THOR: RAGNAROK. Easter egg for me, easter egg for you

Título original:
Thor: Ragnarok
Año: 2017
Director: Taika Waititi
Guión Eric Pearson (Historia: Craig Kyle, Christopher Yost)
Fotografía: Javier Aguirresarobe

Reparto: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Anthony Hopkins, Mark Ruffalo, Tessa Thompson, Benedict Cumberbatch, Idris Elba, Jeff Goldblum, Jamie Alexander, Sam Neill, Ray Stevenson, Tadanobu Asano, Taika Waititi, Karl Urban, Stan Lee.

Valoración: Party Thor & Hulk /10

Sinopsis: Thor está preso al otro lado del universo sin su poderoso martillo y se enfrenta a una carrera contra el tiempo. Su objetivo es volver a Asgard y parar el Ragnarok porque significaría la destrucción de su planeta natal y el fin de la civilización asgardiana a manos de una todopoderosa y nueva amenaza, la implacable Hella. Pero, primero deberá sobrevivir a una competición letal de gladiadores que lo enfrentará a su aliado y compañero en los Vengadores, ¡el Increíble Hulk!.

Pocas cosas negativas se pueden decir del MCU en general. Te podrá hacer más o menos gracia su constante y, puede que a veces, excesivo humor, pero lo cierto es que han construido un enorme y emocionante Universo, en el cual tienen cabida grandes películas, la mayoría buenas y algunas mediocres, pero todas dignas… salvo las de Thor. Sus dos entregas (aunque siempre me quede con la primera) son de lo peor del MCU. Decepcionantes, algo aburridas y carentes de cualquier emoción o diversión. Aparte de que ni siquiera aprovechaban todo el lado cósmico del Universo de este personaje y no llegaba a explotar. Afortunadamente, y sobre todo gracias a que el rollito cósmico y loco de Guardianes de la Galaxia funcionó tan bien, Thor: Ragnarok no es otra anodina película sobre Thor.

¡Yo voy a ir a verla antes! ¡¡No, yo!!

Thor: Ragnarok es básicamente Taika Waititi jugando con Thor y Hulk en su patio de recreo y pasándoselo como un niño. Es decir, si por algo esta peli funciona es porque está planteada como una especie de road movie espacial llena de humor, colorinchis vistosos y Jeff Goldblum en un papel secundario, y todo gracias a su director. Acertadamente, Marvel Studios sigue en la línea de contratar a directores con mucha personalidad y desparpajo, y el neozelandés pega a la perfección dentro del animado y jovial estilo de la compañía. Sobre todo por su humor, que es básicamente el corazón de la cinta, un humor que recuerda al de James Gunn en sus entregas de los héroes cósmicos, es decir gags y chistes por minuto que convierten al film es básicamente una puñetera fiesta llena de easter eggs y simpáticas referencias a eventos anteriores de los personajes en el MCU.

Pero en lo que de verdad sobresale Thor: Ragnarok por encima de otras películas de Marvel es por su espléndido y vistoso diseño de producción y estética visual. La película está llena de decorados llenos de colores exagerados, muy brillantes y vistosos. Un acabado visual con mucha personalidad y que evoca mucho a la estética retro de los videojuegos ochenteros. Como banda sonora, realizada mediante una deliciosa y curiosa mezcla de sintetizadores con las clásicas fanfarrias épicas a las que nos tiene acostumbrados Marvel.

Verás como yo la veo antes que tú…

Por otro lado, la flojera del Dios de Trueno reside en su nulo impacto emocional. Es decir, tiene un tono tan ligero y divertido, que toda la trama de Ragnarok, la cual implica la aniquilación enorme y terrorífica de todo Asgard, apenas se siente como una amenaza real, algo que se ve reforzado por el hecho de que la mayoría del metraje no ocurre en Asgard y resta importancia a la supuesta verdadera amenaza de la película.

Si algo nos han enseñado las dos entregas de Guardianes de la Galaxia (sobre todo la segunda parte) es que se puede crear una gran aventura rebosante de humor y chistes por minuto, pero también dejar espacio para que los personajes respiren y tengan peso emocional. Son necesarios momentos en los que conectes con ellos, para que, una vez que llegan los aliens de 4 edificios de altura, te importen y sufras por ellos. Tristemente no hay mucho de eso en Thor: Ragnarok, por no decir nada, que tampoco es algo necesariamente malo, ya que la película cumple a la perfección como alegre divertimento palomitero marca Marvel Studios, pero tras el empaque emocional que presentaban los de Guardianes de la Galaxia 2, o en menor medida Spider-Man: Homecoming, este aspecto se echa de menos aqui.

¡Que te he dicho que noooo!

Aun así, como en cualquier película de Marvel Studios sus personajes y su tremenda química son los que mantienen a flote casi todas sus peliculas y aquí no es diferente. Empezando por Thor, aquí vemos al Dios del Trueno más épico y carismático que nunca, con un nuevo look inspirado en aquel The Unworthy Thor. Y no sólo Hemsworth está realmente desternillante (sorprende su natural vis cómica) sino que, por fin, vemos a un Thor con poderes diferentes a los habituales. En cuanto a Banner/Hulk es interesante su papel y relación aquí, ya que estamos ante la representación del personaje más simpática y “Hulk” que nunca, una faceta que no resultará del todo desconocida a los que ya hayan leído Planet Hulk. Sus interacciones con Thor son de los momentos más hilarantes de la película y el motor que hace funcionar un montón de escenas absurdamente divertidas.

De las nuevas adiciones, la más destacable es Valkyirie, una dura y pasot con un duro pasado que sin duda espero que vuelva, porque Tessa Thompson derrocha mucho carisma en este personaje. Loki, que sin dar mucho de sí, vuelve hacer un poco de las suyas y aunque tiene dignos momentos cómicos, su participación es más de lo mismo: “Soy Loki y te quiero traicionar”. Hella es una villana imponente, carismática y resulta divertida, pero más que nada por lo fantásticamente bien que se lo pasa Cate Blanchett en sus escenas, ya que como villana, tristemente sus intenciones no salen del “soy mala y quiero apoderarme del mundo”. Y sí, me he dejado lo mejor para el final, porque Mr. Jeff Goldblum aparece en esta película como el lunático e histriónico Emperador de Saakar y sencillamente es de lo más desternillante de la película porque, básicamente, es Goldblum haciendo de sí mismo, pero como si se hubiese tomado cinco cubatas en el set y estuviese pasando el momento de su vida. Todas sus apariciones son oro cómico. Gracias por tanto Marvel.

Id a verla cuanto antes que os reviento…

Resumiendo, Thor: Ragnarok es una divertidísima y ligera aventura, visualmente deslumbrante, colorida y con una peculiar estética retro ochentera.  Y aunque no llega a ser de los mejores trabajos de Marvel Studios, es un notable entretenimiento que dejará contentos a los fans más acérrimos del personaje (que por fin tienen una peli digna sobre el rubio más creído de la Casa) y divertirá a los simpatizantes de este Universo.

¡Nos vemos en la Zona!

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