TENIENTE BLUEBERRY: RENCOR APACHE, de Joann Sfar y Christophe Blain

 


Título original
:

Une aventure du Lieutenant Blueberry. Tome 1: Amertume Apach
Sello: Éditions Dargaud
GuionistaJoann Sfar

Artista: Christophe Blain

Publicación FranciaDiciembre 2019

Publicación EspañaJunio 2020 (Norma)

Valoración: Algo nuevo con sabor a clásico

 

Quince años después de que se publicara el último álbum del Teniente Blueberry, el personaje, creado por Jean-Michel Charlier y Jean Giraud, vuelve a la palestra de la mano de dos reconocidos autores de la BD que tienen ante si la difícil misión de renovar a un personaje mítico como pocos. Como sabéis, no soy nada dado a las polémicas por lo que en lugar de debatir si hacía falta o no este retorno he optado por poner la BSO del Red Dead Redemption y disfrutar de este cómic por cuyo título ya vale la pena leer. O es que, ¿alguna vez habías visto un título para un western mejor que…

TENIENTE BLUEBERRY: RENCOR APACHE
de Joann Sfar y Christophe Blain

El Teniente Blueberry es un clásico del comic que todo el mundo debería leer. Seguro que habéis escuchado esta afirmación en multitud de ocasiones y os habrán surgido las dudas de si, realmente, es para tanto o si al no ser fan del Western, quizás no sea para vosotros. Lo sé porque yo mismo pasé por esa fase durante mucho tiempo hasta que un día en la tienda un amigo/cliente me pidió el tercer integral de la colección. Llevado por la curiosidad y viendo que la ocasión la pintaban calva (nunca he entendido esta expresión pero siempre me ha hecho mucha gracia) me decidí a leerlo.

Lo que no sabía es que entonces iba a cambiar mi vida para siempre y que en este 2020 iba a hacerme con toda su colección. Así llevo como un año leyendo las aventuras del personaje de una manera dispersa, pues después del tercero leí el cuarto y el quinto integral, para empezar a comprarlos más tarde desde el primero, pero sin leerlos, y ahora no sé si seguir por el sexto o qué hacer, en uno de esos dilemas que sólo tenemos los lectores de cómics. El caso es que ya me considero súper fan del personaje, de sus historias y ese alucinante dibujo que te entra por los ojos y se queda ahí para siempre.

Blueberry es un clásico y los clásicos se acaban y ahí se quedan. Hasta hoy.

Al pobre Blueberry no le hace caso ni su caballo.

Rencor Apache arranca con el teniente Blueberry confinado en Fort Navajo, en un territorio cercano a un asentamiento Apache con los que de momento conviven en paz. Lo que parecía un día tranquilo en su vida empieza a torcerse cuando presencia un crimen contra dos mujeres apaches por lo que el conflicto racial está servido de primera mano. Todoo se complicará cuando el marido y padre de las fallecidas, un indio mal encarado cuyo nombre es el que da título al álbum, por lo que os podéis imaginar que pulgas se gasta el tipo, decida tomarse la venganza por su mano. Para agraviar un poco más la situación, y esto es lo último que desvelo del argumento, los asesinos forman parte de un grupo de fanáticos religiosos que viven apartados de todos en su pequeña comunidad donde se imparte disciplina con mano dura.

Blueberry es puro western y este álbum no podía ser menos. La ambientación es exquisita y no falta un solo detalle, tanto en los lugares donde se desarrolla la acción como Fort Navajo, la reserva Apache, viejos ranchos y parajes desérticos donde cabalgan los distintos personajes que pueblan el cómic. Personajes de todo tipo que son otra muestra de los grandes pilares del género: hombres honorables, otros no tanto, indios enfurecidos sedientos de venganza para el hombre blanco y más de un loco que solo cree en el poder de un revólver. El mismo Blueberry tiene aquí todos los rasgos que hicieron de él un personaje para la historia, con su particular moral, su conocimiento y empatía para con el pueblo indio, y su carácter apesadumbrado que lo hace perderse a menudo en el alcohol para soportar la existencia melancólica de un hombre que no encaja en ningún lugar. Me tiene muy intrigado una escena hacía el final del libro en la que se parece intuir un cambio en el registro del personaje pero que a buen seguro no acabará como puede parecer aunque habrá que esperar a la resolución de la historia en un futuro álbum.

Qué cansado es esto de ser una leyenda del cómic.

A Joann Sfar lo tenía fichado por su trabajo en La Mazmorra, esa obra maestra cuyo primer integral ya reseñé no hace mucho, pero aquí deja de lado su vertiente más cómica e irreverente para centrarse en la dureza que se vivía en el Viejo Oeste. En Rencor Apache hay muchas muertes, varias violaciones, tiroteos de todo tipo y alguna escena de tortura que visten a la historia con una capa de violencia desgarradora siendo sutil en todo momento sin caer en lo excesivo. Por otro lado, la trama va fluyendo lentamente pero en un constante in crescendo, llegando al clímax con todos los frentes abiertos y con una sensación de que puede pasar de todo sin que el lector sea capaz de discurrir como se van a suceder los acontecimientos, algo que era una señal de identidad de los clásicos del personaje.

Como vengan los indios, estos ni se enteran.

Christophe Blain se ocupa de la parte gráfica, ayudado en el color por Clémence Sapin, consiguiendo mantener un estilo propio con trazos del trabajo de Giraud. Así sus lápices son claros pero sin escatimar en volumen gracias al uso de multitud de líneas para enfatizar el sombreado en unos personajes que a menudo se sitúan al aire libre bajo lo que se supone es un sol abrasador. Sus figuras son pequeñas debido a que las páginas están repletas de viñetas pero Blain sabe situarlas siempre de la mejor manera para que pueda apreciarse la acción que se desarrolla en cada momento. Del mismo modo destaca toda la ambientación con multitud de fondos muy detallados que, acompañados de un excelente uso del color, otra de las señas de identidad del original, transmiten esa sensación de parajes abiertos y grandes superficies por la que se mueven los personajes. Si bien su estilo es algo peculiar y a veces los personajes parecen un poco caricaturizados el trabajo de Blain es notable, consiguiendo momentos de gran poder visual pese a que, personalmente, eché en falta alguna estampa más grande ya que, como digo, hay muchas viñetas por página.

Pese a que es inevitable tener presente la obra original en todo momento no hace falta haber leído nada del personaje anteriormente para disfrutar de este álbum y lo cierto es que, una vez superado el período de comparación, el cómic se disfruta enormemente como producto independiente y también como excelente continuación de las aventuras del personaje.

Ni confirmo ni desmiento que esta escena me recuerde a ZZ.

No era tarea fácil traer de vuelta a un ícono del mundo del cómic y los autores han sabido respetar los cimientos sobre los que se erigió la obra original para luego desarrollar un comic con personalidad propia, narrando una historia que te atrapa desde el principio, manteniendo en todo momento el interés, combinando con acierto el drama, las escenas de acción, el desarrollo de personajes y la recreación de una época histórica. Al contrario que pasó con otros intentos de traer a la actualidad obras clásicas, sí Robocop del 2014 te estoy mirando a ti, aquí encontramos un producto notable más que digno sucesor del original.

Y es que a veces idealizamos tanto lo que conocemos que no disfrutamos de cosas nuevas que, quién sabe, podrían llegar a ser mejores. Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

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CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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