THE SECRETS, de Antonio Sachs y Ramiro Borrallo

 

 

Título original:
The Secrets TPB 
Sello:
GP Ediciones
Guionista: Antonio Sachs
Artista: Ramiro Borrallo
Publicación España: Marzo 2021
Valoración: Cuando hay un denominado común se conoce el error

 


Antes de nada, me gustaría ser sincero con todos vosotros y vosotras. La siguiente reseña la podéis encontrar, tal cual, en mi blog personal hablando sobre La Chica del Cementerio y es tan válida para The Secrets como para la antes mencionada. Con esto quiero demostrar que el problema de ambos cómics radica totalmente en el guion (y por lo tanto el guionista), arrastrando al resto de miembros de éstas obras hacia una vorágine de despropósitos. Sin más dilación, he aquí mi reseña no exclusiva sobre…

THE SECRETS
de Antonio Sachs y Ramiro Borrallo

Seguramente esto signifique la última paletada de tierra sobre mi propia tumba, aunque nunca se sabe. Lo único que tengo claro es que no quiero pertenecer al mundo de críticos de cómic que se venden por una muestra de prensa, que son capaces de dejar su objetividad apartada por algo tan nimio como un regalo interesado. Un soborno inane. Un baremo tan voluble como la bondad del editor o autor de turno que sirve para ensalzar obras que en realidad no se lo merecen. Ni de lejos. Y podría justificarlo si, a la larga, esto benficiase a alguna de las tres partes implicadas: lector, crítico y autor. Pero no es así. Las mentiras sirven para que el lector desconfíe de tu criterio, al crítico lo convierte en un mercenario del papel impreso y al autor no le deja pulir errores y crecer como tal. Quizá la víctima que menos sufre es el editor, ya que es imposible editar todo obras maestras, pero también puede afectactarle todo esto y darle una visión de mercado que no se merece. Así que pienso ser sincero, sin faltar el respeto a nadie, pero sin callarme lo que siento. Allá voy.

Durante esta pasada semana, he tenido la oportunidad de leerme dos obras de Antonio Sachs, entre las que se encuentra el cómic en cuestión y en los que he encontrado un problema en común que los hace exactamente iguales a ojos de un lector de cómics: el guion. ¿Qué puedo decir? Estoy seguro que dentro de la cabeza del guionista todo tiene lógica; tiene un antes, un después, un por qué y todo está explicado de forma orgánica y conexa. Pero en las hojas no vemos nada de eso. Lo único que está claro es que todos son muy malotes, la atmósfera es muy oscura (o algo así) y a todos les mola decir frases en francés o inglés, según donde esté situada la acción. No voy a entrar en lo de expresarse con frases en otro idioma a lo señor que quiere hacerse el guay con la juventud (todo muy guachi del paraguachi, brothers), porque todavía eso tiene un pase. El resto es para volverse loco.

Tranquila, yo tampoco tengo ni idea de qué va todo esto.

Las protagonistas no tienen ningún tipo de desarrollo, ni siquiera hay un atisbo de presentación. No empatizas con ellas en ningún momento y son tan importante o más como cualquier farola que se haya dibujado en alguna viñeta. Es más, todavía no estoy seguro de que sean ellas las protagonistas, pero tras dos relecturas todavía no tengo claro de qué va la trama. Imagínate como para definir roles. Por un momento había pensado que Sachs estaba a la altura de los Moore, Morrison y compañía que te obliga a releer para darte cuenta de detalles que podrían haberse pasado por alto y así, de una vez por todas, comprender de qué va la trama. Pero ni con esas. Olvidaos. La cosa es tan grave que el paso de una viñeta a otra es totalmente inconexa, podrían ser sketches protagonizados por los mismos protagonistas pero contando algo diferente y te lo creerías. Me gustaría poder criticar también los finales de ambas obras por ser anticlimáticos, pero es lo que pasa cuando no creas ningún tipo de ambientación o desarrollo, que el final es una página más que pasar y, encima, se agradece.

Pero si hay algo que realmente me revienta es acercarme a estos cómics porque me gustan mucho los dibujantes y darme cuenta, viendo el paso de las páginas, que están sufriendo. Se nota un bajón artístico a favor de un dibujo mucho más rápido para terminar antes con la agonía. Algo que también es muy sangrante es darte cuenta de que dos maestros de la narración visual como Ertito Montana o Ramiro Borrallo son incapaces de sentirse cómodos dibujando el paso de unas viñetas a otras y dando la impresión de un estaticismo extraño. Parecido al actor de teatro que se ha quedado en blanco y repite los párrafos que le está chivando el director sin atisbos de interpretación. Se nota que no han tenido ningún tipo de libertad para plasmar el guion de manera personal, quedando todo muy forzado y desgastando al artista en cada página, con frases del narrador que bien parecen sacados de un libro de slogans molones de los 90. Además de un coloreado en ambas obras demasiado oscuro, tanto que no se puede apreciar bien el dibujo de Montana o Borrallo. Mal. Todo mal.

El determinante posesivo de Schrödinger: vuestro y nuestro a partes iguales.

Pero como siempre hay una guinda del pastel, el de la rotulación se lleva la palma. Si bien en La Chica del Cementerio se nota que está realizado por Montana y peca de ser demasiado pequeño para poder leerlo bien, en The Secrets ha sido el caradura del guionista el que ha hecho tal sangría que no hay dios que lo arregle. Y esto me duele especialmente porque adoro la editorial zaragozana de GP Ediciones y me mata ver que, en su primera colaboración con West Indies Publishing, tenga semejante despropósito en su parrilla de colecciones. No veo cómo puede compartir casa con obras tan geniales como TBO LabordetaEsclavos de FrancoAbraxasEl Subsuelo o Zilia Quebrantahuesos. Os juro que no me cabe en la cabeza. Obras editadas hasta el más mínimo detalle y que aquí se note una dejadez tan grande. Porque a Ediciones Dimensionales, la editorial de La Chica del Cementerio, poco le va a afectar todo esto, la verdad…

Amo los cómics. Amo el noveno arte por encima de todo en esta vida. Tanto que, a diferencia de todas aquellas personas que tienen la suerte de recibir sus ejemplares de prensa en casa, yo me gasto el dinero que no tengo en comprar algo para luego darle publicidad. Especialmente aquello que me gusta. Pero si hay un alma caritativa, como es el caso de Daniel Viñuales, que me manda su obra para que la reseñe, creo que no puedo faltar al honor y a la amistad. He de hacerlo de la manera más sincera posible. Como decía al principio, quizá ya he terminado de sepultarme del todo. No pasa nada, seguiré amando este medio y criticándolo desde el corazón. Bueno, y comprando cómics de GP Ediciones, que no deja de ser una gran editorial. Además, creo que de todo se puede sacar una enseñanza. Por ejemplo, yo he aprendido que no debo comprar nunca nada que esté firmado por Antonio Sachs. Algo es algo.

¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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