THE CARTOONIST, de Paco Hernández y Daniel Cardiel

 


Título original
:
The Cartoonist
Sello: Ediciones de Ponent
Guionistas: Paco Hernández
Artistas: Daniel Cardiel
Public. España: Mayo 2014
Valoración: 9/10

 

 

Peter recibe una invitación para hablar de su padre, Jacob Simmons, en la Comic Con de San Diego de 2000, en el 10º aniversario de su muerte, ya que fue uno de los historietistas más importantes de la segunda mitad de siglo. Sin embargo, Peter no se hablaba con su padre y no quiere saber nada al respecto. Es Betty, su mujer, quien le obliga a tomar una decisión, ya que el pasado de su marido está influyendo demasiado en el hijo de ambos, Arnold. A última hora, sin vuelos, sin tren, y sin coche, Peter decide viajar de Miami a San Diego para cerrar de una vez por todas una etapa de su vida que creía olvidada, ni más ni menos que en el único transporte que ha encontrado disponible: el bus de la asociación de fans de Jacob Simmons.

Nos encontramos ante una bonita historia de reencuentro, de emociones en conflicto, a través de la travesía en autobús de Peter que simboliza el viaje interior para conocer mejor al padre que lo había desplazado. A través de las más de 130 páginas de viñetas no sólo asistimos al despertar de los sentimientos de un hijo que descubre por qué su padre “prefería” trabajar a estar con él sino que vamos a poder presenciar la historia pura y dura de los primeros historietistas de la industria americana del tebeo utilizando al padre de Peter, Jacob Simmons, como protagonista de historias y anécdotas reales que sufrieron en su día autores del calibre de Eisner, Kirby, Shooter, etc. Son historias tiernas y anécdotas curiosas que vivieron esos pioneros de este noveno arte que tanto nos apasiona y que deberíamos conocer para valorar el esfuerzo y los orígenes de muchos de los aspectos de la industria del cómic que damos por sentados hoy en día. Y muchos más que habrán quedado en el tintero, nunca mejor dicho.

Desvelar más detalles de la historia, del viaje a la ComicCon, de los pasajeros del bus, del reflejo de la vida de Peter en las páginas de Night Adventures, ópera magna de su padre… sería arruinaros el placer de descubrirlas y de emocionaros como me he emocionado yo, y eso que ya conocía la historia. Aún recuerdo cuando quedaba cada jueves con Paco Hernández, el guionista de esta obra, para tomar un café y me contaba, entusiasmado, anécdotas de la biografía de Eisner que estaba leyendo y que luego me prestó. Ahí empezó a gestarse este cómic y ya desde sus primeras ideas se intuía que iba a ser una historia preciosa. Recuerdo que pensé “qué cabrón, qué toque tiene…”. Recordar cómo me contaba él mismo esa sinopsis inicial y tener ahora entre mis manos la obra final es un sentimiento especial y una confirmación de que mi intuición inicial era cierta. Y además he tenido la suerte de conocer un par de historias más que tiene en preparación Paco y que sin duda serán igualmente estupendas.

En cuanto al apartado gráfico, Paco vuelve a juntarse, como ya hizo con su opera prima Rosa y Javier, con el dibujante perfecto que precisa una historia como ésta. Daniel Cardiel, con una caracterización de los personajes y una narrativa sencillas, debuta en una historia larga con soltura y solvencia, adquiriendo poco a poco seguridad en su trazo. Sé de buena tinta (mira, qué bien traído…) que se ha dejado la piel, esforzándose y robándole horas al sueño cada día para darle vida y expresividad a los protagonistas y, sobretodo, para caracterizar a todos los personajes que hacen (hacemos) cameos en las viñetas de la historia. Su evolución desde su anterior obra, Los Ultomates, queda patente.

Son fantásticos los extras en los que nos muestran el siempre interesante (por lo menos para mí) proceso creativo de los autores, desde el guión hasta la página final pasando por los bocetos iniciales, lápices, acabados… pero la parte que merece una ovación es la descripción casi viñeta por viñeta de los cameos, homenajes, curiosidades y detalles que se ocultan en las páginas y que te obligarán a realizar una segunda lectura. ¡Incluso podréis buscar a Wally!

En definitiva, un magnífico trabajo, una historia personal, emotiva, y un entrañable repaso de los inicios de la historieta en EEUU. Haceos con él, amantes del arte secuencial, no os arrepentiréis.

¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. dvicio dice:

    Completamente de acuerdo….como no lector de comics, tengo que decir que este me ha enganchado desde la primera viñeta hasta la segunda lectura como bien dices, totalmente obligada, para descubrir todo un mundo de detalles ocultos.

Deja un comentario, zhéroe