THE FLASH: RENACIMIENTO, Vol.1, de Joshua Williamson y Carmine Di Giandomenico

 

Título original:
The Flash, Vol. 1: “Lightning Strikes Twice” TPB

Sello: DC Comics
Guionista: Joshua Williamson
Artistas: Carmine Di Giandomenico, Neil Googe y Felipe Watanabe
Entintadores: Andrew Currie y Delair Albert

Colorista: Iván Plascencia
Contenido The Flash: Rebirth #1 (Ago. 2016), The Flash #1-8 (Ago. – Dic. 2016)

Publicación USA: Enero 2017
Public. España: Dic. 2016 – Mar. 2017 (ECC Ediciones)
Valoración: 8/10

THE FLASH: REBIRTH. Vol. 1
de Josh Williamson y Carmine Di Giandomenico

Si existe una constante en los supergrupos que colman el noveno arte son los velocistas. Y es que la supervelocidad es un poder realmente útil debido a todo lo que conlleva. No solamente se trata de adelantarse a cualquier movimiento del adversario o tener una vanguardia de élite que haga un reconocimiento del estado del terreno en décimas de segundo, sino que encima suele estar relacionado a una persona con una fuerza física por encima de la media y una mente que funciona a mil revoluciones por segundo. Podemos encontrar una gran cantidad de nombres de deidades o seres mitológicos dentro de las distintas culturas que han existido en la Tierra que comparten las mismas características que nuestros héroes o villanos favoritos, y pese a todo ellos siempre hay un personaje ficticio que destaca por encima de todos ellos: Flash.

La familia clásica al completo.

El manto del velocista escarlata ha pasado por varias personas en distintas épocas desde su debut en 1940 en el Flash Comics #1, creado por el escritor Gardner Fox y el dibujante Harry Lampert. En aquella primera historia nos presentaron a Jay Garrick, un joven que, tras inhalar el vapor desprendido de cierta sustancia química, adquiere el poder de moverse a gran velocidad. Es considerado por muchos el Flash más importante de toda la historia, ya que siempre ha estado presente durante el paso del tiempo, ejerciendo de mentor y ayuda a los posteriores héroes que heredaron su manto. Aunque realmente todo esto tiene trampa, ya que Allen y Garrick pertenecieron a universos paralelos durante bastante tiempo, coincidiendo alguna que otra vez en algún especial. Lo que significa que durante un largo período, Garrick fue el Flash de la Tierra-2, siendo uno de los fundadores de la Sociedad de la Justicia, el supergrupo más importante de su realidad. Como anécdota, cabría destacar que su sombrero de metal, imitando al dios Mercurio, se convirtió durante años en el único distintivo entre él y el resto de la familia de corredores, aparte de vestir unos pantalones vaqueros en vez del famoso mono de los velocistas.

Portada de The Flash #123

Tras el ocaso de la Edad de Oro apareció el actual portador del título de Flash, Barry Allen, en el Showcase #4 también de la mano de Gardner Fox, pero esta vez acompañado por Carmine Infantino y Bob Kanigher. Este personaje consiguió los poderes tras ser alcanzado en su laboratorio por un rayo, impregnándole así de varias sustancias electrificadas que le otorgan el don de la supervelocidad. Con él aparecieron una cantidad ingente de villanos carismáticos que lo convertirían en una de las series más interesantes del momento, al igual que sucedió anteriormente con su compañero en la Liga de la Justicia, Batman. Fue el primero de la saga en lograr hacer vibrar sus partículas, pudiendo pasar por materiales sólidos mediante el efecto túnel o viajar a distintos universos, apoyándose (vagamente) en la teoría de cuerdas. Tras una larga trayectoria, se ha convertido en el personaje que más veces ha muerto y ha vuelto a la vida, a razón del guionista que lo tratara, y fue el gran superviviente de Flashpoint, el evento que reinició todo el universo. Aunque después de todo ello ni siquiera lo mencionasen en su título en solitario, porque DC.

Tras la muerte de Barry en Crisis en Tierras Infinitas, el manto pasó a su sobrino Wally West, el cual tuvo una promoción de Kid Flash a Flash con toda las de la ley. Considerado el velocista favorito del público en toda la historia, pronto se convertiría en el más grande que jamás ha existido, descubriendo (gracias a Max Mercury) la Fuerza de la Velocidad, sacándole el máximo beneficio. Por ello logra viajar más rápido que la luz misma y, a diferencia del resto, consigue hacer del espacio-tiempo una fuente de energía que puede manejar a placer. Sin embargo, el personaje de John Broom y Carmine Infantino sería vilmente menospreciado por Geoff Johns, relegándole al olvido y, tras el famoso Flashpoint, convirtiéndole en un adolescente que no pintaba absolutamente nada. Menos mal que finalmente cayeron del burro, trayéndole de vuelta en el actual Renacimiento (el enésimo intento de arreglar el desaguisado de los Nuevos 52) y que se presupone como pieza fundamental del gran evento venidero.

Reencuentros en la tercera fase.

Peor es el caso de Bart Allen, ex-Impulso y nieto de Barry venido desde el futuro. Tras ser pieza fundamental del retorno de su abuelo, quedó en el limbo de personajes afiliados a la Fuerza de la Velocidad como son Max Mercury, Johny Quick, Eobard Thawne o Liberty Belle. En el famoso reinicio volvió a heredar el manto de Kid Flash, pero con una historia bastante vaga y llena de agujeros que no le hicieron demasiada justicia. Sin embargo, la siguiente historia gira en torno al segundo enmascarado, la niña bonita de Johns y el que, con más pena que gloria, ha seguido manteniendo el manto de Flash hasta la actualidad: Barry Allen.

La problemática de este título es que tras Flashpoint el personaje no ha conseguido una estabilidad editorial digna. Si en un principio disfrutamos de una calidad increíble en el apartado artístico, pero una trama vacía y aburrida por parte de Francis Manapul y Brian Buccellato, la tornas se cambiaron tras la llegada de Robert Venditti entregando unos guiones muy buenos y que contaba con el nefasto trabajo de Brett Booth haciendo como que sabe dibujar. Viendo cómo han transcurrido estos años en cuanto a la calidad se refiere en la serie de Flash, no os extrañará que mi miedo ante un nuevo volumen era bastante grande. Si le sumáis a todo ello que a Joshua Williamson lo tengo como un guionista que tiene principios espectaculares, pero finales horrorosos y a un artista con el que nunca he llegado a conectar como es Carmine Di Giandomenico, ya os podéis hacer una idea de mi predisposición a juzgar este tomo. Pues bien, me la he tenido que comer doblada porque finalmente me ha gustado. Y mucho. Si es que uno ya no puede ni ser un hater actualmente…

Barry “Multiusos” Allen, the Flash.

La intención de Williamson de volver a recuperar al personaje clásico a cuentagotas es un acierto. Sin dejar de lado lo sucedido durante estos inestables años, intenta añadir aspectos del pasado que se habían eliminado del canon del personaje. Ello no quita que se permita el lujo de crear nuevos personajes secundarios o situaciones totalmente nuevas para Barry y los que le rodean. Además, con la llegada del Wally del pasado, está reconvirtiendo la personalidad del actual, alejándolo así del primero y dándole un mayor empaque y sentido al personaje. Y es que si tenemos que destacar algo de este primer arco argumental es su don a la hora de desarrollar un elenco de secundarios que completan al protagonista y que, además, tienen la suficiente personalidad propia para ganarse su merecido hueco en la historia.

Y es que esta vez Flash va a necesitar ayuda, ya que tras varias tormentas en las que la Fuerza de la Velocidad se ve trastocada, comenzarán a aparecer velocistas por toda la ciudad. Personas de todas las edades y condiciones se verán tocadas por el mágico don de moverse a velocidades de vértigo, haciéndose obligatorio una especie de control de los nuevo usuarios. Desde el primer momento contará con la ayuda de su compañero en la agencia August Heart y la entrenadora de corredores de S.T.A.R. Labs, la doctora Meena Dhawan. Ambos también puede ahora equipararse al héroe en cuanto a velocidad y no dudarán en ayudarle en todo este caos que se ha formado. La historia en sí va de menos a más, ganando fuerza conforme pasan los números y las pertinentes presentaciones se van haciendo de manera orgánica. Y hasta aquí podría haber quedado una historia bastante correcta si no fuera por la inclusión de un nuevo villano: Godspeed.

Sí, él es Godspeed.

Esta nueva némesis del protagonista es el caballo ganador de Williamson desde el primer momento y eso se nota. No sólo comienza con una situación ambigua y una identidad oculta, sino que, conforme va evolucionando la historia, el pastel nos estalla en la cara al descubrir de quién se trata. Este nuevo velocista se encarga de absorber a los otros corredores, quitándoles así su poder y su Fuerza de la Velocidad para añadirla a la suya, por lo que es muchísimo más rápido que Allen y ríase usted de Zoom y sus locuras. Lo que realmente sorprende de todo son sus motivaciones y actos, totalmente comprensibles, pero que pese a ello no se pueden aceptar por ser inmorales y conllevar el sacrificio humano. Hacía mucho tiempo que no se creaba un enemigo de tales magnitudes y que tuviese un rol tan importante en la vida del protagonista, por lo que atrás quedaron todos aquellos intentos fallidos de continuaciones de Eobard Thawne.

Y sí, es cierto que el estilo artístico de Di Giandomenico sigue sin convencerme cuando nos referimos a situaciones estáticas y expresión corporal, pero a la hora de expresar el movimiento de todos los personajes superrápidos demuestra que sabe perfectamente lo que hace. Su estilo desgarbado, feísta y de trazo duro va a las mil maravillas con las situaciones de velocidad y la narración visual que un cómic de tales características. También merece mención especial el diseño de Dhawan, Heart y Godspeed, cada uno de ellos con su respectivo traje y que, por mí, podrían aparecer en todos los números venideros del personaje porque me han encantado. Lo que también es cierto es que, más allá del diseño de los nuevos personajes, el arte de Neil Googe y Felipe Watanabe se ha agradecido en demasía, sabiendo narrar tan bien como Di Giandomenico en las situaciones de velocidad, pero con un plus de calidad en sus dibujos que el italiano no posee. Pero para gustos, colores. Colores de los cuales se ha encargado un auténtico fiera como es Ivan Plascencia, que pese estar algo encasillado en el mundo pijamero, sigue entregando un gran trabajo en cada uno de los números que colorea.

¿El nuevo Team Flash? Próximamente…

En resumen, nos encontramos ante un arco argumental un poco largo, pero que sabe ir creciendo hasta llegar a un final grandioso. Si a todo esto añadís la inclusión de unos secundarios de lujo, una némesis que dará que hablar si se sabe utilizar bien y el rescate original de ambos Wally West, estamos ante el cómic perfecto para los fans de Flash de ayer y de hoy. Es la simbiosis perfecta. La única pega la tenemos en la edición española que, a diferencia del tomo recopilatorio americano, aquí tendremos que comprar hasta cinco números para poder tener todo el arco argumental al completo. No es que sea un gran hándicap, pero sí que pierde en comodidad y ergonomía para el lector. Pero bueno, más vale eso…

En este nuevo volumen, Williamson ha sabido aunar dos épocas totalmente distintas de Flash, convirtiendo este volumen en una lectura obligatoria para todos los fans. Si además no os molesta el arte de Di Giandomenico (o incluso os gusta) no tengo nada más que añadir. Leedlo y disfrutad, que con DC nunca se sabe.

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

Jefe tiránico loco y científico de Zona Zhero. ¿O era al revés?

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2 Responses

  1. arkhamkaveli dice:

    Completamente de acuerdo, jefaso. La empecé sin conocer el estilo del dibujante (más que nada porque Flash es un personaje “que si pero no”, es decir, me llama pero luego lo voy abandonando) y sinceramente me gusta el dibujo de Di Giandomenico para Flash. No del todo pero aquí encaja más que sobra. Si habláramos de cifras yo le habría puesto un 7 pero ya sabemos que somos más de chorri-notas que de puntuaciones numéricas xD

    Lo dicho, que disfruté del arco y, lo que es mejor, me dan ganas de seguir leyendo dado que el próximo dibujante me hará disfrutar más del arte visual. Espero que el 2º arco sea analizado ¡Y lo sabes!

    • Joe Runner dice:

      Comenzaré por el final, porque soy así. Si el segundo arco me mola, lo analizaré sin duda alguna. Y lo de la puntuación alta, es que me parece un currazo el de volver a restablecer un personaje clásico sin dejar de lado a las nuevas generaciones de lectores y que el puto Godspeed me ha ganado. El elenco de secundarios y el villano son la polla en vinagre.

      Gracias por comentar compi. Así da gusto escribir xD.

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