ULTIMATE LOBEZNO VS HULK, de Damon Lindelof y Leinil Francis Yu

 

Título original:
Ultimate Wolverine vs Hulk HC
Sello: Marvel Comics

Guionista: Damon Lindelof
Artista: Leinil Francis Yu
Colorista: Dave McCaig
Contenido: Ultimate Wolverine vs Hulk #1-6 (Feb. 2006 – Jul. 2009) 

Publicación USA: Octubre 2009
Publicación España: Enero 2010 (Panini)
Valoración: Nostalgia, esa sucia traicionera

 


¿Sabéis quién lo flipó muy mucho con este cómic en sus primeros pasos como lector? ¿Quién se quedó embobado cual adolescente a las puertas de un club de striptease? ¿Y quién, tras más de diez años como lector y cargado de nostalgia, volvió a desempolvar dichos cómics, los leyó y ya les ha encontrado otro hogar? Cuando le pregunté a mi compañero y entendido en la materia Javier Marquina, su respuesta fue cortita y al pie “Leinil Francis ‘mojón’ Yu y Damon ‘no tengo ni puta idea de lo que hago’ Lindelof”. Y ay, amigos, cuánta razón llevaba.

Tras la muerte de 815 personas en la ciudad de Nueva York, el culpable, el doctor Bruce Banner, es detenido, legalmente juzgado y presumiblemente ejecutado. Pero con lo que Nick Furia y SHIELD no contaban es que matar al titán esmeralda es prácticamente imposible. Tras la posterior aparición alrededor del mundo de inesperados altercados a gran escala, el hombre con parche al mando suma dos y dos y decide introducir un factor más suicida si cabe a la ecuación: mandar a Lobezno para que le elimine definitivamente. Bienvenidos a la WWF de Marvel en…

ULTIMATE LOBEZNO vs HULK
de Damon Lindelof y Leinil Francis Yu

Ah. Wait. Acabo de descubrir que Damon Lindelof fue uno de los creadores de “Perdidos”. Ahora todo tiene sentido y, sinceramente, no sé si pensó que ir a lo seguro, a elegir dos pesos pesados de la casa de las ideas y ponerles a darse de hostias, iba a funcionar por arte de magia. Que incluso asociaríamos con nostalgia la primera aparición de Lobezno allá por 1974 en el The Incredible Hulk #180-181. O que quizá el factor curativo y los pocos escrúpulos del canadiense eran el complemento perfecto para una bestia parda como el de verde que, precisamente en el contexto de esta historia, es una mutación gamma básica sin nada detrás, es decir, un Bruce Banner asustadizo, dubitativo y controlado por la musculosa arma esmeralda.

El universo Ultimate siempre ha sido el 616, pero con personajes pasados de vueltas, chulos, podría decirse que hasta mundanos, sin esa estela de superhéroes mágica y casi idílica. Salvo los Ultimates de Mark Millar, pocas historias han tenido una trascendencia en el lector y la intención de Lindelof era tirar por esos derroteros de humor socarrón y sonrisas de medio lado a lo Clint Eastwood mientras el aire está viciado de testosterona. Lo badass por delante. JA. La ausencia de un contenido interesante y de momentos específicos entre tanto vacío hace desmoronarse cualquier intención de todo lo demás. Pocas cosas funcionan y muchas hacen aguas.

La famosa splash-page inicial.

Y a todo esto, un número dos donde se explica el recorrido de Banner alrededor del mundo hasta llegar al Tibet que no puede parecerme de lo más insustancial, aburrido y mal organizado. Si el guionista pretendía que empatizáramos con la parte humana y desesperada de Bruce, al menos conmigo, tropieza estrepitosamente. Igual que le sucede cuando introduce la complicidad con el lector en la voz en off con ese tono socarrón de “guiño guiño” y “mira como te estoy hablando y me río mientras Lobezno está partido en dos”. Desacertado, a destiempo, casi como una patada en la entrepierna cuando has conseguido ponerte de pie tras una pelea.

Y aún con todo esto quiero pensar que no es un mal cómic, que simplemente son buenas ideas sobre el papel desastrosamente ejecutadas y que se autoengaña con un dibujo vistoso pero lejos de ser resolutivo. Como diría el refrán “perro ladrador, poco mordedor” donde esperas una batalla titánica y acabas disfrutando de una cabeza parlante, una pelea fornicadora de dudosa moralidad, un mutante dentro de un váter o un hámster hulkerizado y hasta un par de momentos fanservice a la japonesa. Un cajón desastre que utiliza esa misma palabra, ‘desastre’, como adjetivo en mayúsculas.

Una referencia a Los Goonies, definitivamente lo mejor.

Leinil Francis Yu es un dibujante engañoso. No puedes fiarte de él. Ante el precioso envoltorio de espectacularidad, que consigue casi sin querer gracias a dos personajes que ayudan mucho, el dibujante filipino acaba cansando, aburriendo. Consiguiendo recargar hasta cuando solo dibuja un primer plano de una mandíbula. Rayas y más rayas ya sean pelos de un brazo, facciones, heridas o una maldita barba. Que sí, que controla de proporciones y no dejan de ser los típicos fuegos artificiales mainstream del cómic americano e incluso consigue varias splash pages llamativas, pero toda esa espectacularidad acaba escondiendo un estilo que agota.

Por suerte, no todo es malo ya que pese al limitado guión de Lindelof y el dibujo de Yu, los colores de David McCaig son acertadísimos y hacen de perfecto salvavidas de principio a fin suavizando el fatigoso estilo de Yu y presentado un trabajo final mucho más fluido. El colorista canadiense, vinculado a títulos como Northlanders, American Vampire, Star Wars o Buffy the Vampire Slayer, tira de experiencia y consigue que no acabemos resoplando mucho pero aún así, remar contra viento y marea, es muy difícil.

De lo poco vistoso y salvable.

Este descomunal enfrentamiento a muerte entre estos dos animales dentro del desaparecido universo Ultimate es como un buen puñado de pastillas de fibra, tal como entran por la boca salen por el recto a la misma velocidad y ni siquiera se merece el calificativo justificable que muchos usamos de “placer culpable”. Salvo algún momento muy puntual, poco más merece la pena. Ni Lobezno, ni Hulk ni mucho menos Yu y Lindelof.

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. Manuel dice:

    Nada de acuerdo con que, salvo los Ultimates de Millar, pocas cosas han trascendido; solo hay que ver a Miles Morales pululando por el universo 616, además de la calidad de todo el Ultimate Spiderman de Bendis, o de historias muy entretenidas en los 4F y los X-Men; que sí, que estaban algo pasados de vuelta, pero con eso consiguieron tramas que no podrían ocurrir en la continuidad principal. A mí, Francis Yu me suele gustar, aún con sus ojitos en blanco, sin llegar a ponerlo en la categoría de estrella. Un saludo.

    • arkhamkaveli dice:

      Totamente de acuerdo con el Spiderman de Bendis (mi primera colección larga, fíjate) y con el nacimiento de Miles Morales, se me pasó mencionarlos. Lo demás lo leí demasiado bastante disperso y no tengo buen recuerdo, más cosa mía que de las historias en sí ¡Muchas gracias por tu comentario y un saludo!

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