ZANKYOU NO TERROR, de Shinichiro Wattanabe

Título Original: Zankyou no terror (残響のテロル)
Fecha 1ª emisión: 11 de julio, 2014
Estudio: MAPPA
Creador: Shinichiro Wattanabe
Temporadas: 1
Episodios: 11
RepartoAnimación.
Valoración: Thriller + mitología + crítica social /10

Últimamente, hay una cierta tendencia entre el público aficionado al anime a pensar que la industria se está desvirtuando, que ya no se hacen animes como antes y que ahora mismo solo salen multitud de series vacías de argumentos y llenas de tópicos y fanservice. Aunque en muchos casos pueda parecer, hoy estoy aquí para intentar quitaros esa idea de la cabeza, y aunque la obra que os recomiende surja de una vieja gloria como Shinichiro Wattanabe (director de Cowboy Bebop o Samurai Champloo), es una obra emitida en 2014, hace apenas 3 años. Así que espero que después de conocerla podáis compartir conmigo la idea de que aún hay mucho material y muchas series que merecen la pena ser vistas o al menos darle una oportunidad. Toda la información y opinión que os voy a dar no trasciende más allá de los dos primeros capítulos, y siendo una serie corta de 11 episodios, os aseguro que merece la pena perder una tarde en ella.

La historia de este anime nos sumerge de lleno en una situación complicada y tensa, un asalto a lo que parecen unas instalaciones gubernamentales en el norte de Japón, en la que el objetivo es un artefacto con plutonio. Así de súbito empieza el argumento de este anime, con los dos protagonistas de este robo, Nine y Twelve, meses después del incidente empezando sus clases en un instituto tokiota. Estos adolescentes pasan como estudiantes normales y corrientes en un mundo casual donde no pasa nada fuera de lo común, hasta que ellos mismos surgen en internet con un vídeo un tanto bizarro, presentándose como una organización llamada Sphinx bajo la protección de máscaras de superhéroes al más puro estilo Power Rangers.

A partir de aquí, se proponen crear el caos y la destrucción en el Japón actual, no con la idea de destruirlo, sino con la idea de removerlo y sacar a la luz todas las verdades ocultas, entre ellas, su propia existencia y por qué no deberían existir en este mundo. En todo este trayecto terrorista, encuentran a Mishima Lisa, una chica depresiva que se une a ellos casi por accidente y que desconoce totalmente sus aspiraciones reales o sus planes, pero solo busca una escapatoria para ella misma. Este dúo icónico, junto a la cómplice inesperada, tendrán que enfrentarse a todas y cada una de las fuerzas de seguridad japonesas en un reto intelectual, de estrategia y sin perder el rumbo nunca sobre su verdadero objetivo, destapar la verdad.

Nine y Twelve son las dos caras de Sphinx, y se comportan como las dos caras de una moneda, totalmente opuestas, pero que, a su vez, forman un conjunto inseparable. Nine es un chico frío, calculador y estricto, con unos objetivos bien claros y por los que luchará y lo arriesgará todo. Twelve mantiene el espíritu luchador de Nine, pero él es un chico risueño, feliz, social, cálido, impulsivo, intrépido… Auténticamente el día y la noche, el sol y la luna, el calor y el frío… Esta dualidad les permite complementarse en los actos que de verdad son los importantes para sus objetivos, ya que ambos poseen una inteligencia, una capacidad de adaptación frente a adversidades y una habilidad creativa para los actos vandálicos realmente sorprendentes. Ambos tienen la misma edad y serán el gran núcleo en torno al que girará la trama, dándonos siempre sus puntos de vista, sus emociones y sus reacciones ante cualquier imprevisto de una manera sincera y directa. El gran misterio de esta pareja es su pasado, sus orígenes, y eso es lo que tratarán de desvelar a lo largo de todas sus acciones terroristas, utilizando a las fuerzas de seguridad como una pieza más de su particular partida de ajedrez, donde el rey enemigo no es más que la verdad oculta.

Pese al carácter violento y de acción que presenta la serie, este no es un anime únicamente de tiroteos, persecuciones, bombas o ataques aéreos. Es un anime que va más allá, que nos lleva a un mundo que nos puede resultar bélico, pero en el que siempre se buscarán los porqués y los distintos puntos de vista de un mismo acto. A través de esta obra, lo que se nos trasmitirá no es violencia porque, ¿qué es violencia, aquello que realizan un grupo “terrorista” o lo que realizan las fuerzas de seguridad en su contra? ¿Dónde encontramos más legitimidad, justicia o honradez? Cómo nos presenta la serie en cada uno de estos problemas, depende desde el punto de viste que se mire, y nos lleva a la tan citada y repetida frase de “el fin justifica los medios”, pudiéndose aplicar en ambos bandos, buscando fines distintos y aplicando quizás medios parecidos.

La magia de esta serie no solo radica en la trama, ya que, pese a ser intrigante y que engancha desde el primer episodio, no es la panacea ni la piedra angular de este anime. El verdadero acierto de la serie es la forma de tratarla, la forma de acercarnos a los distintos bandos y la forma en la que, mediante una animación cuidada y detallista y una banda sonora intensa y premonitoria, nos sumerge en la cara oculta del Japón más agrio, mermado de derechos después de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, traumatizado aún con los ataques nucleares sufridos y con ganas de recuperar todo aquello que se perdió.

Pese al título, esto no es una serie de acción pura, pero si lo que buscáis es un thriller psicológico, con connotaciones filosóficas, mitológicas, políticas e incluso de crítica social, habéis llegado al sitio indicado. Aunque todos estos temas son tratados, la serie no se vuelve extremadamente densa en ningún momento, y aunque se puede echar en falta algo de profundidad en ciertos personajes, realmente es una gran recomendación que se deja ver en una tarde y que espero que disfrutéis tanto o más que yo.

¡Nos vemos en la Zona! 

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1 respuesta

  1. Cincos dice:

    Para mí Zankyou no Terror terminó siendo un intento fallido de hacer un anime maduro. Es un intento porque se ve que la serie intenta tener una trama adulta abordando la ingeniería genética y es fallido porque es superficial tanto en su trama como en sus personajes los cuales terminan siendo estereotipos con un desarrollo fallido a pesar de los muchos intentos de Watanabe de profundizar en ellos mediante flashbacks.

    Los personajes secundarios son una visagra que carece de raleciones humanas reales y que solo está ahí para avanzar la trama y poner en apuros a los protagonistas, un investigador que parece sacado de Monster y que resulta realmente interesante en el que no se profundiza y una caricatura inferior de L metida a presión como antagonista sin una razón realmente importante.

    Ante estos personajes los protagonistas no experimentan ningún desarrollo y de hecho resultan bastante aburridos porque su único rasgo importante es su superinteligencia que no se llega a demostrar y que termina funcionando como una simple escusa para resolver problemas y situaciones sin que parezca una conveniencia argumental(aunque obviamente lo es porque no son inteligentes de verdad). Sumados y/o adheridos a esta conveniencia argumental de la inteligencia se encuentran muchos fallos o incosistencias que dejan salir a relucir un guión flojísimo. ¿Cómo es posible que entren y roben plutonio de manera tan sencilla?, ¿Cómo es posible que no maten a nadie?, ¿Cómo es posible lo del tablero de ajedrez o cuando guía a la chica para salir del edificio? Ah se me olvidaba, son superinteligentes.

    Los temas filosóficos terminan siendo superficiales porque sumados a los errores antes nombrados se encuentra el final que termina siendo una solución tremendamente infantil y surrealista que al contrario de como se hizo en Watchmen(que es el primero que se me viene a la mente) no se utiliza como parodia sino que se toma en serio y resulta ser la conclusión final de la serie. Los personajes principales no son experimentos fallidos de la genética que se rebelan contra el mundo, son “niñatos” pretenciosos que sueltan 4 frases filósoficas y utilizan el terrorismo como modus operandi sin pararse a pensar ni a reflexionar si este serviría para algo o porque hacen lo que hacían.

    Por tanto la serie falla al profundizar en temas filosóficos por su superficialidad y también falla como trama detectivesca al descuidar a sus personajes y presentar un guión demasiado débil y lleno de conveniencias como es típico de los animes. Es la demostración de que incluso este anime, que fue de los mejores de 2014 y cuya animación está muy cuidada, no consiguen sacar a la industria del estado zombie y de estancamiento en él que se encuentra. Shinichiro Watanabe demuestra en este anime que no tiene el talento suficiente como para crear una buena trama lineal y que lo suyo son tramas episódicas en las que destacan el carisma de los personajes y el apartado directivo.

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