VERDAD, de Lorena Canottiere

 


Título Original
:

Verdad HC
Sello: Coconino Press
ArtistaLorena Canottiere 
Publicación Italia: Abril 2016
Publicación España: Junio 2020 (Liana Editorial)
Valoración: Tres colores para pintar un viaje personal en busca de tu verdad

 

 

Los acontecimientos del pasado suelen ser un excelente punto de partida para la actividad creativa de múltiples autores. Sucesos que figuran en todos los libros de historia o que son desconocidos por muchos, que acontecieron tiempo atrás o recientemente, que ejercen absoluta fascinación obligando a tirar del hilo para conocer más y más, que tienen lugar en un territorio más o menos cercano, en el seno familiar, en el entorno más inmediato o en tierras inhóspitas; las premisas son ilimitadas, al igual que las posibilidades.

Los creadores de diversas disciplinas artísticas elaboran interpretaciones, narraciones en base a esos momentos históricos, aportan visiones, destacan matices, se sirven de ellos para despertar sensaciones, los usan como escenario o les inspiran nuevas obras.

En el cómic también, y un claro ejemplo es…

VERDAD
de Lorena Canottiere

No. A Lorena Canottiere no le ha inspirado ninguna historia familiar: en Verdad ha buceado en la historia de nuestro país, para gestar un relato ambientado en torno a los años de la Guerra Civil española con un personaje femenino como protagonista y por el que planea la palabra “utopía” que figura en el vuelto de la portada.

La pista por la labor de la italiana como historietista puede seguirse en su participación en diversas exposiciones, en las tiras del Corrierino (el suplemento infantil del diario Corriere della Sera), en publicaciones como Schizzo Presenta (del Centro Fumetto Andrea Pazienza) o en la revista infantil de cómic ANIMAls. Allí publicó parte de las tiras de Personitas, una serie de humor que nació del blog Ça pousse y que a España nos llegó en forma de recopilatorio en 2012 de la mano de Diábolo ediciones . Además, es ilustradora. Ha trabajado para diferentes editoriales italianas (Fabbri, Mondadori o Rizzoni) y suyo es el cartel de la edición de este año de la Semana Negra de Gijón. Verdad es una ficción histórica sólida, bien trabada y de bella factura que plantea una íntima búsqueda interior. Sin ser un cómic histórico per se, se puede encuadrar en ese movimiento de recuperación de la memoria histórica desde las viñetas que desde hace unos años se ha consolidado en nuestro país, en tanto la articulación de la narración en ese momento preciso de nuestra historia. La lectura en clave de historia personal (la silenciosa, que no suele aparecer) que forma parte y configura la gran Historia (esa que sí figurando en los libros de texto) plantea interesantes reflexiones a nivel individual y colectivo.

Si rebuscas bien, siempre hay historias interesantes que contar de nuestro pasado.

Su protagonista da nombre al cómic, un personaje con tanta fuerza y con tantos matices como el sentido último de ese concepto, que moldea su personalidad desde unos antecedentes familiares concretos, un presente que afronta a partir de unos anhelos y convicciones morales determinadas y un entorno social y político muy marcado. Tras unas convicciones políticas, se atisban en Verdad una serie de cuestiones personales y de calado social que son las que impulsan el argumento. La perspectiva de género está muy presente en las viñetas. Desde la personal visión del personaje de Verdad, íntima, se puede acometer una mirada hacia lo colectivo y lo social, hacia el papel de la mujer del periodo 1936-1939 y de los primeros años de dictadura.

La lectura de Verdad se convierte en toda una experiencia sensitiva gracias principalmente a la forma en que la emisora (la autora) dispone, a mi entender, dos factores para amplificar y destacar el mensaje en los receptores (nosotros, los lectores). Uno de ellos es, sin duda, el color, elemento intrínseco al guion. Los tres colores primarios (magenta, cyan y amarillo) se erigen en constructores de espacios, personajes y sensaciones y a partir de los que el lenguaje del cómic y los elementos del medio se conjugan.

Amor en tiempos de guerra.

El otro, la banda sonora de doce temas con composiciones de Stefano Risso. La historietista y el músico, por cierto, ya han compartido otras experiencias músico-gráficas en sesiones en directo en las que mientras uno toca un instrumento, la otra se dedica a dibujar. Os recomiendo que experimentéis la lectura del cómic al compás de esa banda sonora y sin ella, y observéis cómo se potencia el efecto del relato de Lorena Canottiere. La composición de páginas y viñetas, las propias transiciones entre viñetas y los juegos de colores dotan de una excepcional cadencia rítmica a la narración. El fondo y la forma, y esa naturaleza que es escenario en gran medida de la trama, imprimen un toque casi onírico que empuja más si cabe a releer una otra y vez para ahondar y detenerse en cada viñeta.

Verdad recibió el Gran Premio Artemisia en 2018, un galardón que se otorga anualmente en Francia al mejor cómic creado por una autora mujer. Son unos premios que se conceden desde la Association Artemisia, que toma el nombre de la pintora italiana del siglo XVII Artemisia Gentileschi. La asociación fue fundada en 2007 por Chantal Montellier con el objetivo de promocionar el cómic de factura femenina desde el convencimiento de que estaba siendo poco valorado y reconocido.

Chantal Montellier es una de las autoras veteranas del cómic femenino francés y europeo. Su trabajo siempre se ha caracterizado por una marcada militancia política y por la denuncia social de la exclusión, muestra de ello son Shelter u Odile y los cocodrilos. Es curioso porque cuando se habla de movimiento femenino (y feminista) en el cómic, inmediatamente dirigimos nuestra mirada al underground norteamericano de los años 70 con Aline Komisnky, Trina Robbins, Joyce Farmer, Roberta Gregory y compañía, pero pasa más desapercibido el grupo de destacadas autoras francesas (también pioneras y reivindicativas, como sus colegas norteamericanas) con Chantal Montellier, Claire Bretécher o Nicole Claveloux a la cabeza, que hicieron de la efímera Ah! Nana (1976-1978) su Wimmen’s Comix particular.

El frente siempre es un lugar terrorífico, especialmente si la guerra está perdida.

Pero volvamos a Verdad y el viaje de su protagonista para encontrarse consigo misma. Y es que con este título, Liana editorial suma uno más en la conformación de un interesantísimo catálogo con una nutrida representación de cómics de procedencia y de autores italianos. Nos permiten, así, conocer qué se está haciendo actualmente en Italia e ir ampliando y actualizando esa ficha de la industria italiana que todos tenemos en mente y en la que figuran, entre otros, la editorial Bonelli con sus géneros clásicos, la revista Topolino y su aroma a Disney, la emblemática Linus, Hugo Pratt, Andrea Pazienza, la Valentina de Guido Crepax, la sensualidad del trazo de Milo Manara o Andrea Sorrentino.

¿Os aventuráis a descubrir todas esas acepciones de la verdad que disemina Lorena Canottiere en las páginas de esta historia que cala intensamente por todo lo que transmite?

¡Nos vemos en la Zona!

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