#ZonaSaurio – JURASSIC PARK III, orina de tiranosaurio y mierda de Spielberg

Con motivo del inminente estreno de Jurassic World, que aspira resucitar la saga jurásica ideada por Michael Crichton y Steven Spielberg tras el estreno de Jurassic Park 3 su extinción, los cinéfilos con simpatía por los bicharracos mesozoicos que pululan por esta web se han puesto de acuerdo para repasar algunas de películas en las que han aparecido estos animales, ya sea por su relevancia histórica, porque molan mil, o porque apestan y hay que decirlo. Bienvenidos… a #ZonaSaurio

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Título original:
Jurassic Park III
Año: 2001
Director: Joe Johnston
Guión: Peter Buchman, Alexander Payne y Jim Taylor (sobre personajes y conceptos de Michael Crichton)
Reparto: Sam Neill, William H. Macy, Téa Leoni, Alessandro Nivola, Trevor Morgan, Michael Jeter, Laura Dern, Bruce Young, John Diehl, Julio Oscar Mechoso

Sinopsis: El doctor Alan Grant, ansioso por conseguir fondos que financien su estudio sobre la inteligencia del velociraptor, acepta la oferta de una pareja de millonarios, Paul y Amanda Kirby, para sobrevolar Isla Sorna, en Puerto Rico, poblada por dinosaurios creados genéticamente para un parque recreativo. Tras producirse un aterrizaje forzoso en la isla, Alan descubre que los Kirby estaban buscando a su hijo adolescente, perdido en la isla tras un accidente de parapente.

Me es difícil hablar de Jurassic Park III, y a la vez sumamente fácil. Hay quien dice que le tengo manía porque soy un fanboy del tiranosaurio por las anteriores entregas, al cual tristemente humillan  en esta (y sí, me encanta ese bicho, pero ya expondré ese apartado). Otros dicen que le pido demasiado, que no es más que diversión rápida y espectacular. Caray, una vez me llegaron a decir que cómo podía no gustarme, si salían más dinosaurios que nunca. Sí, bueno. A un montón de mierda puedes echarle rubíes y sigue siendo un montón de mierda. Y encima hace que los rubíes huelan mal.
Alan Mierda Zona ZheroLa tercera entrega de la saga jurásica de Spielberg ya sufrió una concepción tortuosa. Habiendo cedido la dirección a su viejo amigo Joe Johnston (responsable de varias cintas disfrutables como Jumanji, Rocketeer o Capitán América: El Primer Vengador) para quedarse en la retaguardia como productor, la preproducción comenzó sobre un guión que transcurría en Isla Sorna, como en la anterior entrega de la saga. En él, Alan Grant, uno de los protagonistas de la primera cinta, acababa en la Zona B como parte de un equipo de rescate en busca de un grupo de adolescentes perdidos en la isla, con un asesino en serie buscado por las autoridades en ella. O algo así. Varios sets, decorados y animatronics se construyeron en base a ese guión, invirtiéndose millones de dólares. Y a cinco semanas de empezar el rodaje, Johnston y Spielberg decidieron tirar el guión a la basura y encargar otro desde cero en el que encajaran los bártulos que ya tenían preparados. Mantuvieron la idea de la operación de rescate, solo que llevando a Grant engañado, cambiando el grupo de adolescentes por un solo chaval, al equipo de salvamento por los padres del crío y varios mercenarios, y al asesino en serie por un dinosaurio psicópata, renunciando así a un villano genuino. Bastante bien salió este coprolito de película teniendo en cuenta que muchas escenas de la misma fueron rodadas sin tener ni siquiera las páginas de guión correspondientes escritas.
ImbécilesSobre los protagonistas, acción, valor como secuela, guión, aspectos técnicos, el producto final en sí mismo… mirad, es una película sobre gente que va a una isla en la que mandan los dinosaurios. La historia nos ha demostrado que es algo muy difícil de hacer de forma mínimamente seria con buenos resultados. Jurassic Park lo logró, su primera secuela lo intentó quedándose a medias. Jurassic Park III ni se esfuerza, hasta el punto de convertirse en una parodia de lo que debería ser una secuela de Jurassic Park en ciertos momentos. Entre la escena del sueño de Grant con el raptor parlante, lo del teléfono en el estómago del dinosaurio, y lo insoportable de todos los personajes menos el propio Alan y a ratos el chavalín, uno se pregunta si alguien leyó el libreto y dijo “sí, con esto valdrá“. Ah, no, espera. Que muchas escenas las rodaron sin guión, no lo olvidemos.
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La cinta muestra un Alan Grant más rancio que nunca, posiblemente porque en la película eliminan al 100% cualquier posibilidad de relación romántica con Ellie Sattler, que está casada y tiene churumbeles con alguien que no es Alan. ¿Recordáis el final de la primera película, la mirada cómplice entre Ellie y Alan? ¿La parejaza que hacían? Pues eso. Nuestro protagonista ahora se dedica a escanear cerebros de raptor para hacer ocarinas con ellos (¿¿¿???), y acaba rodeado de imbéciles sin comerlo ni beberlo. Tenemos por un lado a Billy, compañero paleontólogo de Grant y todo un amante de la naturaleza que se dedica a robar huevos de dinosaurio a sus amantísimas madres poniendo en peligro a todos sus compañeros, de tal forma que cuando intenta redimirse el espectador ansía que muera por el camino. Y de hecho, en el guión (JAJAJAJA), moría. Pero pilló una pataleta y Joe Johnston dijo “bueno, vale“. El grupo de mercenarios es 100% intercambiable. Eso sí, el negro muere, no lo dudéis. Y se podría haber hecho “algo” con el pobre Udeski, pero para qué. Que lo maten los raptores, así lucimos los únicos animatronics de provecho de la película.Ellie Alan Zona Zhero Sobre el chavalín a rescatar, directamente no deberían haberlo rescatado: de haberlo dejado a sus anchas unos meses más podría haber conseguido el control absoluto de la isla y empezado a hacer planes para mudarse a Nublar y ampliar su imperio. Por favor, que consigue orina de tiranosaurio, cuando ni reptiles ni aves (los animales más cercanos biológicamente a los dinosaurios) orinan de forma líquida. Y no olvidemos a sus padres, los secuestradores de paleontólogos, que se llevan como guía de Isla Sorna a alguien que sólo estuvo en Isla Nublar. Aplausos. El matrimonio Kirby tiene el único arco argumental de la película, y para que os hagáis una idea, dicho arco consiste en que están separados y el rescatar a su hijo les reconcilia. Papá Kirby es un tipo aburrido que dice nosequé cosa de que hace natación (y obviamente, luego le será útil para sobrevivir), y sobre mamá Kirby, que aparte de ser el personaje más abiertamente gilipollas de toda la saga hasta el momento… a ver cómo lo explico. Téa Leoni, la actriz que la interpreta, cobró. Cobró dinero, dinero real, con el que podía hacer lo que quisiera, a cambio de este trabajazo. Ahora recordad la cantidad de expresiones de Laura Dern en Jurassic Park y llorad un poco.
TEA LEONI La historia de la película queda reducida a una serie de persecuciones por la jungla, con interludios en los que los personajes hablan sin decir nada la mayoría de veces. Pasan por un misterioso laboratorio de InGen, y lo reducen todo a dos frases. ¿Expandir el universo de la saga? ¿Dar algo de chicha argumental a la película? Nah. Un escenario molón (que por supuesto iba a dar mucho más juego en el guión original, con los protas haciendo noche allí) para algunos sustos fáciles con los raptores. Y ahí se acaba toda posibilidad de ampliar la trama más allá del “huimos de este dinosaurio y ahora llegamos a este sitio en el que nos toca huir de este otro dinosaurio de tal forma que llegamos a un sitio en el que toca huir de otro dinosaurio“. El universo de Jurassic Park da para más, caray. El Mundo Perdido, aún resultando algo fallida, al menos planteó antagonistas, motivos para los personajes a la hora de ir del punto A al punto B. Aquí todo se reduce a “tira p’alante“. Por no mencionar que dos de las set pieces de la película están sacadas de la novela en la que se inspiró la primera película: la pajarera con los pterasidones (luego os explico eso) y el tramo del tiranosaurio atacando a los protagonistas cuando recorren el río en barca, sustituido aquí por un espinosaurio. Ah, y el final, el finalazo, ese anticlímax total en el que de golpe y porrazo, aparecen los militares en la isla gracias a un par de llamadas (¿¿¿???) de Ellie Sattler, que se ve que tiene contactos en el Pentágono para movilizar portaaviones cuando ella quiera para rescatar a unos pocos civiles. Alan se merecía algo mejor que Billy.
Spinomierdas Los dinosaurios en esta película están usados como el puto culo. En Jurassic Park III se introdujo al espinosaurio, un enorme depredador que perseguirá incansablemente a nuestros protagonistas por toda (TODA) la isla, estúpidamente villanizado. Quizá sea porque recibe una herida del avión en el que los protagonistas llegan a la isla, pero mucho no le dolerá si posteriormente ni siquiera se molestaron en implementarla en su modelo 3D o su animatronic. Animatronic que, dicho sea de paso, ni encaja con el CGI ni termina de moverse tan vivamente como los de las anteriores entregas. Por no mencionar que la peli se empeña en decirnos puerilmenteeste es el dinosaurio que os debe molar ahora” sin mostrar nada que nos haga darle la razón. ¿Recordáis al anterior dinosaurio guay de la saga, el tiranosaurio? El nuevo bicho lo despacha en una brutal pelea… de menos de treinta segundos. Gatillazo total y la película no lleva ni media hora. ¿No podemos tener dos dinosaurios guays a la vez en la misma peli sin que uno pise al otro? El espinosaurio siempre ha sido considerado por los paleontólogos como un animal habituado a la caza y la pesca en ambientes fluviales (de hecho se saben pocos datos concretos sobre el bicho en cuestión, ese entre ellos), muy distinto del tiranosaurio a la hora de alimentarse. El clímax en el río habría sido más sorpresivo si solo hubiera aparecido en ese tramo de la película. Se podría haber mostrado de maravilla el peligro de la isla al haber depredadores de todo tipo en casi cualquier ambiente, pero no. El espinosaurio ahora debe ser tu nuevo bicho favorito y punto. Porque sale en el logo del cartel y porque mata al que había antes en dicho cartel. Al final, sólo se diferencia de rexy en el aspecto, y para cambiar eso, no cambies nada.
Braquiomierdas Zona ZheroSobre el resto de bichos, tenemos a unos raptores que han cambiado de aspecto entre película y película, mostrando ahora una cresta de plumas en la cabeza. Diréis “Mejor, ¿no? Ahora se sabe que tenían plumas“. Y qué. Los raptores ya eran científicamente incorrectos en las dos entregas anteriores, y no dejan de ser dinosaurios pertenecientes a un universo de ficción, aunque claro, la coherencia aquí es algo muy raro de ver. Luego está el antes mencionado tema de los pterasidones. Siendo justos, pajarracos se adueñan de la mejor secuencia de acción de la película, pese a lo cantoso de algunos efectos visuales. Ahora, aquí viene la pega: los bichos de la peli son conocidos como “pteranodon“, que significa “alado y desdentado”. Porque tenían alas, pero no dientes. Hasta en El Mundo Perdido: Jurassic Park aparece uno de estos animales y tampoco tiene dientes. Pero en Jurassic Park III sí que tienen dientes, por eso son pteraSIdones. Con dos cojonazos, señor Johnston. Para la próxima, leones de dientes de sable mellaos.CERATOSAURIO ZONAZHERO
Por cierto, que no se nos ocurra olvidar la última escena de la película, con los bicharracos volando junto a los helicópteros en los que los protagonistas huyen de Nublar. Y en lugar de preocuparse por el hecho de que unos animales que horas antes los han intentado matar estén de camino a la civilización, lo que tenemos es un trasunto vergonzoso de la escena final de Jurassic Park, con Alan mirando los pelícanos. Puta mierda. En cuanto a los demás dinosaurios… hubo gente renderizándolos y animándolos para nada, gastando tiempo y dinero en ello. ¿Ankilosaurios? Transición entre escenas. ¿Un ceratosaurio? Aparece, mira a los protagonistas escarbando en mierda y se va. ¿Los braquiosaurios? Horriblemente rediseñados e integrados fatal con el escenario. Lo que hacía guays a las anteriores entregas, los dinosaurios, ahora simplemente está ahí para o bien perseguir a los protagonistas o para lucir un CGI que no es precisamente para tirar cohetes. Lamentable.
BeYShIT

Siendo benévolos, Jurassic Park III es un placer culpable para ver bichos y persecuciones, y que se pasa volando. Ahora, hay que asumir que está fatalmente escrita, peor planteada y sin ninguna aspiración más que existir, y si eso, vender algunos muñecos. Hay para quien puede llegar a resultar insultante si guarda mucho cariño a determinados aspectos de las anteriores entregas. Por suerte, la próxima vez que volvamos a este universo, será de regreso a Isla Nublar, donde empezó todo. Y con suerte, estaremos ante una película más digna, con guión y esas cosas.

¡Nos vemos en Jurassic World la Zona!

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3 Respuestas

  1. Xades dice:

    Luego me llaman a mi hater chaval, te has queado a gusto eh? XD

    Ahora hablando en serio, creo que lo mejor que puedo decir de la película quizás sea que no recuerdo absolutamente nada de la película solo el Spinosaurio, que de pequeño me moló, aunque ya me mosqueó ver a un bicho con una vela en la espalda perseguir a gente por el bosque.

  2. Fernando (@ArkhamKaveli) dice:

    ¡coño! No la recordaba tan mala pero con tantos argumentos de peso imposible no darte la razón. Como peli de sobremesa un sábado por la tarde tiene un pase pero viniendo de donde viene ciertamente es mejor olvidarla. Me ha resultado muy curioso el tema del guión y de que se rodaron escenas sin él (WTF?) desconocía por completo ese dato.

    Menos mal que con ‘Jurassic World’ disfrutaremos mucho ya que no me hace falta verla para saber que los dinosaurios volverán por la puerta grande y como se merecían desde hace tiempo.

  3. Sr Escribano dice:

    Jo, pues eso que dices de haber dejado al Spino solo para la escena del bote le hubiera sumado muchísimos puntos. Hubiera sido bicho sorpresón (a mi el Spino como tal me parece un bicho cojonudo), hubiera encajado mejor como dino fluvial que era, y hubiera dado, a la isla, como dices, la sensación de peligro constante e inesperado que realmente es. De hecho, sería casi un highlight de la saga, porque la escena en sí está bastante bien, a pesar de lo ortopédico del animatronic.

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