THE DISASTER ARTIST. Amor al cine no correspondido

Título original:
The Disaster Artist
Año: 2017
Director: James Franco
Guión: Scott Neustadter y Michael H. Weber (Novela: Greg Sestero)
Fotografía Brandon Trost

Reparto: James Franco, Dave Franco, Alison Brie, Josh Hutcherson, Seth Rogen, Zac Efron, Sharon Stone, Bryan Cranston, Kate Upton, Hannibal Buress, Jacki Weaver, Nathan Fielder, Jerrod Carmichael, Zoey Deutch, Kristen Bell, Lizzy Caplan, Megan Mullally, Jason Mantzoukas, Adam Scott.

Valoración: Lo mejor de lo peor /10

Sinopsis: Adaptación de la historia real de la producción de la película ‘The Room’, que ha sido considerada como “una de las peores películas de la historia”. Cuando el mundillo del cine rechaza a Tommy Wiseau y Greg Sesteros, deciden hacer su propia película, un film maravillosamente espantoso gracias a sus momentos involuntariamente cómicos, sus tramas dispersas y sus terribles interpretaciones.

No nos engañemos, los que hemos visto The Room somos unos cuatro gatos en comparación a la totalidad del público, en especial en nuestro país, donde el principal medio de difusión de la cinta fue internet y vivimos algo ajenos a la posterior “TheRoomxploitation“. ¿Es esta la principal limitación de la cinta? ¿Acaba siendo una recopilación de las excentricidades de Tommy Wiseau y memes de su opera prima? Yo creo que no, que va más allá y que aporta algo más que unas más que justificadas risas.

Si es que Tommy Wiseau es un sex simbol.

Tanto Wiseau como Greg Sestero no tienen talento alguno, siendo lo primero que te echan a la cara y que se deja totalmente claro a lo largo de la película. Lo que si tienen es un sueño y un profundo amor hacia el cine que, pese a no traducirse como un conocimiento enciclopédico a la historia de este como podría ser el caso de Quentin Tarantino, les sobra y les basta para lanzarse a la aventura. Este es el punto central de la película: el amor incondicional al séptimo arte, a participar en él convirtiendo la actuación en una necesidad y la luz de los focos en una sensación embriagadora. No trata de ocultar sus sombras y ofrecer una imagen idílica de la industria sino de mostrar el amor que los actores, por muy humildes que sean, sienten hacia ella.

La relación de amistad entre Wiseau y Sestero es el otro gran tema de la cinta o, al menos, la figura del excéntrico director/guionista/productor/protagonista y su retorcida visión de la amistad. Comportándose como un crío con una fuente de dinero ilimitada y sin el más mínimo rastro de empatía, Tommy Wiseau es un fascinante caso de estudio de como no relacionarse con seres humanos, sirviéndose de un continuo chantaje emocional para mantener al inocente de Greg bajo su ala. De hecho, The Room es una mera mala (en muchos sentidos) excusa para intentar prorrogar algo que tiene los días contados… y funciona.

Solo es cuestión de ir repitiendo tomas hasta que salga…

Quitémonos esto de encima rápidamente: el trabajo de James Franco como Tommy Wiseau es simplemente perfecto. Cierto, el espectador posee una visión sesgada del tema y, al conocer únicamente al personaje por los incontables videos de sus frases más célebres, lo fácil hubiera sido adoptar sistemáticamente el mismo tomo durante toda esta película. Se nota que Franco ha pasado mucho tiempo con Wiseau, que ha estudiado al milímetro como habla normalmente y que ha perfeccionado el uso de su particular “acento” hasta ser capaz de utilizarlo con una naturalidad impresionante.

El resto del elenco de personajes bien. No hay ninguna actuación que sea una gran sorpresa ni nadie que sea capaz de hacer sombra al enorme papel de James Franco a excepción quizás de su hermano. Dave Franco ofrece un Greg Sestero creíble y bien construido aunque algo soso, siendo durante gran parte de la historia un mero espectador que se deja conducir por la espiral de locura que es la vida de Tommy. Con esto no quiero decir que pase del todo desapercibido, tiene algunos momentos muy grandes, pero se nota que toda esta película está basada en un libro con sus vivencias donde tiene una posición más de narrador que de personaje y quizás eso le resta importancia a su actuación.

Solo es un genio incomprendido que no sabe nada de hacer cine.

Quizás una de las mayores pegas que pueda tener este homenaje es la predisposición de los propios espectadores y sus expectativas. Si, es una película de humor y en varios momentos del rodaje es imposible no soltar una sonora carcajada pero no hay una burla agresiva hacia Wiseau, no se le ridiculiza al máximo y diría que hasta sale bien parado. Además, la historia cuenta con momentos que se salen de este tono, como las últimas etapas del rodaje en que se convirtió en un pequeño infierno tanto para los actores como para el equipo técnico. Puede que si vas con la intención de desencajarte la mandíbula con continuas referencias a los memes más conocidos de The Room o bien acabarás decepcionado o descojonándote de que a una señora mayor le da un golpe de calor en medio de un rodaje.

The Disaster Artist es una gran película que arrastra la pesada carga que es tener que ver The Room para poder disfrutarla completamente. Se puede ver perfectamente sin haber catado el magnum opus de Tommy Wiseau por los temas que trata y como lo hace pero, no nos engañemos, aquí hemos venido para ver como Johnny dice que no lo hizo.

¡Nos vemos en la Zona!

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Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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