YOUNGBLOOD, de Alan Moore y Steve Skroce

 

 

Título original:
Youngblood vol. 3 #1-2
Sello: Awesome Comics
Guionista: Alan Moore
Artista: Steve Skroce
Entintador: Lary Stucker
Coloristas: Ron Rife, Don Skinner, et al.
Publicación USA: Feb. – Ago. 1998

Publicación España: –
Valoración: Comics interruptus /10 

 


Muchos no se acordarán, o simplemente no lo han vivido por edad, pero se podían contar historias en grapas de 24 páginas con su principio, nudo y desenlace. Después vino el decompressive storytelling, siendo Bendis el máximo exponente y precursor del tedio que ha invadido a más de un lector durante años. Pero, ay amigos, ahí estaba Alan Moore, que justo antes que pasara todo esto, al principio del siglo XXI, se marcó dos números de una serie que cuando la mencionabas, sólo podías arquear la ceja y decir “¿Really? ¿Alan Moore haciendo esto?”.  Y le salió bien la jugada, pero llegó Liefeld para estropearlo todo, como buen bocachancla que ha sido y es (y menos mal, este tío es la salsita de los cómics aún hoy en día). El cómic al que me refiero es…

YOUNGBLOOD
de Alan Moore y Steve Skroce

Hubo un tiempo, a finales de los noventa, en la que el frigorífico de Alan Moore mendigaba algo más que medio limón con un clavo. Por supuesto, ni hablar de trabajar con las dos grandes. Pero ahí estaban esos salvadores de los derechos de autor, Image para más señas, con Lee y Liefeld a la cabeza, para proponerle que trabajase con ellos. La relación con Lee fue fructífera (como muestra tenemos Promethea, Tom Strong, WildC.A.T.S…) pero claro, Jim Lee pensó que le salía más rentable venderle Wildstorm a DC e irse a vivir a Italia, con lo que Moore hizo su típica espantada. Pero antes tuvo un trabajillo con Liefeld (quién se lo iba a decir al barbudo) con Supreme, haciendo, literalmente, lo que le daba la gana, aunque con un baile de dibujantes que desmerecía el producto final. Pero, como dije anteriormente, Liefeld es un bocazas (aunque reconozco que tuvo mérito que consiguiese que Moore trabajara para él) y sus compañeros de Image se hartaron de él y le echaron de la editorial que el mismo fundó.

Así que Liefeld, con más moral que el Alcoyano, y de la mano de Jeph Loeb, funda su propia editorial, Awesome Cómics, consiguiendo que dibujantes punteros se apuntaran al carro (Ed McGuinnes en Fighting América, por ejemplo). Por su parte, Alan Moore siguió guionizando Supreme. Pero Liefeld quería relanzar su serie fetiche y quien mejor que Moore para ello, enrolando en sus filas a un Steve Skroce que se había granjeado una reputación dibujando para Marvel en X-Man (sí,..”ese” X-Man) o Spiderman.

How to be a pervert.

Moore hizo tábula rasa con El Día del Juicio, recuperando a Gil Kane inclusive, para posteriormente y valiéndose de ocho páginas, presentarnos al nuevo equipo de Youngblood, a modo de prólogo de la serie regular, con Shaft de líder, el único personaje que se mantuvo de la anterior etapa. Componiendo el equipo nos encontramos con la velocista Doc Rocket, el metamorfo Johnny Panic, la macarra experta en explosivos Twilight, Suprema (hermana de Supreme por supuesto) y Big Brother, un robot gigante pilotado por un chico en silla de ruedas, que ríete tú de Gipsy Danger o Cherno Alpha.

El primer número ya entra en harina, enfrentando al grupo con un ente que va pasando de cuerpo en cuerpo con sólo tocarlo (argumento similar de la película Fallen, protagonizada por Denzel Washington, muy recomendable) y sí, chicos y chicas, en veinticuatro páginas es capaz de contarnos una historia cojonuda y muy bien resuelta.

El segundo número nos narra el ataque simultáneo a los diferentes miembros del equipo, siendo cautivados por un misterioso grupo, que bien podría ser una Liga de la Injusticia marca Moore. Lamentablemente, este número supuso el punto y final de la serie, produciendo mucha lástima, porque si se leen los guiones que circulan por ahí (Moore realizo scripts hasta el # 7 y el #3 se publicó en Awesome Adventures), podemos darnos cuenta de que nos perdimos lo que pudo ser el resarcimiento de los superhéroes de los noventa.

¿Desde cuándo sale Mokujin en los cómics de Youngblood?

De Skroce poco puedo decir, es un dibujante con un talento increíble y una composición de página que no ha perdido con los años, además, se nota que su personaje favorito era Doc Rocket, ya que acapara las mejores escenas de ambos números.  Siempre lo tuve en el punto de mira por su peculiar estilo (buscad si podéis su serie de Gambito, es espectacular). Cuando se canceló la serie, tenía dibujado el número #3, que con suerte algún día veremos, si le da por ahí al autor.  Este dibujante se ha sabido mover por el medio y no le faltó trabajo en esos años, sobre todo en el mundo de los storyboards cinematográficos, en especial para las películas de las hermanas Wachowski. Entre los que se encuentran los de Matrix. En los extras del DVD aparece.

¿Qué es lo qué pasó? Sinceramente, he buscado información y sólo he visto a los autores echándose pestes uno al otro. ¿De quién es la culpa de esta abrupta cancelación? Pues en mi humilde opinión, de ambos, son dos egos demasiado grandes, cada uno en su estilo, para que pudieran convivir en armonía durante mucho tiempo. Sólo estoy seguro de una cosa, Moore se lo llevó calentito y pudo llenar la nevera durante años, gracias a estos autores y empresarios.

Portada del segundo (y último) número.

A título personal, debo decir que me dio bastante pena todo esto. Aun así, y tras muchos años de búsqueda, conseguí dichos números en papel y los tengo guardados como oro en paño. Lo que pudo ser un pelotazo de fin de siglo XX (con permiso de Autorithy) se quedó en agua de borrajas. Ni que decir tiene que Liefeld después de todo esto, cerró la editorial cuando le abandonó su principal accionista, pero eh, con esa sonrisa encandila a cualquier editor para que le dé un Hawkman o un Deadpool: Bad Blood.

A modo de curiosidad, Image ha relanzado un nuevo volumen este mismo año, con dibujantes más acordes a estos tiempos y, sin olvidamos de lo que el nombre de Youngblood supuso para la industria americana, es muy disfrutable, y además rescata algún personaje de Moore. Pero claro, eso no lo veremos aquí. En España el riesgo editorial está entre mínimo y cero.

Y ahí quedó todo. Cada uno por su lado y de vez en cuando realizando declaraciones por parte de ambos, a cada cual más vergonzosa. Pero si tuviera que buscar un símil musical sobre estos dos cómics, sería la de mi querida Amy Winehouse, que nos dejó sólo dos obras, pero qué dos joyas.

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. kukluxkyle dice:

    Que buena reseña. Hay un pequeño monton de comics de Moore que nunca publicaron en español, este por ejemplo, In Pictopia, Brought To Light, el Supreme 64, 1963, Glory y alguno mas que no se me viene a la cabeza que realmente me gustaria poseer. Es el unico autor que conozco que aun en las obras mas pequeñas (en irrisorias 4 paginas incluso) da el 100% de su vastisimo talento para lograr historias cojonudas.

    • Manuel dice:

      Muchas gracias por el comentario :). Si que es cierto, incluso en pocas páginas, Moore es capaz de hacer historias maravillosas. Lástima que no lo veamos por aquí.

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