TRAGONES Y MAZMORRAS, Vol. 1, de Ryôko Kui

 

 

Título original:
Dungeon Meshi (ダンジョン飯)

Editorial: Enterbrain, Inc.
Género: Seinen, humor
Mangaka: Ryôko Kui
Publicación Japón: Feb. 2014
Public. España: Feb. 2017 (Milky Way Ediciones)
Valoración: Quest de 5 tenedores/10

 

 

Prepararse para una incursión en una mazmorra no es para nada una broma: Reunir al grupo adecuado con personajes de oficios y habilidades variadas, repasar el equipo optimizando las mejoras que proporcionan, llenar el inventario de objetos curativos de todo tipo, tediosas charlas para concretar la estrategia a seguir en cada una de las salas… Tanta planificación al milímetro hasta llegar al punto de la obsesión es necesaria para que la misión llegue a buen puerto, pero siempre se queda se pasa por alto un detalle de vital importancia, ¿qué sucede con la comida? ¿De qué se alimentarán nuestros héroes? Estas dudas, nunca antes planteadas, tendrán respuesta en el mundo de…

TRAGONES Y MAZMORRAS
de Ryôko Kui

Vender la piel del oso antes de cazarlo o , en este caso…

Laios y Farin son dos hermanos líderes de un gremio, agrupaciones de cazarrecompensas encargadas de adentrarse en peligrosas mazmorras y hacerse con las riquezas de su interior, que, ya en las profundidades de uno de esos peligrosos lugares, son emboscados por un dragón flamígero. El grupo, exhausto por todo el camino que llevaban hecho y por haber perdido las provisiones, no puede hacer frente a la bestia y sólo gracias al rápido hechizo de Farin, que se queda atrapada entre las fauces del animal, el resto de compañeros pueden escapar de la mazmorra ilesos. Nada más recuperar el conocimiento, Laios se dispone a partir de inmediato al rescate de su hermana pero se encuentra rápidamente con dos obstáculos: dos miembros del gremio deciden renunciar y no tiene un duro. Dado lo apremiante de la situación, Laios y sus dos compañeros restantes, la hechicera Marcille y el ladrón Chilchack, deciden tomar medidas drásticas: parten de inmediato a la aventura y los monstruos que vayan derrotando durante el camino serán su comida. Sólo con la ayuda de Senshi, un enano explorador que lleva más de 10 años alimentándose de la monstruosa fauna y flora que habita en el lugar, serán capaces de sobrevivir tanto al ataque de las bestias como a alimentarse de ellas y no morir en el intento.

Ya he hablado en ocasiones anteriores de como el manga se ha alimentado del mundo de los videojuegos, ya sea manifestándose como una simple adaptación o como una visión paródica de los géneros más populares en la sociedad nipona. Esto, sumado a la popularidad que han ido ganando las series culinarias en los últimos años como Food Wars o Toriko, hacía casi inevitable que ambos géneros acabasen colisionando. El resultado de esta cocina-fusión, mezclando ingredientes más que clásicos dentro del mundo del RPG japonés con criaturas como slimes o basiliscos (los de “verdad”, no los que se inventa J.K. Rowling) y con lo que está de moda en el momento, da lugar a una obra ligera y disfrutable que, pese a no inventar la rueda, deja un buen sabor de boca.

¡Cuidado! ¡Un basilisco salvaje apareció!

La principal virtud de Tragones y Mazmorras es cómo está construido su mundo, no en el sentido de escenarios, que, pese a ser más variados de lo que cabría esperar en una misma cueva, son los arquetípicos de cualquier juego de rol, o sistema de poderes, que no van más allá de lo que te puedes encontrar en cualquier fantasía estándar, si no en los detalles en que se centra Ryôko Kui para detallar la fauna y flora que los protagonistas deben cazar para subsistir. Hasta el momento, usando una fauna y flora más que manida, la autora describe de forma tan precisa su anatomía y la forma de usarlos como ingredientes que es fácil que acabes con la boca hecha agua y desees cocinarlos de verdad.

Todo esta fijación en lo que se llevan a la boca quita algo de protagonismo a los personajes que, sin ser totalmente huecos, el desarrollo en este primer tomo se antoja algo lento y no salen mucho del papel estereotipado del oficio de juego de rol al que pertenecen. A pesar de todo esto, tienen algún que otro destello de personalidad que te permite empatizar al menos con Laios y Marcille, que actúan como los dos extremos a la hora de estar dispuestos a consumir monstruos.

La atención al detalle en la preparación de los ingredientes ralla lo enfermizo.

El ambiente ligero que despide el manga viene confirmado por su dibujo, cuyo estilo simple y dejando de lado totalmente a los fondos, se centra más en los personajes y sus expresiones al hacer frente a sus nuevas experiencias culinarias. Se nota que, en lo que respecta a este manga, Kui ha decidido no comerse mucho la cabeza en este aspecto, llegando a parecer en ocasiones un formato más similar al 4-Koma. Este punto evita que el manga alcance la excelencia, pero no deja de ser un plato de buen gusto.

Tragones y Mazmorras es un manga fresco, sin más aspiraciones de hacerte pasar un buen rato y, probablemente, abrir el apetito. Una gran recomendación para aquellos aficionados a la cocina que consideren que la comida japonesa no es lo suficientemente exótica.

¡Nos vemos en la Zona!

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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