#ZZYearEight: 10 años de… BATGIRL vol. 4, de Gail Simone y VV AA

¡Cumpleañeros saludos, zhéroes!

Por octavo año consecutivo celebramos nuestro aniversario de la única manera que sabemos: reseñando muchas cosas sin parar. 
Como ya viene siendo tradición, a lo largo de esta semana iremos publicando artículos sobre obras míticas que, al igual que nosotros, cumplen años y que aún no habíamos recogido en nuestro cada vez más interesante catálogo de reseñas.

Bienvenidos al #ZZYearEight y… ¡que no os lo cuenten!

Título original:
Batgirl vol. 4 #1-8 TPB

Sello: DC Comics
Guionista: Gail Simone, Ray Fawkes, Marguerite Bennet, et al.
Artistas: Ardian Syaff, Alitha Martínez, Vicente Cifuentes, Ed Benes, et al.
Coloristas: Ulises Arreola, Kyle Ritter, Blond, Rómulo Fajardo Jr, et al.
Contenido: Batgirl vol. 4 #1-34, Annual #1-2 (Nov. 2011 – Oct. 2014)

Publicación USA: Julio 2012 – Diciembre 2014
Publicación España: Jun. 2012 – May. 2015 (ECC)
ValoraciónUn ejemplo de superación

 

Los aniversarios de Zona Zhero me producen cierta nostalgia y, a la vez, me cabrean porque me toca asumir que aquellas novelas o películas que, para mí, salieron hace nada, ya hace mucho tiempo que vieron la luz y, por tanto, yo estoy envejeciendo a marchas forzadas. Un ejemplo que os puedo poner dentro del mundo de la historieta es la vuelta de Barbara Gordon como Batgirl. Tras lo acontecido en La broma asesina, el Joker dejó a la hija del Comisario Gordon en silla de ruedas. Como es propio del su carácter, ella se reinventó convirtiéndose en Oráculo, luchando contra el crimen tras una pantalla de ordenador y siendo un elemento esencial para el resto de superhéroes de Gotham y para las Aves de Presa. El nombre de Batgirl pasó durante años de un personaje a otro: Stephanie Brown, Cassandra Cain… Pero, en mi corazón siempre hubo una única y verdadera y esa era Babs, aunque hay que reconocer que las demás tuvieron su encanto. La vuelta de la señorita Gordon como chica murciélago se dio hace ya 10 años, cuando DC Comics decidió tirar de la cadena de todo su universo y empezar de cero. Con ello, los distintos mantos fueron recuperados por sus poseedores originales, como es el caso de Barbara Gordon, que volvió con esta saga.

BATGIRL
de Gail Simone

Como ya habéis podido deducir, tras el evento Flashpoint no todo el universo anterior fue erradicado, sino que obras como La broma asesina seguían siendo canon y, por tanto, Barbara había sido Oráculo. Con esto en mente, Gail Simone nos presenta al personaje como una chica que ha conseguido volver a andar, sin contarnos cómo ha pasado este milagro, convirtiéndose en uno de los grandes misterios del guion que hacen que continúes pegado a las páginas, deseando encontrar la respuesta. Así, nos encontramos ante una etapa que proporciona algo más que la típica narración de superhéroes. Nos muestra a una persona que tiene miedo, que lucha mientras le tiemblan las rodillas. Barbara esta traumatizada y teme volver a quedarse atrapada en una silla de ruedas. Pero si algo la caracteriza es su valentía y fortaleza. Ella no deja que el miedo la impida volver a ser quien ella quiere ser y, sobre todo, no pide ayuda, ni la desea, cosa que aprende el pobre Nigthwing tras recibir una paliza de su pelirroja preferida. De esta manera, escondida entre sus luchas contra villanos se encuentra una historia de superación digna de leer y disfrutar.

Un punto clave, en esta etapa es el crossover que hubo entre todas las sagas de la Batfamilia llamado La muerte en la familia. En este, cada uno de los miembros tendrá que enfrentarse al Joker, siendo un punto clave para Jason Todd y su trauma con las tuberías y las bombas, y para nuestra luchadora. En este evento, Batgirl se enfrentará a su mayor miedo para afrontar su pasado y conseguir seguir adelante. Es un punto de la historia clave para el desarrollo del personaje y que seguro que no deja a nadie indiferente.

Tristemente, la profundidad del guion llega un punto en el que pierde fuerza y se ve un desinterés absoluto por parte de su guionista. Sin conocer el motivo por el que se da este bajón de calidad, puede pensarse que Gail Simone es una escritora mediocre, pero nada más lejos de la realidad. Cuando una saga no vende es más fácil para las grandes editoriales culpar a los autores, en vez de asumir que su estrategia comercial era errónea. DC Comics saco 52 nuevas colecciones a la vez. Algún lumbreras creyó que esto iba a funcionar y que todo el mundo podía comprar tantas colecciones a la vez. Obviamente fue un fracaso y no fue culpa de los artistas, sino de la mala gestión de la empresa. Aun así, los grandes egos no podían admitir esto, y algunos guionistas recibieron un trato nefasto. Un ejemplo muy polémico, fue cuando Gail Simone se enteró a través de las redes sociales de que la quitaban de la serie de Batgirl y vio como anunciaban a una nueva guionista sin hablar con ella antes. Fue una situación vergonzosa que hizo que la escritora no pusiese mucho interés al hacer los números que le quedaban aun por escribir. De esta forma, en el número 35 de este volumen Babs Tarr tomo el relevo en el guion y modificó totalmente al personaje, convirtiéndola en una millennial adicta a la moda y a las redes sociales. No me malinterpretéis, la serie estaba muy entretenida y destacaba por su dibujo, pero costaba reconocer a Barbara Gordon en ella.

Si nos detenemos a analizar el guion de Gail Simone podemos ver mucho de esta escritora en él. Simone es una de las escritoras de cómic que estaban ahí pero que nadie veía. En parte tuvo suerte porque, siendo una mujer pudo meter cabeza, al igual que Ann Nocenti, en ese mundillo de hombres, pero en aquella época su género se consideraba un hándicap. Aun así, se encuentra en todos los listados de guionistas con más números de comics publicados y aunque sea solo por eso, debería tenérsela en cuenta. Y, aunque, es cierto que se la ha empleado para rellenar muchos números en series muy secundarias, es innegable que destaca cuando escribe un personaje femenino. Su comprensión y amor por ellos hace que les haga brillar y que abracen su feminidad para ser unas heroínas fuertes y admirables. A parte de esta etapa de Batgirl, os recomiendo leer su volumen en Aves de Presa, porque nadie escribe a este grupo superheorico como ella. 

Un punto débil de la serie sería el dibujo. Como solían hacer en colecciones secundarias, se produce un desfile de muchos dibujantes evitando darle una continuidad visual al personaje. Entre estos dibujantes hay algunos que destacan más que otros como es el caso de Ed Benes, Admira Wijaya y Daniel Sampere. En la actualidad se puede agradecer que este baile de dibujantes ya no es algo tan común y las historias mantienen un dibujante casi tanto tiempo como un guionista. Algo que si es digno de mencionar son las portadas. Varios artistas han volcado su mejor inspiración en ellas y, a pesar de que el formato en rústica en el que se publicó aquí no las luce como debería, si están incluidas en los tomos para poder disfrutar de ellas.

Como conclusión, diré que generalizar es de tontos. Asumir que todo lo publicado en New 52 fue malo, es un error común. Esta etapa de los cómics de DC engloba series bajas, regulares y buenas como en todas las fases anteriores. En el caso de Batgirl, estamos ante una de las sagas más importantes del personaje, así que dejad los prejuicios en casa y disfrutad.

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¡Nos vemos en la Zona!

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