THE MANHATTAN PROJECTS, Vol. 1, de Jonathan Hickman y Nick Pitarra



Título original
:

The Manhattan Projects, Vol. 1: “Science. Bad.” TPB
Sello: Image Comics
Guionista: Jonathan Hickman
Artista: Nick Pitarra
Colorista: Jordie Bellaire
Contenido: The Manhattan Projects #1-5
(Marzo – Julio 2012)

Publicación USA: Septiembre 2012
Public. España: Abril 2013 (Planeta DeAgostini)
Valoración: 8/10

 


Departamento de Guerra de los EE.UU., Años 40
.

Saben aquel que diu, que entran cinco físicos en un bar: un gemelo malvado caníbal con trastorno de personalidad múltiple, un impostor alcohólico de una dimensión paralela, un narcisista patológico, un extraterrestre italiano y una calavera flotante con cuerpo de radiación nuclear uranio-plutónica.

Y dice uno: “General, general, ¿reclutamos científicos alemanes para ganar la guerra a bombazo limpio y de paso conquistar el espacio antes de ser conquistados nosotros mismos por potenciales invasores del espacio exterior?”.
Y le contesta: “Bueno, pero primero me convertís el cadáver del recién fallecido presidente Roosevelt en una Inteligencia Artificial mientras trato con el orgiástico masón que le ha sucedido.”

¡Bienvenidos, damas y caballeros, a…!

THE MANHATTAN PROJECTS
de Jonathan Hickman y Nick Pitarra

“No soy mi hermano.”

Ciencia loca, conspiraciones históricas más grandes que la vida, mundos y razas colisionando dentro y fuera de nuestro mundo, universos paralelos… Una historia (dentro de la Historia) de proporciones tan absurdas sólo podía ser escrita actualmente en el mundo del cómic por un hombre: Jonathan Hickman. El guionista está de moda dentro del panorama superheroico porque, tras dejar atrás una longeva y alabada etapa en Los 4 Fantásticos, se encargó de tomar las riendas de la franquicia de Los Vengadores con el comienzo de la iniciativa Marvel NOW!. Allí orquestó el verano pasado Infinity, el evento más exitoso de la editorial en los últimos tiempos.

Pero no estamos aquí hoy para hablar del Hickman más mainstream, sino de su devoción y dedicación consumada a la ciencia-ficción en sus proyectos independientes: en Pax Romana (publicado como autor completo), el Vaticano financia un viaje militar en el tiempo al siglo IV d.C. para reforzar el Imperio Romano y evitar la supremacía del Islam en el presente; en Transhuman (con J. M. Ringuet), un falso documental nos muestra un futuro en el que seres humanos son diseñados genéticamente por empresas rivales que buscan manipular el mercado con la excusa de construir un mundo mejor; Réquiem por Marte (con Ryan Bodenheim), frente a una amenaza del espacio exterior que promete destruir la humanidad, cuenta los últimos días del planeta Tierra; en The Red Wing (con Nick Pitarra) volvemos a un futuro en el que los pilotos de cazas no sólo dominan el aire, sino también el tiempo; y en East of West (con Nick Dragotta) nos presenta un western ci-fi en un futuro distópico.

“Sólo existe una cosa con consecuencias. Y esa cosa es la causa.”

No es difícil detectar el patrón: interés por la evolución y el futuro, pasión por las conspiraciones y el poder de los cultos y religiones, hincapié en indagar las causas y consecuencias del declive del ser humano como especie dominante… y todo ello aderezado siempre con una gran amenaza aparentemente imparable, que acelera las motivaciones de sus personajes y de la propia trama. Todo esto lo encontramos, de un modo u otro, en The Manhattan Projects.

Acompañado de nuevo del peculiar estilo de Nick Pitarra, mezcla de realismo y exageración (la pareja ideal para Jonathan Hickman), con un trazo de aspecto descuidado pero con mucha atención al detalle, caricaturesco pero desbordante de imaginación, y todo ello, una vez más, coloreado por la siempre profesional y gran estrella actual en su campo, Jordie Bellaire. Junto a ellos reescribe Hickman una nueva Historia que abarca todas y cada una de sus preocupaciones como guionista.

“Nadie está fuera del alcance de los justos.”

Para The Manhattan Projects, la gran amenaza que ejerce de catalizador del relato sería, evidentemente, la Segunda Guerra Mundial, aunque en esta ocasión hay truco: con la excusa de la financiación para el Proyecto Manhattan (las bombas atómicas que pondrían fin a la guerra con Japón), los encargados de Defensa de la nación ponen en marcha un programa científico que, pluralizando el Proyecto, llevará a los seres humanos a descubrir lo que hay “allá afuera”.

Así que, ¿cuál es el catalizador real? La Guerra Fría, aún en las sombras. La constatación de presencia extraterrestre a través del evento de Tunguska, en 1907, llevó a la Unión Soviética a ser la primera en contactar con alienígenas y desarrollar tecnología a partir de lo allí encontrado. Pero los americanos ya habían descubierto un pasaje interdimensional antes del incidente de Roswell, en 1947. ¿Solución? Una alianza secreta para luchar por las estrellas mientras la Guerra Fría se convierte en una pantomima entre políticos. Puro Hickman sin adulterar.

“Círculos dentro de círculos. Mundos dentro de mundos.”

Como habréis podido extraer de mi exposición, Hickman se encuentra muy cómodo dentro tanto del género como de los temas que aprovecha para tratar en dicho marco, por lo que si conocíais anteriores trabajos del guionista en este campo, podéis tomarlos como referencia. De todos modos, es importante destacar un aspecto a reivindicar de esta obra: más allá de los discursos ominosos y la ambientación de épica impostada que suele acompañar a los proyectos de Jonathan Hickman, lo que se puede constatar en The Manhattan Projects, y que he querido dejar caer en la introducción, es la diversión y el humor que impregnan toda la obra.

Negro, absurdo, involuntario… Hay espacio para todo tipo de humor sin que la historia se resienta en ningún momento, y en ocasiones hasta se vea reforzada. Y esto se debe a que Hickman ha creado un plantel absolutamente brillante de secundarios, que en realidad son protagonistas puesto que estamos ante una obra completamente coral. Todos y cada uno de ellos tienen (o tendrán) su momento para brillar, aunque quizá en este primer tomo el que lo hace con más fuerza sea Joseph Robert Oppenheimer, dada la personalidad (y no diré más) que le regala el guionista.

“No hay soluciones perfectas a situaciones imposibles.”

Resumiendo, estamos ante otra obra que es digna representante de las inquietudes e intereses de su creador, Jonathan Hickman, y que puede no ser del agrado de quienes no conectan con el guionista. Pero The Manhattan Projects sería quizá la más accesible y menos alambicada de sus propuestas, dando rienda suelta a la diversión pura y dura, llena de ciencia-ficción de serie B, y a un humor tan variado que la sonrisa resulta inevitable para cualquier aficionado a los cómics.

Señoras y señores, estamos ante el Jonathan Hickman más globalmente satisfactorio de los últimos tiempos… Y en el próximo tomo, ¡Franklin Delano Skynet!

…lo cual va a hacer que me cuelguen en Zona Zhero porque con esta afirmación habré convencido a varios descreídos que pensaban pasar de esta obra como “otra del brasas de Hickman”. Pero no, esto es otra cosa, y es bueeeno. Así que…

¡Nos vemos en la Zona!

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3 Responses

  1. Joe Runner dice:

    No entiendo que nadie haya comentado todavía en esta reseña. Grandísima, por cierto. Me encanta Hickman aunque le he cogido un poco de tiña por East of West o God is Dead, pero luego pienso en Transhuman o Nightly News y se me pasa. Esta serie en particular (y siendo subjetivos) es lo mejor que ha creado hasta el momento. Y como siempre son los sellos independientes los que dejan lucirse más a los artistas, ya sea guión o dibujo. Porque Nick Pitarra me parece un verdadero genio del lápiz. Y ya está, eso tenía que decir xD.
    Por cierto, me ha dicho un pajarito que en tu próxima reseña va a ver acción en proporciones bíblicas xD, ¿no? Con ganas de leerla estoy ya.

    • Muchas gracias como siempre, jefazo. Y sí, leí los primeros 4 números de East of West y me encontré al Hickman épico de cartón-piedra; leí un par de God is Dead y lo mismo… pero luego leo la rebelión rooseveltiana de las máquinas con robots soviéticos luchando con hoces y martillos, o leo la Guerra Civil Oppenheimer y digo ¡THE MANHATTAN PROJECTS es LA serie hickmaniana a seguir!

      P.D. Y sí, Pitarra es magnífico. Lo único que me da pena es que nadie se acuerde de los coloristas, o que piensen menos en ellos, cuando actualmente vivimos una época dorada en la que hay 6 o 7 monstruos del coloreado en el cómic mainstream: Jordie Bellaire, Dean White, Matt Wilson…

  1. 24 Septiembre, 2014

    […] palabras, os dejo la lista de obras del año pasado por las que está nominada: por Image Comics, The Manhattan Projects, Nowhere Men, Pretty Deadly, Zero; por Dark Horse, The Massive; por DC, Tom Strong; por IDW, […]

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