ULTIMO, de Stan Lee y Hiroyuki Takei

 

 

Título Original:
Karakuridôji Ultimo #1-3 (機巧童子ULTIMO)
Sello: Shūeisha
Género: Shōnen
Guionista: Stan Lee

Mangaka: Hiroyuki Takei
Publicación Japón:  Jul. 2009 – Mar. 2010
Public. España: May.  – Sep. 2011 (Panini)
Valoración: Marionetas mecanizadas del mal/10

 

 

No me considero un gran fan del cómic japonés o manga. Eso no significa que no haya leído ninguno o que sea un detractor del estilo nipón, simplemente he tenido mayor contacto con el cómic americano y el europeo. Además, me gustan muchas series asiáticas, no quedándome sólo en Japón y, para más inri, soy de los que prefieren leer las historias a ver la serie animada. Y sin embargo, es un campo en el que todavía estoy muy verde.

Viviendo en esta ignorancia de series más o menos actuales que se publican en el lejano oriente, mi amigo y compañero Ferran me trajo unos tomitos con un título que no había leído y menos escuchado. Y como yo soy de esos que si les dejas un libro o un cómic se lo tienen que leer sí o sí, hice lo propio con estos tres tomos. No voy a negar que los leí con el ceño fruncido y esperando ver una locura editorial digna de un anciano que, cansado de haber tocado todos los palos habidos y por haber, hizo su enésimo experimento en un medio parecido, en apariencia, al suyo. Señoras y señores, dejadme que os hable de mi experiencia con…

ULTIMO
de Stan Lee y Hiroyuki Takei

Hace millones de años, un científico llamado Dunstan creó dos seres mecánicos antropomórficos que representaban el bien y el mal absoluto, en pos de resolver la eterna pregunta de qué concepto es el más poderoso. Preparando el terreno meticulosamente para generar la batalla perfecta que declinará la balanza cósmica, usa de modo indiferente el pasado, presente y futuro con tal de la lucha final sea en el momento perfecto, con lo que los infantes deberán buscar a las reencarnaciones de sus respectivos amos para ganar conocimiento y fuerza en la contienda entre el bien y el mal. Lo que nos lleva a Yamato Agari, el antecesor de un famoso bandido que, cual Robin Hood nipón, luchaba en contra de la nobleza corrupta junto a su autómata Ultimo, la representación del bien absoluto. Éste llegó a sus manos cuando asaltaron al viejo creador de las criaturas, que le transportaba a él y a su contraposición: Vice. La pequeña representación del mal caerá en manos de un noble poderoso y malvado que intentará matar a Yamato durante todas las eras posteriores.

De hecho, estas dos encarnaciones no se encontrarán solas y contarán con seis representantes más, con sus respectivos dueños, que personificarán rasgos de la maldad o bondad, según sea su bando. No solamente eso, sino que también pueden fusionarse con sus amos y cada uno de ellos posee ciertas características únicas y especiales. Por ejemplo, nuestros protagonistas son capaces de manejar el espacio-tiempo a placer, siendo los abanderados y más poderosos del equipo de los buenos. Y aunque parezca la típica serie japonesa del montón (o shonen de toda la vida, como dice Ferran), Stan Lee cuenta una historia seria con toques divertidos que consigue ir ganando enteros conforme avanza la trama. Lo que en un principio comencé a leer de manera escéptica, con cierto temor a lo que podría encontrar, vistas las malas críticas, se convirtió en una lectura agradable y entretenida que se ha conseguido total atención. Tampoco es que nos encontremos con una serie light sobre adolescentes con situaciones y poderes extraños caídos del cielo, ya que se vuelve algo turbia al cierre del arco argumental. Incluso demasiado, diría yo.

Parecen angelitos cuando están dormidos.

The Man no se encuentra solo en esta nueva andadura comiquera y todo un monstruo como Hiroyuki Takei le ayuda a guionizar y, además, es el encargado del apartado artístico. El mangaka muestra su estilo de dibujo depurado tras su paso por Shaman King con un trazado y entintado fino y claro, muy alejado de aquellos garabatos iniciales que hacía en su propia serie. He de admitir que me ha impresionado gratamente la evolución de su arte en Ultimo, demostrando una madurez y refinamiento que muy pocos dibujantes logran con el paso de los años. Muy alejado del típico trazo sucio y clónico que, en muchas ocasiones, copan el grueso de títulos de mangas, aquí nos muestra un nivel de detalle increíble que hace ganar enteros a esta serie. No es que estemos hablando de la piedra rosetta del mundo del cómic, pero sí de un título menospreciado por el fandom salvaje de ambos lados del charco que intentan autoconvencerse de que lo “suyo” es lo mejor y, de esta forma, consiguen evitar que colaboraciones tan geniales como estas se lleven a cabo.

No en balde, la serie está a medio publicar por Panini. Quiero decir, de doce números publicados sólo se han traído siete a España y no es que no estén, es que no se les espera. La editorial española es famosa por su manía de dejar mangas a medio editar tras ser acabados en su país de origen, dejando a los lectores de nuestro país con un palmo de narices y un título a medio terminar, tanto por colección como por lectura. A falta de acabarme la serie (cosa que haré de una u otra forma), creo que no es tan mala como para no apostar por ella hasta el final y terminar la edición de una forma digna. He leído, y seguramente leeré, cosas mucho peores que se han publicado en este sacrosanto país y encima se han vendido de forma aceptable. Ergo no entiendo esta política de dejarnos a medias con algo que ya decidiremos nosotros si es o no digno de lectura. Pero primero dejadnos leerlo. Vamos, digo yo…

No os encariñéis mucho con ellos…

En resumen nos encontramos ante un experimento de Stan Lee y Hiroyuki Takei del que se pueden sacar cosas muy positivas. Os recomiendo que os acerquéis a él de manera poco pretenciosa y podréis gozar su historia y arte. No han inventado la rueda con Ultimo y no lo vamos a negar, pero es altamente disfrutable en todos sus niveles y consigue el propósito más importante de un cómic: entretener. Si teníais prejuicios al igual que yo en un principio, dejadlos de lado y simplemente leed.

(Dedicado con cariño a Ferran y Teresita)

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

Jefe tiránico loco y científico de Zona Zhero. ¿O era al revés?

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