TOKYO GHOUL, de Sui Ishida


 

Título original: Tokyo Ghoul (Tōkyō Gūru)
Sello: Suisheida
Mangaka: Sui Ishida
Contenido: 14 volúmenes, B/N
Género: Shonen
Public. Japón:
Septiembre 2011 – Septiembre 2014
Public. España:
Abril 2015 – publicación mensual (Norma Ed.)
Valoración: 8,5/10

 

 

Aviso a los lectores: Esta es una reseña sin criterio alguno, totalmente sesgada y en la que no vais a encontrar nada malo, porque, de haberlo, lo voy excusar. Esto es casi una alabanza a una obra que me emocionó en su versión anime y cuya versión manga me tiene atrapada y con el hype por las nubes, cumpliendo todas las expectativas que tenía puestas en ella, completando los pocos huecos que le faltan a la trama y dando todas las razones de ser a cada situación.

Y es que la historia lo tiene todo: suspense, psicología, filosofía, luchas con apéndices extra que brotan del cuerpo y proporcionan superfuerza, sangre y canibalismo en su justa desmedida. Permitidme daros la bienvenida a…

TOKYO GHOUL, de Sui Ishida

Tokyo Ghoul vio la luz en 2010 como un one shot que arrasó con la crítica y que, tras comenzar su andadura como serie en la revista Miracle, se comenzó a serializar regularmente en la revista Weekly Young Jump en 2011. Desde entonces, todo tipo de adaptaciones han salido a la palestra: videojuegos, novela ligera, merchandising a gogó y, lo que lo ha hecho famoso en el mundo entero, su versión animada. En enero de 2015 asistimos al estreno de uno de los animes con más barbarie por capítulo de los últimos años, dos temporadas de 12 capítulos cada una y una OVA que se prepara para este mes de septiembre y que será una precuela en la que se contará cómo llegaron los ghouls.

¡Basta de anime! que eso es en otra sección, pero hay que reconocer que gracias a los dibujitos, Norma Editorial se ha animado a publicar mensualmente estos 14 tomos que encierran una historia gore, llena de filosofía y de la siempre profunda reflexión oriental sobre la oscuridad de la raza humana.

Donde esté el dibujo original que se quite cualquier versión.

Todo ocurre en un mundo distópico, en el que los humanos viven aterrorizados porque viven rodeados de ghouls, una especie de vampiros caníbales que se alimentan de ellos (en japonés, el kanji de ‘ghoul’ significa literalmente ‘especie que devora’). El protagonista es Ken Kaneki, un pobrecillo con un solo amigo, que liga en una cafetería con una chica preciosa. Mientras la acompaña a casa se lo intenta comer (más de uno querría que acabasen así sus citas) pero un accidente con una grúa lo impide y acaba con los órganos de la ghoul trasplantados. A partir de aquí comienza la transformación de Kaneki-kun, la desesperación y el hambre de alguien que no encaja en ninguno de los dos mundos: no puede alimentarse de nada que no sea carne humana, pero su mitad humana le impide matar gente. Ser o no ser un ghoul que mata humanos, esa es la cuestión. Por suerte, le encuentra Touka y le lleva al Anteiku, un local donde los ghouls se ayudan entre sí y viven infiltrados entre los humanos de una manera un poco especial.

Todo un compendio de reflexiones sobre el mal y la conciencia del ser humano, que comienza con un símil con La Metamorfosis, de Kafka, que nos ayuda a comprender cómo se siente Kaneki, y que está repleto de frases lapidarias del tipo “lo que da lástima es no poder vivir la vida por estar atrapado en un anhelo de venganza”.

Kaneki-kunmmmm…

Pero los humanos no están solos en su lucha contra el ¿mal? (durante casi todo el desarrollo no queda muy claro quién es quién) existen los investigadores de ghouls, representados por Mado y Amon, los dos inspectores con mejor expediente, a través de quienes vemos la posición humana ante su amenaza y cómo utilizan el kagune de los ghouls (el ápendice con el que luchan) para fabricar los Quinqués, unas armas especiales para acabar con los monstruos.

Cada uno de los personajes, principales y secundarios, está lleno de personalidad. Es cierto que no es un dibujo que presuma de texturas, pero ni falta que le hace, lo suplen las expresiones faciales y el mal rollo que transmiten los ojos de ghoul. Además, el manga se dibujó a lo largo de cuatro años, es evidente que habrá una evolución en el dibujo a lo largo de la serie. Destacar las escenas de acción, escenas de lucha violentas, con mucho movimiento y tremendamente gores, de las que te hielan la sangre y te aceleran el corazón. Básicamente te da lo que esperas ver, toda la brutalidad que sale de la mente suishida del autor (ya pensabais que os ibais a quedar sin el chiste, ¿eh?), tal cual, sin la mínima “censura” que tienen que pasar los animes para ser emitidos.

El dolor cambia a las personas y a los ghouls.

El planteamiento de la historia está hecho para atrapar al lector desde el principio, con un primer volumen de acción pura, que te mete por los ojos el horror en el que se convierte la vida de Kaneki y la oscuridad envuelve a un ghoul, reforzada por páginas entintadas de arriba abajo, márgenes incluidos. El segundo volumen es todo psicología, Kaneki intenta aceptar lo que le ha pasado y a nosotros se nos plantea la lucha entre el bien y mal, que será el tema principal en torno al que girará toda la trama. A partir del tercer volumen Kaneki-kun tendrá que aprender a sobrevivir con su nueva condición no humana.

Como nosotros, que tenemos que aprender a sobrevivir cada mes, esperando la publicación del siguiente tomito, con el que saciar nuestra sed de tinta. Así que, mientras se suceden los meses…

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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