TRANSMETROPOLITAN, Vol. 7: “Las Rajadas de Spider”, de Warren Ellis y VV.AA.



Título original
:

Transmetropolitan: Spider’s Thrash  TPB

Sello: Vertigo (DC Comics)
Guionista: Warren Ellis
Artista:
Darick Robertson

Entintador: Rodney Ramos
Contenido:
Transmetropolitan #37-42  (Oct. 2000 – Mar. 2001)
Public. USA: May. 2010

Public. España: Ene. 2016 (ECC Ediciones)
Valoración: 9/10

 

Después de abandonar su hogar y su puesto de trabajo en el periódico, Spider, Channon y Yelena emprenden una vida de prófugos, escondiéndose de las garras del Presidente Callahan, mientras Jerusalem debe volver a hacer lo que mejor sabe hacer: Escribir para destapar la verdad en…

TRANSMETROPOLITAN, Vol. 7
de Warren Ellis y VV.AA.

Business is business…

El cuarto año de la colección empieza con una primera historia de tres partes, titulada con acierto Regreso a los Orígenes donde se nos presenta el nuevo estatus de los personajes. Después de cabrear al Presidente Callahan como sólo él sabe, Spider (y compañía) ha iniciado una vida en la clandestinidad, alejándose de la primera línea de fuego. Pero él será periodista hasta el final y tendrá que seguir escribiendo para que todo el mundo sepa lo que está pasando. Para mantener su seguridad y eludir la censura acabará por usar el último medio libre e incorruptible que existe: la Red. La vuelta a las andadas del reportero no dejará indiferente a nadie, especialmente al Sonrisas, cuyas primeras decisiones como Presidente consisten en recortar las libertades y  que anda como loco por acabar con Spider, como podrá comprobar el propio reportero en sus carnes.

Sin embargo, a muchos otros les alegrará leer de nuevo su prosa desatada, no digamos a sus nuevos editores, y no sólo porque trabaje gratis (anda, como en Zona Zhero). Mientras tanto, Yelena empezará a preocuparse por el extraño comportamiento (más de lo habitual) de Spider y aún habrá tiempo para la aparición de un personaje cuyo papel sigue siendo un misterio. De hecho, son dos los personajes misteriosos, pues hay un asesino suelto que parece que dará mucho que hablar. Y que no se me olvide mencionar lo del tipo con tres tetas que… Bueno, mejor que lo veáis vosotros mismos. En definitiva, todo un retablo de pinceladas de sucesos que van ocurriendo en la ciudad. Pequeñas píldoras que dan vida propia al entorno de la historia principal, centrada en el enfrentamiento entre Spider y Callahan.

Callahan siempre tiene una sonrisa para acompañar su venenoso discurso

En la segunda parte del tomo ocurre lo contrario. Son tres números con historias autoconclusivas, centradas en otros aspectos más secundarios y con pequeñas apariciones de los personajes principales. Así, el protagonismo de la serie se divide, casi equitativamente, y se disfrutan y complementan las dos partes por igual. Este es uno de los grandes aciertos de Transmetropolitan, poder disfrutar tanto de una buena historia, diferente por su temática y su tono, como de todo lo que la rodea. Un mundo muy bien construido que respira originalidad por los cuatro costados y que complementa (y, en ocasiones, expande y mejora) a la perfección la historia que cuenta el cómic.

Como viene siendo habitual, estos números independientes son pequeñas joyas en sí mismas, y sacuden la conciencia del lector poniendo el dedo en la llaga con los temas que toca. Sin duda, la historia más dura es la primera, centrada en los niños que se prostituyen en la calle. Si bien Ellis sabe tratar el drama que presenta para hacerlo más digerible, la reflexión final acerca de quién es realmente el culpable en estos casos y cómo ignorar la culpa no hace que ésta desaparezca. Viene a ser un disparo a bocajarro a la conciencia del lector. Uno de esos cómics que te deja un regusto amargo que te acompaña durante un tiempo. Oro en apenas 24 páginas.

Ellis no necesita mucho para sacudir conciencias

El siguiente episodio se centra en las historias de los chiflados que pueblan las calles de la ciudad. Las presentaciones de estos personajes, explicadas por ellos mismos en una página, son geniales y ejemplifican a la perfección, por su frescura y originalidad, lo buena que es esta serie.

En este último número el protagonismo es para la ciudad, el otro gran personaje de la serie. De la mano de Spider iremos conociendo lugares emblemáticos de la ciudad y las historias que hay detrás. Una oda a vivir el presente porque no se puede vivir del pasado y no se conoce el futuro. En este sentido resulta muy significativo descubrir, después de cuarenta números, que no hay una fecha exacta en la que situar temporalmente la acción. 

Antes de acabar el tomo volveremos a ver que algo muy malo pasa con Spider y aunque no sepamos qué es, parece evidente que va a ser determinante para el devenir de la serie. Una serie que sigue sorprendiendo por su frescura y que ya nos tiene acostumbrados a ir dejando pequeñas perlas por el camino, ya sea en forma de conceptos innovadores, de críticas a una sociedad futurista demasiado parecida a la nuestra o de reflexiones acerca de la moralidad de la gente.

Algo muy malo va a pasar con Spider… y él lo sabe

El caso es que cada tomo de Transmetropolitan es una lectura interesante, profunda, diferente y divertida. Lo único malo es tener que esperar dos meses para saber cómo sigue. Mientras tanto…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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