TOP 10, de Alan Moore y Gene Ha

 


Título original
:

Top 10 TPB
Sello: America’s Best Comics
Guionista: Alan Moore
Artistas: Gene Ha y Zander Cannon
Coloristas: WildStorm FX y Alex Sinclair
Contenido: Top 10 #1-12 (Sep. 1999 – Oct. 2001)

Publicación USA: Abril 2015
Publicación España: Julio 2016 (ECC)
Valoración: Alan Moore y su ciudad de superhéroes

 


Esta puede ser una de las obras menores de Alan Moore, pero hasta las obras menores del mago de Northampton son pequeñas obras maestras. Estamos hablando de…

TOP 10
de Alan Moore y Gene Ha

Alan Moore se equivocaba cuando decía que con Miracleman y Watchmen había llevado al género de superhéroes tan lejos como era posible, como el propio Moore en una entrevista a CBR afirmaba: «I say a lot of strange things, you know». Así fue como volvió a las capas, tras pasar por Image Comics y escribir Supreme, Moore inició America’s Best Comics, un sello que inició en Wildstorm y que acabaría siendo propiedad de DC Comics para que a principios de los dos miles escribiera algunas de sus obras menores más populares como Promethea, Tom Strong y Top 10. No hace falta decir que aunque estos no fueran trabajos que cambiaran el paradigma del género de los cómics de superhéroes, no quiere decir que fueran cómics poco interesantes ni mucho menos de mala calidad.

El británico acababa de regresar al género, el choque inicial fue severo tras ver que los lectores preferían otro tipo de cómics, los de la escuela clásica de la Image noventera que vendían centenares de miles de copias. Tras decidir que mandaba lo que los fans parecían querer a freír espárragos y afirmar que era él el que tenía que decirles lo que de verdad querían se puso a escribir cómics de nuevo. Cómics como él sabe hacer.  Moore quería que estos tuvieran algo de contenido, que no fueran ejercicios vacíos de sentido ulterior que solamente funcionaran como pasatiempo.

Cuando te pegas la party loca y aparece la policía por el ruido de anoche.

Top 10 fue uno de esos cómics. Ambientado en una realidad en la que todo el mundo tiene superpoderes, nuestros protagonistas son la Comisaría de Policia del 10º Distrito al completo. Cuando todo el mundo es súper, la escala de los crímenes llega a un nuevo nivel. Sin embargo, un departamento de policía por especial que sea no dista mucho del que podemos ver en cualquier serie policíaca, de hecho el guionista se inspiró en una popular serie policíaca Hill Street Blues a la hora de elaborar el cómic.

En esta realidad, por mucho que podamos calentarnos el café con nuestra visión calorífica, el ser humano sigue siendo humano y cayendo en los mismos errores. Moore hace un símil de los problemas reales en el cómic, con una buena dosis de sentido del humor. Problemas como el racismo, que se ven reflejados en un severo caso de ludismo. Cada número esta repleto de situaciones humanas con las que podemos empatizar, pero sin olvidarnos de que esto es un cómic pijamero y por lo tanto podemos pasar un buen rato. Aún así el tono del cómic es completamente adulto, aparecen problemas de nuestro mundo muy graves, como la pederastia, tratados sin ningún tipo de tapujos. Incluso vemos a un Moore un poco gamberro que saca todo el jugo a un mundo nutrido en mentes prepúberes desde su perspectiva adulta. El británico es el adolescente que se pone a jugar con chiquillos y acaba dándole un giro oscuro al juego infantil.

No sé yo si es el mejor lugar para ponerse con los juguetes.

A pesar de lo que haya podido decir, Moore no está especialmente sesudo o espeso, este cómic es ágil en los guiones, con muchas ideas, tramas sencillas pero siempre interesantes sin que haya demasiado peso en las páginas. Él y el dibujante Gene Ha aprovechan un mundo con muchas posibilidades para cargar de referencias a todo el género superheroico en cada una de las viñetas, ya sea dejando caer un guiño en los fondos como la tienda de ropa «La Cabina Telefónica» o siendo mucho más explícito en sus referencias, como en la mejor guerra entre gatos y ratones escrita nunca.

Aunque estos guiños son muy interesantes, a nivel gráfico la obra no destaca especialmente. Posee un dibujo muy típico de las editoriales independientes de ese momento, de superhéroes estándar que si bien no tiene una ejecución magnífica, Gene Ha lo suple con una gran riqueza de ideas sci-fi que plagan cada uno de los rincones de las páginas.

Don’t fuck with the Smax!

Este pequeño canapé en páginas satinadas duró 12 números de serie regular que devorar sin escrúpulos. Dio tiempo a hacer alguna que otra serie limitada, pero cuando DC adquirió Wildstorm el Alan Moore más anticorporativista apareció y huyó a otros proyectos. Él mismo confiesa que había ideas para rato, sin embargo, podemos estar seguros que ya nunca las veremos. Aún así esta colección, recién reeditada por ECC es una magnifica adquisición para nuestra biblioteca comiquera. Puede que nos deje con ganas de más y quizás podamos contentarnos con Astro City, que recogería su testigo, edulcorando el tono general de las historias. Sin embargo, no es justo comparar ningún cómic con otro de Moore, aunque sea una de sus obras menores.

¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. Puto Rojo dice:

    Soy muy fan de Top 10. No soy quién para decir qué obra es mejor de Alan Moore o cual es peor, pero este cómic llegó a mis manos cuando tenía 17 años y lo gocé como un cabronazo. Por si cabían dudas de si puede releerse sin que quiebre aquellos maravillosos recuerdos, claro que se puede volver a leer. De hecho lo hice este pasado verano y me lo volví a gozar entero (con sus secuelas, precuelas y la segunda temporada inconclusa). Para mí es una auténtica gozada. Buena reseña compañero!

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