TODO MAFALDA, de Quino

 

 

Título original:
Todo Mafalda ESP 
Sello: Lumen
Guionista: Joaquín Lavado (Quino)
Artista: Joaquín Lavado (Quino)
Publicación España: Septiembre 2018
Valoración: Que paren el mundo que me bajo

 

 

Esas hojas dobles llenas de tinta, en blanco y negro, con el olor de los domingos de la infancia de tanta gente. Lleva más de 50 años demostrando que los niños son los depositarios de la sabiduría, y por eso aquí está…

TODO MAFALDA
de Quino

Cierto es que la primera vez que descubrí un cómic fue en casa de mis abuelos, siendo aún pequeña, con los rizos al viento y un vestido (seguramente rojo) con medias blancas. Guardo ese recuerdo como uno de mis tesoros más preciados, porque en aquel momento sentí la mirada risueña de mi abuelo al ver mi cara iluminada como si hubiera abierto un cofre pirata y no como si simplemente me hubiera mostrado una de las páginas del periódico de los domingos. Esa fue la primera toma de contacto que tuve con el mundo de las viñetas, con apenas cinco años y bajo la tutela de quien alimentaría mi sed de literatura como si del fuego de una chimenea se tratase.

Si bien recuerdo esos momentos con muchísimo cariño, cierto es que no entendía casi nada de lo que aparecía en aquellas tiras cómicas de las últimas páginas del diario que no llegaba a sostener con mis pequeñas manos, pero mi mentor no cesó nunca de explicarme todo lo que no entendía en la mesa grande del salón durante horas aquellos famosos domingos. Hasta que un día me dijo que con tanta pregunta me parecía a Mafalda¿Quién era esa Mafalda? ¿Un pariente lejano que no conocía?, ¿una amiga de la familia?, ¿una prima desconocida? Mi intriga no sería resuelta hasta unos años más tarde cuando, entrando en una librería, mi abuelo me mostró un libro de esa gran niña que había rondado mis pensamientos durante tanto tiempo.

La primera tira de Mafalda.

Ahora bien, os preguntaréis ¿qué tiene de importante esta parte de mi infancia? Pues bien, lo es prácticamente todo, pues mi apreciación del cómic no viene de la misma parte de América, ni de los superhéroes, como para muchos, sino de aquellas tiras cómicas de los domingos en las que conocí a Snoopy, Garfield, Mafalda, tiras franco-belgas y muchísimos otros, de mayor o menor trascendencia. Algo que muy pocos recuerdan y que ha sido la fuente de inspiración y los inicios de grandes dibujantes actuales y de los últimos 50 años, junto con las revistas de la época.

En lo que nos ocupa, esto tiene una gran importancia, pues así como empieza el célebre Quino, o Joaquín Lavado, autor mundialmente conocido tanto por su personaje estrella, Mafalda, como por otros recopilatorios humorísticos que nos han abierto los ojos y nos han hecho reír tanto como reflexionar, mirar hacia abajo desde el balcón y criticar la sociedad en la que vivimos, porque eso es lo que hace nuestro autor, como buen humorista, critica, pone en evidencia y se jacta de la pasividad ciudadana y de los gobiernos.

Pues eso, ¿estamos?

Pero ¿quién es Quino?, pues muy sencillo, el hijo de un matrimonio de inmigrantes andaluces en Argentina a quien su tío le descubre el arte del dibujo. El hijo pequeño que decide perseguir sus sueños hasta conseguirlos y que, sin esperárselo, tuvo un éxito formidable gracias a su arte y su ingenio, en definitiva, alguien que trabajó muy duro para decir lo que piensa y defender sus ideales, porque todos y cada uno de sus trazos tienen la inocencia de reflejar la realidad, sin tapujos ni deformaciones, sino tal y como es y, en algunos casos, desde la mirada de los más inocentes, de aquellos que solo saben decir la verdad.

Hablando concretamente de su obra más famosa Mafalda, no puedo dejar en el tintero las palabras que Gabriel García Márquez le dedica a la primera edición del recopilatorio Todo Mafalda en 1992, y donde expone lo que él llama el concepto de “Quinoterapia”, donde explica que “los niños son los depositarios de la sabiduría” pero que al crecer “van perdiendo el uso de la razón … y al final – convertidos en adultos miserables – no se ahogan en un vaso de agua sino en u plato de sopa.” Pero lo más importante y, quizás, lo más bonito es que “comprobar esto en cada libro de Quino es lo que más se parece a la felicidad”. Y tiene razón, porque cada página, cada tira cómica, la recibimos con cariño, con una mirada infantil que nos recuerda nostálgicamente esa visión de niños inocentes que teníamos en el pasado y que, actualmente, nos parece tan alejada que no somos capaces de alcanzarla en la vida cotidiana. Esa mirada que vemos en los ojos de nuestros hijos, sobrinos y nietos, esa luz que brilla en nuestros ojos ante la incomprensión de las reglas sociales de los más pequeños de la casa.

Pobre Susanita.

Pero esto no queda aquí, porque la labor de Quino no termina con regalarnos obras de un valor incalculable para nuestro espíritu, sino que son una protesta social. Una muestra de una realidad decadente que nos acecha y de una situación que tenemos el deber de remediar, porque ese es nuestro trabajo, el de preservar el futuro de esos niños, el de defender sus derechos y el de legarles un mundo mejor del que nosotros tenemos. Y no es sino de la boca de los mejores que nuestro autor nos lo demuestra, porque no hay mejor crítica de nosotros mismos que vernos bajo la mirada inocente y sincera de nuestro futuro.

Siempre intento recomendar o no la obra de la que os hablo al final de mis reseñas, esta vez más que una incitación a que la tengáis en vuestras estanterías es más bien una petición, porque aparte de su excelencia y de su calidad, no es que sea un clásico, sino que se ha convertido en un referente de la defensa de los derechos de los niños, de su protección y de su voz. Porque no hay mejor momento que abrir un libro lleno de viñetas los domingos con los peques de la casa, porque se lo merecen, porque debemos escucharlos y darles voz. Porque si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará, y Quino nos lo demostró.

Amén.

¿Sabéis lo que echo de menos? Esas viejas tiras de los domingos. Así que si las encontráis en algún periódico actual…
Por favor, ¡decídmelo!

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.