WAR MOTHER, de Fred Van Lente y Stephen Segovia


Título original:
War Mother TPB
Sello: Valiant Entertainment
Guionista: Fred Van Lente
Artistas: Stephen Segovia, Tomás Giorello y Roberto de la Torre
Coloristas: Brian Reber, Andrew Dalhouse y Elmer Santos
Contenido: 4001 AD: War Mother y War Mother #1-4 (Ago. 2016 – Nov. 2017)
Publicación USA: Febrero 2018
Publicación España: Noviembre 2018 (Medusa)
Valoración: La War Mother que me parió /10

 

En el año 4001 corren malos tiempos para la Tierra. Devastada por mil y un conflictos poco queda del otrora planeta azul y los pocos humanos que sobreviven lo hacen confinados en refugios temerosos de los peligros del exterior. La Arboleda es uno de esos refugios donde Ana, cuyo nombre código de guerra es War Mother es la única capacitada para salir en busca de materiales que dejan caer de la gran ciudad flotante del espacio. Pero en su última salida Ana encontrará algo que pondrá del revés su vida y la de todos los habitantes del refugio. Esta es la historia de…

WAR MOTHER
de Fred Van Lente y Stephen Segovia

Derecho de Admisión Potente.

Una vez más Valiant nos trae un cómic que puede leerse de forma totalmente independiente, con un planteamiento original, repleto de acción y, en este caso, trasfondo político, protagonizado por uno de los personajes más carismáticos que se pueda ver hoy día en un cómic. Una vez más, me acerqué a este cómic sin saber nada y me volví a llevar una muy grata sorpresa con esta mezcla de referencias y lugares comunes, mundos post apocalípticos, sociedades totalitarias inmovilistas y rebeliones contra el orden establecido ya hemos visto muchos,  que sabe evolucionar para convertirse en algo novedoso y tremendamente divertido. Una vez más, al acabar de leerlo supe que tenía que reseñar este cómic porque War Mother lo mola todo y no debería pasar desapercibido entre tanta vorágine de novedades y reediciones que asolan el mercado y más en estas fechas.

Hay que aclarar que si bien War Mother puede leerse de manera independiente guarda relación con 4001 A.D., un evento del Universo Valiant donde se nos presenta un futuro en el que Japón es un satélite ultra tecnológico que orbita la Tierra y en el que reina una sociedad aparentemente perfecta. Es desde este Nuevo Japón de donde salen los residuos que acaban en la Tierra desolada donde viven Ana y los suyos.

Feliz Navidad desde el antiguo Nakatomi Plaza.

Una de las cosas que más me fascina al leer un cómic es la capacidad de crear un mundo totalmente nuevo con sus propias leyes y a partir de ahí desarrollar una historia que se sirva de todo ese entorno. En esta ocasión el interés se centra no tanto en el mundo post apocalíptico del año 4001 sino en la sociedad que vive en La Arboleda, donde hay establecidas unas leyes que todos siguen sin plantearse su conveniencia a cambio de una seguridad y una autosuficiencia que los mantiene a salvo y bien alimentados. El conflicto estallará cuando Ana se enfrente a Sylvan, jefe La Arboleda, por culpa de una de las leyes inquebrantables hasta que alguien las rompa y de las cenizas del antiguo orden nazca uno nuevo.

Para llevar a cabo tan maña hazaña, que no es sino el desencadenante de la historia pero mejor que la descubráis por vosotros mismos, hacía falta un personaje fuerte, de grandes convicciones y unas habilidades excepcionales y aquí es donde encontramos a War Mother, una auténtica bad ass que desprende carisma desde su primera escena. Ana es fuerte, inteligente, decidida, valiente, cínica, desafiante, audaz y socarrona y acaba por erigirse como uno de los mejores personajes de los últimos tiempos. Para colmo tiene un origen misterioso que habrá que ver como acaba por definirse y, aquí va otra de las grandes sorpresas del cómic, va armada con un fusil multiusos que tiene conciencia propia y lo mismo le sirve de arma como de compañero de aventuras y confesiones. La relación entre Ana y Flaco (así bautiza al arma) dará para risas, para dramas y para reflexiones de todo tipo, siendo otro de los grandes aciertos del cómic (y ya llevamos unos cuantos).

Flaco tiene un mensaje para vosotros, Engrasad vuestras armas.

Al frente de un guión tan completo encontramos a Fred Van Lente, autor de otro de mis cómics preferidos de Valiant, Ivar, Timewalker donde ya dio muestras de su versatilidad a la hora de combinar humor, aventura y ciencia ficción. En War Mother, Van Lente se suelta la coleta y ofrece todo un despliegue de ideas y conceptos novedosos para crear un mundo nuevo del que apenas vislumbramos una pequeña parte, apuntar varias críticas mordaces  y crear unos personajes maravillosos. No contento con esto, el guionista todavía se guarda un par de ases en la manga en forma de giros argumentales y un cliffhanger final que deja la puerta abierta para futuras aventuras que espero no tarden mucho en publicarse.

A los lápices el grueso de la obra corre a cargo de Stephen Segovia (Roberto de la Torre apenas se encarga de 10 páginas repartidas en tres cómics) con un estilo muy potente visualmente, de grandes figuras que rompen las viñetas y con un dinamismo que le imprime todavía más ritmo a una historia trepidante. Si bien alguna perspectiva resulta algo forzada y hay casos en los que las viñetas se le quedan pequeñas, son detalles que no empañan un trabajo notable. Para el especial 4001 A.D. que a la postre sirve de presentación de la serie es Tomás Giorello el encargado de la parte gráfica con un estilo peculiar donde apenas hay negros y a veces su lápiz parece difuminado. A cambio tiene más detalles en los fondos y  no escatima en detalles.

Aquí no se puede decir eso de que Nadie ha matado una mosca.

Otra de las cosas que siempre digo que me gusta de un cómic es que pasen cosas y en War Mother pasan un montón de cosas. Desde el inicio donde se presenta el futuro post apocalíptico en el que viven los protagonistas hasta el final donde Ana y el pueblo de La Arboleda han hecho un viaje, literalmente, de ida y vuelta para encarar todos los cambios que se han producido en su modus vivendi. Entre medias mucha acción, un personaje principal espectacular (y su rifle, que nadie olvide al rifle por favor), un derroche de imaginación en cuanto a ideas y conceptos, frases lapidarias y un trasfondo donde hay espacio para la crítica social. Todo eso en un tomo de apenas 130 páginas.

Aunque seguramente lo que más me ha gustado del cómic es el peinado de Ana y es que siempre he sido muy fan de estos looks medio punks y, especialmente, de las chicas con el pelo corto. Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

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CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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