THE DEUCE. Convertir el vicio en negocio

Título OriginalThe Deuce
Fecha 1ª emisión: 25 de agosto, 2017
Cadena: HBO
Creador: David Simon
Temporadas1
Episodios: 8
Reparto: James Franco, Maggie Gyllenhaal, Margarita Levieva, Gbenga Akinnagbe, Dominique Fishback, Gary Carr, Lawrence Gilliard Jr., Emily Meade, Michael Rispoli, Chris Bauer, Don Harvey, David Krumholtz, Chris Coy, Natalie Paul, Pernell Walker, Method Man, Tariq Trotter, Zoe Kazan, Mustafa Shakir, Ralph Macchio
Valoración: Un completo /10

David Simon es, desde hace ya muchos años, uno de los grandes nombres dentro del mundo de la televisión. Es el niño bueno de HBO. La joya que no dejan escapar pese a que sus series no consiguen la audiencia que cabría esperar de tales producciones. Da igual. Saben que no es por falta de calidad (de eso van sobradas), sino a que buena parte de la audiencia ya se ha hecho a las series blockbuster y sus reglas, como ya viene pasando con el cine desde tiempos inmemoriales.

Quien haya visto las anteriores producciones de Simon ya debe saber dos cosas: todo va a estar cuidado al milímetro y la trama va a tomarse su tiempo. El desarrollo va a ser contado por sus personajes y sus diálogos. No hay sitio para el artificio. En sus series todo va a intentar ser realista y, cuando hay algún momento de violencia, se va a mostrar de manera fría y nada glamurosa. The Wire ya dejaba claro todo esto. Por ejemplo, si un personaje importante moría no te preparaban para ello ni se intentaba crear un momentazo inflado por una música dramática o alargando la despedida. Pasaba como un golpe. Como quien se despide de ti de forma casual y, de repente, te das cuenta de que va a ser la última vez que lo veas. Con esa sensación deja el tipo de narración que utiliza David Simon. Las cosas ocurren cuando tienen que ocurrir y los personajes son los máximos responsables de que progrese la historia, mostrándonos también su posición frente a una misma realidad que se les presenta.

La sinopsis de The Deuce nos dice que nos van a introducir en los primeros años de legalización de la industria del porno en Nueva York, pero no se empieza a ver nada de esto hasta pasados varios capítulos. Se toma su tiempo y lo que quiere es que veamos como afecta este importante cambio en los tipos de personajes que nos presenta.

Tenemos diferentes visiones del panorama en forma de personajes. Vemos el punto de vista desde la mafia, las prostitutas, sus chulos, la policía, el dueño de un bar, etc. Y todo centrado en una zona no muy extensa donde parece ser que da comienzo todo. En una época donde en Estados Unidos todavía se esquivaban ciertos temas, mientras que en Europa ya se habían abordado desde hacía tiempo. La introducción de la pornografía en este contexto va cambiando las mentalidades y formas de actuar de los afectados y, como he dicho anteriormente, esto no es algo que suceda de la noche a la mañana. Cada uno posee su rutina y su forma de pensar acorde a las leyes establecidas y en The Deuce ese cambio de comercialización del sexo de manera normalizada frente a los vulgares encuentros con prostitutas, pone todo patas arriba.

Además, sus personajes son todos interesantes y no son pocos precisamente. James Franco hace de dos hermanos gemelos, como ya vimos hace poco con Ewan McGregor en la 3a temporada de la excelente Fargo. Estos se ven bien diferenciados por sus personalidades contrapuestas: uno es responsable y lleva un bar, mientras que el otro siempre tiene problemas con apuestas y es más bien un vago. Sus escenas juntos nos hacen olvidar que en realidad es el mismo actor, de lo bien que están realizadas. Poco a poco, estos hermanos van interesándose por los nuevos modelos de negocio (con lazos con ciertas mafias) que aparecen debido a las presiones de la policía por sacar la prostitución de las calles. Maggie Gyllenhaal, por otra parte, hace el papel de Candy, una prostituta que no rinde cuentas a ningún “chulo” y que se muestra interesada por el mundo del cine para adultos, con ideas de poder realizar algún proyecto.

Estos personajes rara vez coinciden. Ahí está la gracia de The Deuce. No es que sea un Love Actually donde te cuenta varias historias con una temática, sino que sus vivencias se van entrelazando y muchas de las veces coinciden en un determinado lugar y se cuentan sus cosas. Esto mismo se extrapola al resto de individuos. Cada uno hace su viaje personal y cuando se dan las interacciones entre ellos, resultan de lo más interesantes.

En la parte técnica y artística, poco hay que decir. La Nueva York de los 70 está perfectamente recreada, hay gran variedad de exteriores y todo está cuidado al detalle. Elementos como la música, la iluminación o la fotografía son envidiables (nivel HBO) y hasta James Franco se atreve a ponerse detrás de las cámaras en dos episodios.

A quien se haya acostumbrado a que en todos los episodios de una serie debe pasar algo que te deje en shock, esta no es su serie. El ritmo es lento, pero una vez te haces a su dinámica y a sus personajes, la disfrutas como la que más. Vamos, como pasaba con The Wire, y después nos encontramos con la mejor serie de la historia (con permiso de Tony Soprano).

Es increíble que en los Globos de Oro solo se hayan acordado de ella para la nominación a Maggie Gyllenhaal y se haya colado alguna que otra serie menor, pero bueno ¿qué credibilidad tienen los Globos de Oro después de esa nominación a The Tourist a mejor película en 2011? Ninguna.

¡Nos vemos en la Zona!

Jorge V

Graduado en Criminología en la Universidad de Alicante. Entre mis gustos de ocio se encuentran el cine, los cómics, los videojuegos y las series de TV. Siempre intento informarme antes para no tener que tragarme ningún bodrio :)

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