THE LEGEND OF ZELDA, de Akira Himekawa

 

 

Título original:
Zelda no Densetsu (ゼルダの伝説)

Editorial: Shogakukan
Género: Shonen
Mangaka: Akira Himekawa
Publicación Japón: Feb. 2000 – May. 2009
Public. España: Nov. 2009 – Jul. 2011 (Norma Editorial)
Valoración: Fanservice del bueno/10

 

 

Como todo buen otaco de vecino, no solo le doy a los mangas, entre mis vicios adicionales también se encuentran los videojuegos siendo una de mis franquicias favoritas la, con permiso de cierto fontanero italiano, más popular de Nintendo: The Legend of Zelda. Como ya he comentado anteriormente, es algo más que habitual la presencia de los videojuegos en el cómic nipón y es imposible que las aventuras protagonizadas por el héroe del tiempo se convirtieran en una excepción.

Sin embargo, ¿cómo es posible abarcar una saga tan cronológicamente confusa?¿Cómo aunar tal cantidad de títulos con una estética tan variada? Lo que parecía una misión imposible se convirtió en el universo de…

THE LEGEND OF ZELDA
de Akira Himekawa

El universo de Zelda creado por Himekawa hasta la fecha

El tiempo es cíclico: siempre hay Oscuridad, siempre hay una princesa, siempre hay un héroe. Un elegido por las diosas es el encargado de purgar la maldad que acecha en esa generación, no por ser el más fuerte ni por ser el más capaz, su don es el valor que le lleva a conseguir lo imposible. Ya sea sólo o acompañado, con familia o siendo un paria, orgulloso de su destino o huyendo de él, Link es una constante en su mundo, la última barrera contra el mal más absoluto. Y esta es su historia.

No es sorpresa para nadie que una saga de la envergadura de The Legend of Zelda acabe por tener productos derivados y, por muy proteccionista que sea la gran N con sus marcas (bueno, al menos lo proteccionista que es actualmente), cuando hay dinero por ganar poco tiempo se tarda en activar la máquina del merchandising. Esta no es la primera incursión por estos parajes: ya en el año 1992, al poco de sacar The Legend of Zelda: A Link to the Past, ya se publicó un manga de éste realizado por el mismísimo Shotaro Ishinomori, creador de obras consideradas como pilares de la industria como Cyborg 009 o Kamen Rider. Pero, la colección que nos ocupa es algo más moderna, siendo en el año 2000 cuando se encargó a la pareja de artistas ocultas bajo el pseudónimo Akira Himekawa la realización del manga del título más conocido y aclamado de la franquicia: Ocarina of Time. Ya sea por el tirón en ventas que provoca el simple hecho de escuchar ese nombre o por que, a al fin y al cabo, también era una buena obra pese a ser un mero producto secundario, resultó bien la jugada y no se hicieron esperar más adaptaciones de los distintos juegos del aventurero mudo creados por el dúo Himekawa, ya fueran de historias posteriores o anteriores a la primera que realizaron.

El joven Link, inocente y ansioso de aventuras.

¿Qué podemos esperar de la historia de un Zelda? No voy a engañar a nadie, no demasiado. Poco más allá va de ser la típica historia de vencer al mal y rescatar a la damisela en apuros que caracteriza a la saga y aquí no se han comido mucho la cabeza. Sin embargo, la inclusión de algún que otro personaje original construido de una forma decente ameniza la lectura, evitando que aquellos que ya han jugado a los títulos se aburran de inmediato. Más allá de estas variaciones poco más hay que contar a excepción del cambio más importante y más pasado por alto: el personaje de Link. Dentro de la creación original, el protagonista no tiene voz, es un mero avatar para que el jugador se sienta dentro de la aventura, algo que resultaría imposible de plasmar en otro medio como es el caso que nos ocupa. La solución a esto cumple, a cada encarnación diferente del héroe se le da una personalidad diferente, con ligeras variaciones, pero con un núcleo en común: la valentía por la que es reconocido y una inclinación a hacer el bien que le lleva a las más peligrosas situaciones posibles.

El punto a destacar de esta colección es, sin duda, el trabajo realizado con el dibujo. En una industria donde es muy fácil reconocer las diferentes obras de un autor por su estilo y que, sobre todo para los autores que producen casi a ritmo de fábrica, es común tener sensaciones de déjà vu con algunos personajes, es casi motivo de celebración que Himekawa haya optado por variar en este aspecto en los cambios de juego, aproximándose a la estética de cada uno y realizando un trabajo bastante notable. Quizás en algunos momentos tira demasiado de caricaturizar algunas situaciones como si fuera un kodomo, pero en los momentos más importantes el resultado es impecable y el diseño tanto de personajes como de jefes finales es no se deja hacer sombra por el del producto original.

La lucha eterna entre el bien y el mal, representada por sus avatares definitivos.

No lo voy a negar, esta es una forma más de sacar beneficios de una de las gallinas de oro más codiciadas del planeta. Ni se arriesga en ningún momento ni tampoco aporta nada más allá del fanservice esperable pero un producto de estas características se puede hacer de muchas formas y la manera por la que han optado la pareja Himekawa, sin ser la más rompedora, si que considero que es la más correcta, logrando encontrar el frágil equilibrio entre respetar la obra original y ofrecer un punto de vista fresco.

Para todos aquellos fans de la saga y a los que no sufráis reacciones alérgicas al estar en contacto con manga: esta es vuestra obra. Simplemente, no os dejéis engañar por la numeración de los tomos de Norma e id directamente a por la adaptación de vuestro juego favorito de la franquicia, la gozaréis como un enano.

¡Nos vemos en la Zona!

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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