#ZZhaLLowEEn: FRANKENSTEIN UNDERGROUND, de Mike Mignola y Ben Stenbeck

¡Que no pare el #ZZhaLLowEEn!

Como nosotros, que no vamos a parar de publicar durante toda la semana reseñas de muerte sobre títulos y autores terroríficos que, de un modo u otro, han inquietado a nuestros redactores y que ellos, os recomiendan para pasar una noche tan especial, porque nuestros zhéroes se lo merecen.

Si ayer Ferran se declaraba totalmente out de la noche de brujas hoy tenemos a su némesis, Teresita Sunday, aka la Reina Zombi. Nuestra Bruja editorial particular ha elegido para este especial un monstruo clásico, versionado por uno contemporáneo que algo sabe del infierno. Del Universo Hellboy llega a la Zona…

FRANKENSTEIN UNDERGROUND
de Mike Mignola y Ben Stenbeck



Título original
: Frankenstein Underground TPB

Sello: Dark Horse
Guionista: Mike Mignola
Dibujante: Ben Stenbeck
Colorista: Dave Stewart
Contenido: Frankenstein Underground #1-5 (Mar. 2015 – Nov. 2015)
Publicación. USA: Nov. 2015

Public. España: Sep. 2016 (Norma)
Valoración: Yo leo a Kierkegaard/10

 


A estas alturas no vamos a engañarnos: a mí sí me gusta Halloween, las fiestas de disfraces temáticas y las chucherías con diseños repugnantes. Realmente disfruto el maquillaje pálido y la sangre artificial y adoro la programación que, durante estas fechas, sale de ese engendro rectangular que preside nuestros salones. Son los días perfectos para llenar nuestras retinas de imágenes dantescas y disfrutar de los monstruos de ayer y hoy.

No podía dejar que pasase este especial sin que uno de los monstruos más imponentes e importantes que nos ha dado el género de terror fuera uno de los protagonistas. A lo largo de los años, desde que la ilustre Mary Shelley dejase que el monstruo de Frankenstein viera la luz por primera vez, muchas han sido las versiones que han llegado a nosotros, algunas más infames que otras. Por suerte, la que hoy nos ocupa es de ésas que no pueden disgustar ni a los fans del más absoluto clasicismo victoriano porque Mike Mignola se ha llevado al muerto viviente por excelencia (con permiso de Jesucristo) a su terreno en una miniserie existencialista con tintes de aventura ocultista.

Las portadas de Mignola son top.

De este modo, y partiendo directamente de House of the Living Dead, la primera novela gráfica original de Hellboy, Mignola nos sitúa en aquel México de 1956, en el que Hellboy se enfrentaba en el ring a un Frankenstein obligado a luchar en peleas clandestinas. Quizá adrede o quizá no, nada se nos cuenta de los orígenes del monstruo ni qué pinta entre máscaras de lucha mexicana a mediados de los ‘50, así que, si alguien se merecía una historia propia en el Universo Hellboy era el monstruo clásico que mejor encaja en el imaginario del autor.

Huyendo del  infierno de lucha libre en el que se ha convertido su despreciable existencia, el monstruo va a parar a unas ruinas aztecas entre las que anda vagando una anciana decidida a escuchar su triste historia. A través de ella conoceremos a un monstruo atormentado por la culpa, al que le ha dado tiempo a aprender a hablar, razonar y filosofar sobre el existencialismo, y que no encuentra su misión en el mundo. Ha pasado cientos de años vagando por ahí, viviendo la Historia de la Humanidad  desde dentro, pero siempre solo, abandonado, desolado y angustiado por todo lo que le han obligado a hacer y ser. Lo que menos se espera nadie es que un magufo gurú ocultista que habita entre los dos mundos, el de los vivos y el de los muertos, dará comienzo a una loca persecución por el submundo con la única intención de hacerse con el monstruo legendario para su colección. Frankenstein tendrá que luchar contra todo tipo de bestias, criaturas malignas y hasta dinosaurios en un mundo subterráneo el que también cabe la Teoría de la Tierra Hueca y las leyendas de Hiperbórea (la primera humanidad superavanzada responsable, por ejemplo, de las pirámides) y donde el moderno Prometeo descubrirá la verdadera razón de su existencia.

¡Te cojo y te reviento!

La vuelta de tuerca que Mignola le ha dado a una historia tan trillada, haciendo el personaje totalmente suyo y dándole un origen y una personalidad nuevos, resulta muy interesante y recomendable para cualquier fan del terror clásico. La única pega que le pongo es que él sólo firma el guión, a pesar de que el dibujo de Ben Stenbeck no podía ser más apropiado para una historia tan personal y del que realmente puede presumir: un dibujo de trazo grueso y marcado, muy similar al del creador. Confirmaremos las sospechas de que el dibujo ha seguido algunas directrices en los diseños en los extras finales, entre los que se encuentran bocetos con comentarios e indicaciones para obtener los resultados finales.

Para completar la atmósfera oscura y tenebrosa del submundo por el que vaga el protagonista, sumido en su propio vacío existencial, nada mejor que los colores de Dave Stewart que ha elegido una paleta de grises que mantiene el tono oscuro durante toda la narración, en la que introduce tonalidades predominantes dependiendo del escenario en el que se mueva el personaje: azules para los momentos en los que deambula solo, rojos para los momentos violentos, verdes para los abismos submarinos, ocres para las escenas de revelación… (Si queréis ver parte del resultado del trabajo de estos tres artistas, en la web de Dark Horse podéis encontrar las primeras páginas del cómic).

Ilumíneme, señora, que está muy oscuro.

La visión de Mike Mignola y su estilo pulp no podían ser más adecuados para esta historia de aventuras, persecuciones, esoterismo, profecías y la virgen en vinagre. Una historia que contiene elementos  y referencias que aportan información al lector habitual y complementan el universo Mignola, como las apariciones de la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal (AIDP) o un cameo en forma de flasback del propio Hellboy, pero que también se sostiene por sí sola, resultando estos elementos totalmente innecesarios para lectores recién llegados. Una lectura casi imprescindible para estas fechas tan españolas.

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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