THE VALIANT, de Matt Kindt, Jeff Lemire y Paolo Rivera


 

Título original:
The Valiant TPB

Sello: Valiant Entertainment
Guionista: Matt Kindt y Jeff Lemire
Artista: Paolo Rivera
Entintador: Joe Rivera
Contenido: The Valiant #1-4 (Dic. 2014 – Mar. 2015)
Publicación. USA: Mayo 2015

Public. España: Abril 2017 (Medusa)
Valoración: Sencillo, pero súper efectivo /10

 

 Si nos paramos a pensar en grandes eventos del mundo del cómic nos vienen rápidamente a la mente Marvel y DC. Ambas compañías han hecho gala de grandes crossovers a lo largo de su vida empresarial, llegando al punto de, como por ejemplo Marvel, tener la política de publicar un evento, llegando incluso a ser dos, anualmente. Esto de por sí no tendría por que ser malo, una buena planificación editorial y un suficiente marco temporal para que los distintos artistas y escritores encargados puedan hacer de este supuesto gran acontecimiento un entretenimiento de calidad. Pero claro, a la hora de la verdad no todo el mundo tiene la suerte de ser Jonathan Hickman, y los encargados de crear estos grandes eventos acaban teniendo menos tiempo del que necesitan, dando así guiones y dibujos mediocres o se ven obligados a convertir en un macro evento lo que únicamente iba a ser una saga más dentro de una serie en concreto. Por no hablar de los grupos creativos de otras series que se ven forzados a participar en estos eventos para así poder ponerles el nombre del crossovers en la portada y así poder conseguir unas cuantas ventas más.

Con este panorama creado, principalmente por Marvel, cada vez que se escucha el ya típico “Evento que cambiará los cimientos de X para siempre” el lector más habitual o sentirá hastío por todo lo anterior o se echará a temblar por si alguna de las series que sigue se verán afectadas por esto.

¿Pero todos los eventos son malos? Por supuesto que no, solo hay que echar la vista atrás para ver cómo ha habido algunos muy buenos e incluso a alguno se le puede considerar de los mejores cómics de la historia. El problema de la mala calidad de estas series es la necesidad de sacar una cada año porque, el ver si realmente la historia que planteas puede llevar a sus espaldas este peso es algo que las compañías no parecen entender. Bueno miento, la recién llegada del más allá, Valiant, sí parece entender que esta moda o se hace bien o no merece la pena hacerse. No hay más que ver el cómic que nos atañe para ver que la compañía sabe lo que se tiene entre manos…

THE VALIANT
de Matt Kindt, Jeff Lemire y Paolo Rivera

The Valiant antes que un buen evento, de los que cambiará el universo Valiant para siempre, es un buen cómic. Los encargados de este cómic son ni más ni menos que Matt Kindt y Jeff Lemire. El primero es uno de los niños mimados de la compañía, guionista de por entonces Unity, el superequipo de la compañía y después de las series de Ninjak y Divinity. El segundo era un recién llegado a la editorial, que se iba a encargar de los guiones de uno de sus personajes con más calado en los lectores, estamos hablando ni más ni menos que de Bloodshot. Mientras que, por su parte, Paolo Rivera se encarga del apartado artístico.

¿Pero que hace de The Valiant ser un honorífico portador del título de buen evento? Pues que cumple uno por uno todos los puntos que he señalado antes. En cuatro números te plantea una introducción, un nudo y un desenlace satisfactorio. Es cierto que no lo convierte en una serie que vaya a cambiar la historia de cómic para siempre, pero si es honesta consigo misma y sobre todo con los lectores. Los guionistas, antes de irse por las ramas y crear un espectáculo falsamente grande y grandilocuente, han decidido crear una historia que, pese a tener grandes momentos de acción, esta se ve llevada a un segundo plano por la relación entre sus protagonistas, haciendo que el cómic llegue a tener un tono intimista en su recta final.

Espera ¿El bacon no es vegetariano?

Pero vayamos al grano que el que se está yendo por las ramas soy yo y ni he dicho siquiera de qué va el comic. Gilad Anni-Padda, también conocido como el Eternal Warrior lleva más de diez mil años tratando de proteger al Geomancer del Enemigo Eteno. El primero es la encarnación personificada de la Tierra, el segundo una entidad ancestral y malvada que lleva toda la eternidad matando a los geomancers. En la actualidad este título recae sobre la novicia Kay McHenry, lo que provocará que Gilad pida ayuda al MI-6 y a sus compañeros del escuadrón Unity. Con esta base los guionistas separan el argumento en dos puntos de vista diferentes, por un lado tenemos la ofensiva de Gilad y compañía contra el Enemigo Inmortal y la otra centrada en Kay y Bloodshot como última línea de defensa de la Geomancer.

Aprovechando que Kindt era el guionista de la serie Unity, donde encontramos al Eternal Warrior como uno de sus protagonistas, y que Lemire iba a guionizar la nueva serie sobre Bloodshot, el dúo de guionistas decide dividirse la carga argumental y cada uno escribe sobre el personaje que tiene más controlado, haciendo que los guiones se vean como versiones completamente canónicas de ambos personajes. Esta división juega a su favor cuando vemos cómo cambia el foco de atención respecto a sus protagonistas, haciéndonos creer al en el primer número que estamos ante un evento protagonizado por el Eternal Warrior, pero que poco a poco va cambiando el foco principal hasta dejarlo como secundario. Igual que las peleas y el artificio en que participan, más propios de la mayoría de eventos de la competencia, que quedan a un lado para centrarse en la relación entre Bloodshot y Kay mientras huyen y se defienden del Enemigo Inmortal, dotando al cómic de un tono más íntimo y oscuro.

Puedes llamarme Tipo Siniestro, si quieres.

Pero, como es de esperar, no es oro todo lo que reluce, y pese a todo lo bueno que hay, también encontramos cosas que quedan un poco deslucidas, no demasiadas y la mayoría no son nada realmente grave pero ahí están. Empezamos precisamente por el principio, el primer número tiene algunos momentos que, sin llegar a aburrir, si es cierto que se pueden llegar a hacer un poco pesados y más si lo comparamos con el resto de la serie, pues, sin llegar a tener un ritmo frenético si es cierto que no da ningún momento de tregua al lector.

Y si antes hablábamos del inicio, ahora hablemos del final. No os preocupéis, no voy a soltar ningún spoiler, pero sí es cierto que la manera de cerrar la historia con un giro de guión que no llega a quedar fuera de lugar, pues es algo que ha estado ahí desde el inicio del relato, sí que da la sensación de ser demasiado precipitada, llegando un poco porque sí.

Posible giro de guión, ¿dónde?

Por último, y posiblemente el mayor fallo del cómic, no es culpa precisamente de los guionistas y es que no conocemos demasiado a Kay, y pese a que Lemire consigue que nos importe el personaje en sólo cuatro números, todo lo que ocurre en el cómic habría tenido más impacto si en alguna de las anteriores series del Eternal Warrior hubiesen tenido a bien dedicar algo de tiempo a la Geomancer. Como he dicho esto no es culpa directa de los guionistas, más bien de la editorial por no dejar nada de espacio al personaje.

Ahora tocaría hablar del arte del cómic pero si os soy sincero nada de lo que diga aquí será suficiente para elogiar el trabajo, tanto de Paolo Rivera a los dibujos y el color como el de su padre Joe Rivera a las tintas. Una historia tan sencilla como esta podría haberse estropeado si el apartado artístico no hubiese estado a la altura, pero no es solo que esté a la altura es que el trabajo realizados por el dúo paterno filial es sin duda lo mejor del cómic. Por un lado Paolo continúa con su estilo tan agradable a la vista, pero deja de lado la alegría y el tono jovial vistos en Daredevil para aportar un tono más duro y decadente. Dibuja y colorea bien y además, narra como dios, llegando a tener fragmentos en los que sobra cualquier tipo de diálogo pues la expresión corporal de los protagonistas lo dice todo. Por su lado, las tintas de su padre Joe se mimetizan con los dibujos de su hijo haciendo que parezca todo obra de un mismo autor.

¡Payun-payun!

Se me olvidaba mencionar que el propio Jeff Lemire hace un par de dibujos en el cómic. Este cambio de dibujante va a las mil maravillas en cierto punto. Para no chafar nada diré que sirve para mostrar algo del pasado de nuestra protagonista.

Para concluir diré que la editorial española Medusa Comics ha empezado su andadura Valiant con este título como punto de inicio para entrar en su universo, así que, si veis que os interesa, lanzaos de cabeza a por él. Sin ningún tipo de duda quedaréis totalmente satisfechos y deseosos de más Valiant en vuestras estanterías.

¡Nos vemos en la Zona!

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