#ZZYearEight: 30 años de… PATRULLA-X: GÉNESIS MUTANTE 2.0, de Chris Claremont y Jim Lee

¡Cumpleañeros saludos, zhéroes!

Por octavo año consecutivo celebramos nuestro aniversario de la única manera que sabemos: reseñando muchas cosas sin parar. Como ya viene siendo tradición, a lo largo de esta semana iremos publicando artículos sobre obras míticas que, al igual que nosotros, cumplen años y que aún no habíamos recogido en nuestro cada vez más interesante catálogo de reseñas.

Bienvenidos al #ZZYearEight y… ¡que no os lo cuenten!


Título origina
l:

X-Men: Mutant Genesis 2.0 HC
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Chris Claremont, Jim Lee, Scott Lobdell, John Byrne
Artista: Jim Lee
Colorista: Joe Rosas
Contenido:
X-Men: Mutant Genesis #1-7 (Oct. 1991 – Abr. 1992)

Publicación USA: Mayo 2012
Publicación España: Mayo 2021 (Panini)
Valoración: Adiós papá, adiós papá. Consíguenos un poco de dinero más

 

Padre no es el que engendra sino el que cría. Este viejo refrán sirve para expresar una frase muy real. Y es que, aunque un niño no lleve tu ADN, puede llegar a convertirse en tu propio hijo. Muchos padrastros y madrastras se han hecho cargo de los hijos de sus parejas tras el abandono de uno de los progenitores. Y aunque no compartan la misma sangre, el amor es enorme, además de los valores morales y gustos que le inculcan a la criatura. Este caso puede llevarse también a los cómics. Stan Lee era un perfecto semental a la hora de crear (o mejor dicho atribuirse la autoría de) muchos personajes de cómics. Sin embargo, muchos de ellos fueron un fracaso y estuvieron al borde la cancelación. Uno de ellos fue Daredevil, cuyo salvador y auténtico padre fue Frank Miller. Y el de la Patrulla-X fue Chris Claremont, quien estuvo unos quince años haciéndose cargo de su colección. Sin embargo, en la vida todo tiene un final y el momento de la despedida llegó. Es por ello que, aprovechando su trigésimo cumpleaños, voy a reseñar…

PATRULLA-X: GÉNESIS MUTANTE 2.0
de Chris Claremont y Jim Lee

Para hablar de toda la trayectoria de Chris Claremont en los mutantes harían falta bastantes artículos. Y no sólo porque se trata de una etapa muy extensa, también por todo lo que construyó: relaciones, nuevos personajes, grandes tramas, entradas y salidas de miembros… Posiblemente la Patrulla-X sea la telenovela turca de los lectores de cómics. Claremont llevó a sus hijos a lo más alto y convirtió a este grupo en la gran estrella de Marvel. Pero se sabía que un día llegaría este final. Comenzó la década de los ’90 y el mundo del cómic empezó a cambiar. La malinterpretación de Watchmen y The Dark Knight Returns provocó que los lectores buscaran nuevos estilos. Toda la narrativa clásica que mantenía Claremont les empezaba a cansar en un mundo cada vez más influenciado por el cine y la televisión. La forma de dibujar había cambiado y durante estos años los creadores de Image eran auténticas estrellas del rock. Los nuevos dibujantes intentaron copiar los estilos y acabamos con muchísimos tebeos con ilustraciones bastante mediocres y una baja calidad argumental. Pero era la moda de aquella época y sería injusto valorarlos según los criterios actuales. De todos los ilustradores que salieron, el mejor de todos fue Jim Lee.

Para el año 1991, Marvel decidió darle al artista coreano la cabecera de los X-Men. Él se encargaría de cerrar la etapa de Claremont y de encabezar el relanzamiento mutante. La gente estuvo encantada y la recepción fue lo nunca antes visto: es el comic-book más vendido de la historia. Hablamos en presente porque a día de hoy ninguna otra grapa ha conseguido llegar a los 8.4 millones de unidades en Estados Unidos. Una cifra de escándalo que acrecienta aún más la leyenda y la importancia de esta saga. Pero, ¿merecía tanto la pena? ¿Cumplió las expectativas? ¿Sigue siendo un buen tebeo hoy en día o es demasiado hijo de su tiempo?

Pum. Damage.

La respuesta es que, tanto para mí como para muchos otros lectores, este es una de las mejores historias mutantes que se han escrito nunca. El arco del Rubicón, formado por los tres primeros números, es uno de esos tebeos que consigue marcar un antes y un después en la mitología mutante, enganchar a nuevos lectores y cerrar con solvencia toda la etapa de Claremont. La trama nos presenta a Magneto, quien está harto del mundo y sus injusticias. Esto hace que decida vivir aislado del mundo en un Asteroide que se encuentra encima de la Tierra. Sin embargo, los militares norteamericanos no ven con buenos ojos que un mutante con un poder de semejante calibre esté encima de ellos y con un vasto armamento. Pero Magneto también contará con admiradores, y un grupo de mutantes fugitivos que lo ven como una figura salvadora acudirán a él para pedirle auxilio y protección. Mientras, un grupo de la Patrulla-X acudirá a enfrentarse por última vez al Amo del Magnetismo y advertirle de los planes de ejecución que tiene el gobierno contra él.

En este relato encontraremos al mejor Magneto que se ha escrito en mucho tiempo y una aventura que tiene de todo: despedidos, combates, secretos descubiertos y muchísima épica. De esta forma y por todo lo alto terminó Chris Claremont su andadura mutante, aunque hay que decir que desde ese momento ha vuelto en varias ocasiones a diferentes cabeceras mutantes para seguir escribiendo. Pero nunca alcanzando el nivel de esos 15 años ininterrumpidos. Después de esto, pasamos ya a otros números en los que Jim Lee toma el timón de la colección, con la ayuda de John Byrne y Scott Lobdell a los guiones. En ellos veremos algunos nuevos personajes del pasado de Lobezno como Rojo Omega y Maverick, las consecuencias del combate con Magneto y otras aventuras bastante entretenidas, aunque sin llegar a la calidad del arco del Rubicón.

¡YO SOY MAGENTO!

En el apartado gráfico tenemos a un Jim Lee desatado que nos muestra sus mejores trazos. Cada página es un auténtico espectáculo visual. Se percibe cómo se distancia de esa estructura clásica y, en ocasiones tan rígida, que había en muchos números de la etapa de Claremont. El coreano se encuentra a gusto y no duda en darnos un frenesí de acción y momentos realmente espectaculares. Eso sí, este arte es capaz de generar grandes divisiones por su uso de splash-page y de una abultada musculatura. Aunque yo soy una gran detractora del estilo artístico predominante en los ’90, hay algunos que sí me parecen muy acertados y propios de lo que se busca en un cómic de superhéroes. Y el de Jim Lee es uno de ellos. Es un excelente artista que aquí consigue firmar uno de sus mejores trabajos.

Si quieres disfrutar de un buen cómic de mutantes lleno de acción y que marcó un hito en la historia del noveno arte, debes leer Génesis Mutante 2.0. Es puro espectáculo de calidad. Eso sí, si lo que has leído y visto en esta reseña no te ha convencido y prefieres a una Patrulla-X más clásica o similar a lo que ha construido Hickman, quizás no sea para ti.

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¡Nos vemos en la Zona!

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