SUPERMAN: PAZ EN LA TIERRA, de Paul Dini y Alex Ross

 


Título original:
Superman: Peace on Earth HC
Sello: DC Comics
Guionista: Paul Dini
Artista: Alex Ross
Publicación USA: Noviembre 1998
Publicación España: Julio 2016 (ECC)
Valoración: Enséñale a pescar y lo alimentarás el resto de su vida

 

¿Qué hiciste ayer? Posiblemente hayas estado trabajando o disfrutando de tus merecidas vacaciones. Tal vez hayas estado en la piscina, la playa o en casa jugando a videojuegos y viendo series. Lo que sí es seguro es que has disfrutado de un desayuno, un almuerzo, una cena y hasta alguna comida más entre medias. Por desgracia, ayer 25.000 personas murieron por desnutrición; se han tirado días sin llevarse nada a la boca o una cantidad insuficiente. Y hoy fallecerán otros 25.000. Y mañana. Hemos tenido la suerte de nacer en países en los que, aunque nos quejemos de las dificultades económicas que hay, no hay casos de grandes hambrunas como en otros lugares del planeta.

En la colección de Los mejores superhéroes del mundo, Paul Dini y Alex Ross quisieron crear una colección de historias en las que cada personaje emblemático de DC luchara contra una de las injusticias mundiales que azotan a nuestra sociedad. Hemos visto a Batman luchando contra el crimen, a Shazam ayudando a niños enfermos en un hospital y a Wonder Woman intentando ayudar al mundo sin que se sientan intimidados por ella. Sin embargo, la primera de estas obras estuvo protagonizada por el Hombre de Acero, en su intento de conseguir acabar con el hambre en el planeta. Es por eso que hoy reseñaremos la novela gráfica…

SUPERMAN: PAZ EN LA TIERRA
de Paul Dini y Alex Ross

Comienza la temporada navideña en Metropolis, una época en la que las familias se reúnen para degustar deliciosas manjares, se gastan millones de dólares en regalos y todo son luces, alegría, villancicos y felicidad. Sin embargo, Navidad también es esa fecha que consigue acrecentar el dolor de muchos. Se trata de personas pobres, que no tienen nada para comer o gente sin familia o sin hogar. Es en esta festividad cuando los suicidios aumentan notablemente, ya que las diferencias se acrecientan. Tras colocar un abeto iluminado en la plaza de la ciudad, nota la presencia de una joven hambrienta. Superman se la llevará volando a un albergue para indigentes y que así pueda alimentarse y salir de la desnutrición que sufre. Ahí es cuando verá a decenas de personas sin hogar sufriendo los estragos de la pobreza.

Todos recordamos que Clark Kent, antes de ser el Hombre de Acero, fue un niño críado por una familia granjera en Smallville. Desde pequeño, su padre le enseñó la importancia del trabajo agrícola, ya que esas semillas que ellos siembran hoy será la comida de millones de personas en el mundo. Esto hará que el héroe acuda a la Organización de las Naciones Unidas para proponer un reparto justo de los alimentos. Por todos es sabido que mientras aquí nos sobra comida (según la FAO se tiran 1300 millones de toneladas de comida al año, es decir, un tercio del total producido para el consumo humano), en otros países del tercer mundo, la gente muere por estar días sin comer. Tras el sí de la ONU, Superman se dedicará diariamente a transportar volando toneladas de alimento a lugares desfavorecidos y así poder acabar con el hambre en el mundo.

La comida no se le puede negar a nadie. Nunca.

Sin embargo, no todos estarán de acuerdo con esta iniciativa. Mientras que algunos ciudadanos lo miran con miedo, hay dictadores que lo ven como una amenaza contra su régimen, ya que les interesa que los habitantes de su nación vivan en la pobreza extrema para así seguir en el poder. Y también están los dirigentes de países ricos que rechazan esta iniciativa porque les perjudicaría a la hora de continuar explotando esos sitios y a sus habitantes.

Toda esta colección de novelas gráficas nos enseñan la importancia de luchar contra las desigualdades sociales pese a que nunca podremos erradicar del todo los males endémicos de la sociedad. Pese a ello, sí podemos ayudar para frenar el daño que pueden ocasionar. Superman no pudo eliminar el hambre en esta obra, y en la vida real sería imposible ya que solo se trata de un personaje ficticio. Mas su ejemplo nos puede motivar a todos para intentar paliar estas injusticias. Y esto se consigue mirando a nuestro alrededor y viendo qué podemos hacer por el prójimo.

Ayudar al prójimo es ayudarse a sí mismo.

Y no podemos terminar esta reseña sin mencionar el maravilloso estilo fotorrealista que mantiene Alex Ross. No es la primera vez que este ilustrador dibuja a Superman como protagonista. Ya lo vimos en la maravillosa obra maestra de Kingdom Come. Resulta imposible no empatizar con el Hombre de Acero. Pese a ser un extraterrestre, es de los más humanos que existe y se nota que realmente se preocupa por nosotros como si fuera uno más. Le veremos trabajar incansablemente y en su rostro podremos notar las sensaciones que el héroe experimenta. No cabe duda de que Alex Ross es de los que mejor consiguen transmitir esa esencia y esa psicología del héroe más grande de todos los tiempos. Además, también nos muestra la crudeza de la realidad, con gente sufriendo los devastadores efectos de la falta de alimento y la maldad de los políticos interesados en que nada de esto cambie. Y por desgracia, en 22 años que hace que se publicó este libro, nada ha cambiado.

Probablemente esta sea una de las obras más humanas de Superman. Al igual que en el resto de novelas gráficas de la colección, Paul Dini y Alex Ross consiguen mostrarnos la situación global mientras vemos a los héroes luchar contra las mayores desgracias que sufre la humanidad. Imposible no empatizar ni evitar que se revuelva la conciencia. Ninguno de nosotros podrá acabar con estas cosas por nuestra cuenta, pero todos podemos ayudar a que en un futuro todo esto mejore.

¡Nos vemos en la Zona!

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