#ZZYearEight: 25 años de… METAL SLUG

¡Cumpleañeros saludos, zhéroes!

Por octavo año consecutivo celebramos nuestro aniversario de la única manera que sabemos: reseñando muchas cosas sin parar. 
Como ya viene siendo tradición, a lo largo de esta semana iremos publicando artículos sobre obras míticas que, al igual que nosotros, cumplen años y que aún no habíamos recogido en nuestro cada vez más interesante catálogo de reseñas.

Bienvenidos al #ZZYearEight y… ¡que no os lo cuenten!

¡HEAVY MACHINE GUN! 25 años hace ya del nacimiento de una de las franquicias de run and gun más míticas de la historia del arcade. Marco y Tarma llevan todos estos años salvando el mundo de diferentes tipos de peligros que amenazan con desastres incalculables. Con un gran sentido del humor dentro del género y un apartado gráfico que ya quisieran muchos, Metal Slug es un referente y una saga muy querida por todos/as. No son pocos los jóvenes que gastaban sus ahorros de la semana en poder llegar a repartir plomo al General Morden y a su séquito de soldados. Muchos secuestrados agradecidos (“Tenkiu”) necesitaban de nuestra ayuda y nos recompensaban por ello y no podíamos dejarlos tirados por quedarnos sin monedas. ¡Era una cuestión de vida o muerte!

En 1996, Nazca y SNK sacó el primer Metal Slug en arcades Neo Geo. Para contextualizar un poco, en los ’90, el boom de las consolas de sobremesa ya estaba ganando mucho terreno y para el ’96, el éxito de Playstation era una realidad y Nintendo lanzaba su N64. Los arcade iban pasando a segundo plano y, aunque en un país como el nuestro su desaparición fue más rápida que en otras localizaciones, todavía se esforzaban por seguir aportando el factor socializador. Metal Slug entendía el concepto de los arcade y consiguió a la perfección hacerse un hueco importante. Con un juego exigente, pero no por ello imposible o irrespetuoso con el jugador que estuviera echando monedas, podía rentabilizar la máquina. Suponía esfuerzo esquivar la avalancha en forma de balas, soldados y destrucción que te venía encima, pero no imposible, como bien tenía que equilibrar una buena máquina recreativa. Nunca puede suponer un factor inalcanzable su elevada dificultad, sino una progresión de aprendizaje, pues se intenta que la frustración no acabe por hacer que se deje de jugar.

RA-TA-TA-TA-TA-TAAA

Metal Slug es difícil. Todo run and gun se caracteriza por llenar la pantalla constantemente de amenazas, pero sólo los buenos lo hacen con una destructibilidad medida para lograr ser atractivo y dejar al jugador disfrutar dentro de una inferioridad palpable, pero contantemente dinámica. Algunos referentes anteriores que hacían este trabajo de manera sobresaliente eran la saga Contra, Turrican o Gunforce. En Metal Slug nuestro héroe cuenta con modificadores a cada paso que hacen que pueda cambiar su sistema de disparos, vehículos que le protegen detrás de una barra de vida y que pueden causar mayor destrucción, o esclavos que al salvarlos nos dan mejoras.

Las peripecias de Marco y Tarma (y en entregas posteriores Eri y Fio) siempre suponen una huida hacia delante arrasando con todo a su paso. En la primera entrega (y en la mayoría) tenemos como enemigos a la Armada Rebelde del General Morden, que comienza un golpe de estado masivo, con semejanzas a los nazis. La insignia que se basa en la esvástica es ya por todos conocida. En posteriores entregas aparecen elementos y enemigos sobrenaturales como alienígenas, momias, zombies o vampiros y mecánicas jugables atadas a estos enemigos, como la opción de transformarte en muerto viviente o momia. Y es que algo que ha hecho muy bien la saga de Metal Slug es aportar y sumar, sin tocar su esencia o jugabilidad. En cada nuevo juego se nos brinda muchísimas más opciones, pero se sigue jugando exactamente de la misma manera que la primera entrega que cumple 25 años.

Malditos nachis.

Gráficamente, más de lo mismo. Su primer juego se lanzó dentro de un momento en el que se jugaban con las 3D, pero ha sabido mantenerse al margen a lo largo de los años y seguir apostando por las 2D y su perfecto pixel art, sus animaciones y sprites cargados de humor y su estética de dibujo por capas. De hecho, actualmente está anunciado una especie de remake con gráficos 3D en entornos 2D y no parece que la notica haya caído en gracia entre los fans. Todo se ve mucho más plástico y mucho menos expresivo, por lo que parte de la gracia de sus coloridos personajes y entornos se ve afectado de manera notable para peor. Otro de los anuncios y, esta vez sí, que ha tenido mejor acierto es Metal Slug Tactics. Un juego que coge todo su universo y su aspecto para convertirlo en estrategia por turnos al más puro estilo Into the Breach. Distribuido por Dotemu, responsables de bastantes alegrías en los últimos años en cuanto a la vuelta de manera magistral de franquicias viejunas, se espera que sea todo un éxito por la buena pinta que ya vaticinan sus trailers.

La verdad es que es fácil ver por qué una franquicia como Metal Slug es querida y apreciada a lo largo de los años. Llegó tarde, pero con una enorme personalidad y con los conceptos claros para resultar un éxito rotundo. Es un trabajo que supo ahondar en lo que hacía atractiva una máquina recreativa y su factor socializador dentro del local. De por sí ya es un juego vistoso y cada elemento está puesto para que en un primer vistazo ya el jugador se sienta atraído por él. Los sonidos, los colores, las muecas de los personajes y un largo etcétera componen uno de los arcade más atrayentes y que han sabido no verse enormemente alterados por las modas de los años posteriores. Es bien seguro afirmar que la marca ya no vende como en sus primeros años y, pese a ello, se muestra inalterable. ¡Larga vida y TENKIU a todos y todas! ¡MISSION COMPLETE!

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¡Nos vemos en la Zona!

Jorge V

Graduado en Criminología en la Universidad de Alicante. Entre mis gustos de ocio se encuentran el cine, los cómics, los videojuegos y las series de TV. Siempre intento informarme antes para no tener que tragarme ningún bodrio :)

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