THE UMBRELLA ACADEMY, T.2. Apocalipsis before

Título original: The Umbrella Academy
Fecha 1ª emisión: 15 de febrero, 2019
Cadena: Netflix
Creador: Steve Blackman, Jeremy Slater
RepartoEllen Page, Robert Sheehan, Adam Godley, Cameron Britton, David Castaneda, T.J. McGibbon, Tom Hopper, Eli Ham, Aidan Gallagher, Aniko Kaszas, Bola Aiyeola, Cameron Brodeur, Emmy Raver-Lampman, Ethan Hwang, David Guthrie, Colm Feore
Temporadas: 2

Episodios: 20
Género: Acción / fantástico / superhéroes
Valoración: Apocalipsis sesentero

Seguimos en este verano apocalíptico y seco de estrenos en el cine y entretenimiento en general. Por eso, hoy vengo a recomendaros un polo muy fresco y sabroso llamado The Umbrella Academy que acaba de estrenar su explosiva segunda temporada. Como ya sabéis The Umbrella Academy fue una colección de cómics creados por Gerard Way e ilustrados por Gabriel Bá y Dave Stewart que hace un año tuvo su adaptación televisiva de parte de Netflix. Su primera temporada, aunque fue un éxito para la plataforma y tuvo buena acogida (tiene un puñado de cosas muy destacables que funcionan aún mejor en la 2T), dejaba un sabor de boca algo agridulce ya que el potencial estaba ahí, los personajes tan carismáticos como extravagantes, un acabado visual currado y comiquero, pero lo que es el interés de la trama general de la temporada no terminaba de arrancar. Era una mezcla de tramas interesantes con otras llenas de escenas alargadas que únicamente están ahí para cebar la excesiva duración de los episodios. Vamos, que fue un «este alumno promete, pero necesita esforzarse bastante más». Así que, por eso, me alegra informaros que habiendo visto la segunda temporada puedo asegurar que el alumno ha tomado nota de sus carencias y ha vuelto con mucha fuerza y calidad.

El pez parlante ya no es sólo el delfín.

Tras ese intenso cliffhanger que fue el final de la primera temporada, nuestro equipo aterriza en los ’60 pero en diferentes lugares y fechas y con un nuevo propósito: intentar detener el asesinato de Kennedy. Y claro esta como no, el apocalipsis les ha perseguido y tendrán que volver a evitar otro desastre titánico en 10 días, vamos un lunes para ellos. La mejora de calidad en la serie se nota incluso desde los espectaculares primeros minutos de la temporada y es que, aunque la premisa es básicamente la misma que en la temporada anterior, «nos quedan 7 días para detener un apocalipsis mundial», la trama principal que mueve a todos los protas en una misma dirección se siente mucho más estructurada y mejor organizada. Si es cierto que aquí ya conocemos a casi todos los personajes y eso es un lastre con el que esta temporada no tiene que lidiar, pero aún así se agradece muchísimo que en los diez episodios la trama se mueva a un ritmo rápido y, sobre todo, que los capítulos duren entre 40 y 50 minutos, porque parece una tontería, pero el espectador lo nota. 

Y es que justo eso es esta serie: puro entretenimiento del bueno. No pretende ser más que una divertida, alocada y bizarra serie de gente con poderes y aún mas issues a sus espaldas. Y lo cierto es que esta temporada cumple con creces las reglas de las buenas secuelas: más de todo lo que funcionó, pero con cabeza y buena letra. Es decir, hay más viajes temporales, personajes bizarros (el señor pez) y situaciones muy rocambolescas, pero todo está al servicio de una trama que, aunque en ciertos puntos puede pecar de dejavú de la primera temporada funciona tan bien y engancha tanto que lo dejarás pasar de alto porque estas demasiado entretenido viendo a un chaval de 14 años con mentalidad de señor de 60 matar a gente despiadada como para pensar en eso. Y es que, pocas veces suele pasar con las series que crea Netflix que la termines y no pienses que lo que has visto se podría haber contado con menos episodios, ya que, aunque hay puntos más álgidos que otros a lo largo de la temporada, en ningún momento pensé que de los 10 capítulos vistos alguno sobraba y eso, a día de hoy, es un milagro televisivo.

Y ésos son Hambre, Guerra, Muerte y Jigglypuff.

Una de las cosas mas destacables de esta segunda parte es que su universo se ha asentado más que en la primera temporada lo que da a lugar a que por fin la serie tenga una mitología fácilmente reconocible y sobre todo se sienta con más posibilidades que nunca (véase lo que propone la serie para la tercera temporada). Pero centrémonos en lo que hace funcionar la serie, sus extravagantes personajes. Aunque en esta temporada algunos no tengan un arco de personaje brillante, sí es cierto que la mayoría de los actores se han hecho ya a los personajes y se les ve mas sueltos con ellos. La gran mejora es Vanya el personaje de Ellen Page ya que en esta temporada hace algo más que ser el personaje sufridor de toda la serie y aunque siempre será «la fénix oscura» del grupo en esta temporada vemos su lado más humano y se agradece. Quienes siguen robando el protagonismo es por un lado esa pequeña bomba de carisma y chulería infinita que es Aidan Gallaguer como Número 5 (MVP de la serie sin duda alguna) y un Robert Seehan como Número 4 que da siempre una agradecida perspectiva sarcástica a todas las locuras que pasan en la serie. Los demás personajes siguen en su línea, destacando a un simpático Tom Hooper como Luther quien encaja mucho más las escenas de comedia que en la temporada anterior.

Otro aspecto que me chifla de la serie es el uso de la música, en general y en ciertas escenas de acción. A menudo, tanto series como películas, utilizan constantemente música de fondo para amenizar la escena o transmitir lo que se supone que quieren transmitir y, mientras en muchas producciones parece que están metidas con calzador dejando la sensación de ser un videoclip sin alma, The Umbrella Academy aprovecha la lista de temazos que contiene para hacer disfrutar al espectador como un enano. Ya sea en algunos de los originales prólogos episódicos como en la mayoría de sus trabajadas y vibrantes escenas de acción, la música esta incorporada con gusto y siempre al servicio de la escena y no al revés. Y es que puedes oír desde una canción de Billy Idol hasta el icónico Everybody de los Backstreet Boys, eso es variedad y lo demás son tonterías. 

El Ikea del pasado.

Resumiendo: The Umbrella Academy vuelve más bizarra, loca y demencialmente divertida que nunca con una notable y sólida segunda temporada en la que tanto la serie como los personajes encuentran su tono tras una prometedora, pero endeble primera temporada. Aunque suene a repetición y tópico, es el tipo de serie ligera perfecta para esta época.

¡Nos vemos en la Zona!

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