 (May. 1978 – Ago. 1988)
Publicación UK: Ene. 2007 – Ene. 2008
Publicación España: May. 2008 – Mar. 2009 (Kraken)
Valoración: Misión: Buscar y Destruir /10


Este 2018 está siendo un año realmente funesto en cuanto a la cantidad de grandes autores y artistas que nos están dejando. En muchos casos es debido a la edad, pero no hay que olvidarse de aquellos que nos han dejado a edades tempranas, dejando un poquito más huérfano todo el mundo del cómic. Uno de esos grandes que ya no está con nosotros es Carlos Ezquerra, maestro entre maestros que no ha gozado nunca de la fama que merece en su propia patria. Esta va por ti, genio, estés donde estés. Hoy hablamos de su hijo menos agraciado, pero que es mi favorito. Es el turno de…

STRONTIUM DOG
de Carlos Ezquerra y John Wagner

En un futuro lejano, la raza humana habrá conseguido viajar más allá de su sistema solar, siendo la multiculturalidad universal el pan de cada de día de una raza que supo sobrevivir a ella misma en una fatídica guerra en la que muchas personas quedaron irradiadas de Estroncio 90 por culpa de este tipo de armas químicas. Tanto es así, que los vástagos de estos son mutantes odiados por sus iguales, que se han acostumbrado a convivir con seres de otros planetas y galaxias, pero son incapaces de considerar como personas a estos pobres diablos que no tienen mayor utilidad que terminar siendo cazarrecompensas a favor de la ley. Es por ello que nuestro protagonista, Johnny Alpha, se dedica a rastrear a los delincuentes a través de todo el universo junto a su compañero humano Wulf, una especie de bárbaro que daría su vida por la de su amigo y el médico alienígena El Gronk. Mientras que las mutaciones suelen ser lo suficientemente claras como para no pasar desapercibido, la de Johnny se trata de una visión de rayos alfa que le deja ver a través de los objetos y las mentes. Con eso y las diferentes armas espacio-temporales, esta brigada de Perros de Estroncio está preparada para vivir todo tipo de aventuras allende las estrellas.

No os voy a engañar, yo he tenido mucha suerte en esto de los cómics. Crecer rodeado de tebeos y gente que no dudaba en colmar a un niño pequeño de todo tipo de historietas ha hecho que mi infancia esté llena de grandes recuerdos y maravillosas aventuras. Y gran culpa de ello tienen los personajes de 2000 AD, que cayeron en mi poder casi por casualidad, olvidados en una pequeña biblioteca de colegio de barrio humilde y con los que pude descubrir a personajes como Dan Dare, Sam Slade, Harry Veinte, Sláine, Juez Dredd o la Jueza Anderson. Pero si tengo que quedarme con alguna serie en especial, esas serían las de Rogue Trooper y Strontium Dog, que lograron cautivar a un pequeño enano hiperactivo incapaz de concentrarse en nada, salvo en las aventuras que leía en sus viñetas. Es en esas edades en las que no eres capaz de darle importancia a los autores de los cómics que lees y para ti simplemente son nombres, sobre todo cuando se trata de apellidos anglosajones que no tienen ningún significado para ti. Pero ahí estaba él, con ese nombre tan español como para que se te quedara grabado a fuego en la mente: Carlos Ezquerra

Don’t fak with Johnny…

Y es que el dibujante aragonés fue el padre de toda una generación de cómics británicos que conquistaron cada rincón del globo con su calidad en los guiones y en el arte que tenían. Si bien toda la gente le recuerda por su gran creación Juez Dredd, lo cierto es que la idea de un grupo tan variopinto como el formado por Johnny Alpha y sus camaradas, haciendo el papel de cazarrecompensas a través del cosmos y con ese poder tan genial en sus ojos (para un niño miope, era como un sueño hecho realidad), lo convirtieron en mi favorito desde el principio. El recuerdo que tenía era tan bueno que una década después lo volví a leer y quedé todavía más encantado que al principio. Algo parecido a lo que me ha sucedido veinte años después, que cada relectura se me antoja como un placer incalculable. El legado que nos ha dejado Ezquerra en casi un par de series es tan grande que me parece absurdo que no haya gozado de mayor reconocimiento y que ni en su propia ciudad sean capaces de poner una calle a su nombre. Espero que el tiempo ponga las cosas en su lugar.

También hay que añadir que siempre se ha sabido rodear, o al menos ha tenido la suerte, de guionistas de nivelazo que han sabido sacar oro de tramas sumamente simples y han creado un universo capaz de durar décadas sin quemarse. Quizá sea porque la calidad llama a la calidad, pero el arte detallado y old school de Ezquerra siempre ha tenido cosas que contar, con la ayuda de su pareja artística predilecta John Wagner, que firmaba todas sus primeras historias bajo el seudónimo de T. B. Grover. Tengo claro que algún día de mi vida conseguiré hacerme con todo lo que ha dibujado este señor, que tanto nos ha dado a los que hemos crecido comiqueramente bajo su manto y que ha desarrollado en mí ese afecto por los cómics en blanco y negro, en los que consiguen lucirse más sin color que coloreados. Una de esas pérdidas que siempre sentiré, aunque no fuese nada mío. No habrá nunca nadie igual que él. Por desgracia para todos.

Lo que tiene hacer buen equipo con tu compi.

No podía celebrar este aniversario sin recordar a uno de los autores que más me ha marcado en mi infancia y con uno de mis personajes favoritos de siempre. Una serie que no ha sabido prodigarse en nuestro país, pero que lo tiene todo para hacer los placeres de aquellos que gustan de la ciencia ficción y la acción al estilo space opera. Ojalá todo el mundo recordara a Carlos Ezquerra como el pedazo de artista que fue. Yo, al menos, siempre lo haré.

Recordad que podéis pasaros por #ZZYearFive para disfrutar de todas las reseñas del aniversario y…

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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2 Respuestas

  1. Esta cae fijo. Gracias por tu artículo.

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