TERMINATOR: DESTINO OSCURO. Lo mejor desde la 2

Título original:
Terminator: Dark Fate
Año: 2019
Director: Tim Miller
Guión: David S. Goyer, Josh Friedman, Billy Ray, Justin Rhodes
Fotografía: Ken Seng

Reparto: Linda Hamilton, Arnold Schwarzenegger, Mackenzie Davis, Natalia Reyes, Gabriel Luna, Edward Furlong, Diego Boneta, Enrique Arce, Tristán Ulloa, Alicia Borrachero, Tom Hopper, Cassandra Starr, Brett Azar

Valoración: Corre, Sarah Connor

SinopsisSarah Connor y un híbrido de cyborg y humano deberán proteger a una joven de un nuevo Terminator líquido que viene del futuro.

Terminator, como muchas otras sagas exitosas de Hollywood, ha sufrido un largo y bastante tortuoso recorrido, tras las dos icónicas entregas de la franquicia. Porque todos os acordaréis (aunque obviamente preferáis olvidarlas) las siguientes secuelas tras Terminator 2, que no sólo no volvieron a recuperar un mínimo de la esencia y gracia de las originales sino que fueron cada vez volviéndose más flojas y olvidables. Terminator 3 y Terminator: Salvation no son buenas películas pero sí que funcionaban como pelis de acción de domingo por la tarde. Funcionales, sí, pero realmente eran tan distintas a las anteriores que no parecían del mismo universo. Justo lo que le pasaba a ese bochornoso intento de reboot que fue Terminator Genesys. Aunque ya se había dado a esta saga más que por muerta, y el bueno de Cameron creía que la historia de nuestra madre de ficción favorita aún no se habia explorado del todo, ahora volvemos de vuelta a ella, afortunadamente con unos sólidos y prometedores motivos de peso: la vuelta de los dos pilares de la franquicia. Bueno sobre todo DEL pilar, de ella, de la jodida Sarah Connor.

La que corta el bacalao.

Terminator: Destino Oscuro sigue la moda de blockbusters recientes como Star Wars: El Despertar de la Fuerza o La Noche de Halloween del año pasado. Es decir, trae de vuelta a los personajes más icónicos de una saga que estaba en estado fiambre e le inyecta nueva vida a través del pasado nostálgico pero introduciendo suficientes elementos nuevos como para poder ordeñar a la vaca al menos dos veces más. Es una fórmula cada vez es más evidente en el cine comercial actual, pero lo cierto es que, en mayor medida, funciona, y aquí también ya que esta secuela directa de Terminator 2 en forma de reboot continuista tiene exactamente las mismas virtudes y desencantos que los blockbusters anteriormente mencionados, sobre todo el de la saga galáctica.

Es extraño, ya que el mayor talón de Aquiles de esta peli es, a la vez, su mayor virtud y su peor enemigo. Me explico, lo que hace a Terminator: Destino Oscuro elevarse por encima de prácticamente todas las secuelas de la saga es el hecho de que Tim Miller sabe recuperar la esencia de las dos primeras. Esta es una persecución de dos horas en la que apenas hay respiro, la acción es bestia y visceral, los personajes tienen tiempo para respirar y sentirse humanos… vamos, todo lo que nos gustaba de las dos primeras está, en mayor o menor medida, plasmado con cariño de fan de la mano de Miller y eso ayuda a que esta sea la primera secuela de la saga que, al menos, está hecha con ganas y no por un algoritmo del estudio y, eso, se agradece bastante.

Te reviento, pavo del futuro.

 

Todo por esa parte es un pulgar para arriba, pero lo que tristemente no lo es, es su premisa narrativa que básicamente sigue siendo la misma que en la saga original: proteger a una persona y detener el desastroso futuro inminente. No es algo que destruya por completo la película u os vaya hacer que la disfrutéis menos, pero ya que se han currado unos nuevos e interesantes personajes y conceptos originales, ¿por qué no haber hecho casi todo así? No lo sé, pero, terminando esta idea, no es algo que moleste pero sí algo que impide que la peli en su conjunto cuente algo diferente en el mismo universo.

Como decía en un principio, la película funciona y a pesar de un bajón de ritmo en el segundo acto o no hacer un buen reparto de las redondas y brutales escenas de acción, Destino Oscuro consigue ser una digna tercera parte con nuevos conceptos bajo la misma carcasa metálica de siempre. Así que ahora sí, vayamos con lo que mola de esta nueva entrega: los personajes y la acción.

Dar cera, pulir cera y DAR CERA!!!

El esperado regreso de Linda Hamilton como Sarah Connor es una delicia y sin duda tiene el arco mas sólido e interesante de la pelicula. Vemos a una Sarah que por motivos que no quiero desvelar está mas enfadada y desesperada que nunca. Hamilton se convierte en una robaescenas, demostrando una cara diferente de un personaje exageradamente icónico. Por otro lado y sin desvelar mucho de su rol aquí, nuestro Chuache regresa en una versión del T800 muy cambiada pero quizas de las más destacables (a pesar de que sus coñas no harán gracia a todos). Entre los nuevos participantes, destaca sobre todo Mckenzie Davis, quien básicamente es la mejor heroína de la película y no tiene nada que envidiar a Connor. Una soldado modificada robóticamente para ser el arma mortal definitiva, Davis derrocha tanta chulería innata, carisma y corazón en sus escenas mas dramáticas que bien podría llevar una peli ella sola. Por último se encuentra Dani Ramos interpretada por la primeriza Natalia Reyes. Y aunque no deja de ser otra versión de John Connor, la actriz aporta mucha naturalidad y buena presencia en los momentos mas épicos, aunque si es cierto que hay varios momentos en los que cae un poco en la sobreactuación y son un pelín ridículos. Pero bueno, no son más de dos o tres planos, que por desgracia están ahí.

En cuanto a la acción, la pelicula puede sacar brazo ya que es realmente competente. Sí es cierto que algunas set pieces recuerdan demasiado en localización a muchas de la saga,  pero la buena dirección de Miller en ellas hace que te olvides de los numerosos homenajes visuales. Las escenas son bestias, veloces, tensas y trepidantes, destacando el primer enfrentamiento de Grace con el LV9, (el sólido villano interpretado por Gabriel Luna) o la espectacular escena del avión y el homenaje fan que es toda la pelea final. Se agradece que aunque no sea exageradamente violenta tenga un poco de mala leche en las escenas de acción.Y es que uno de los mejores cumplidos que se pueden decir de esta película, a pesar de sus evidentes problemas, es que se nota en bastantes puntos que está hecha por un fan de la saga o, al menos, por alguien que entendió lo que funcionó en las dos primeras entregas de la saga.

Sayonara, hijos de puta.

Terminator: Destino Oscuro es una digna y notable secuela que nos devuelve la esencia y tono que la saga había perdido hace más de una década. Se nota que Tim Miller es fan y su tono gamberro y bestia le sienta genial. Tiene algunos problemas como un refrito narrativo evidente, pero no llega a molestar en exceso porque hay que celebrar que, a pesar de que no deja de ser un semireboot camuflado como sólido homenaje nostálgico, se siente como «una pelicula de Terminator» y eso es algo de lo que las últimas tres entregas no pueden presumir. Supongo que algo habrán hecho bien.

¡Nos vemos en la Zona!

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