SUPERMAN: AÑO UNO, de Frank Miller y John Romita Jr.

 

Título original:
Superman: Year One – Book One TPB
Sello: DC Comics
Guionista: Frank Miller
Artista: John Romita Jr.
Colorista: Alex Sinclair
Publicación USA: Junio 2019
Publicación España:
Septiembre 2019 (ECC Ediciones)

Valoración: Pero no toques, ¿por qué tocas?

 

Fue el filósofo y escritor Miguel de Unamuno quien acuñó la expresión “el progreso consiste en renovarse”. Posteriormente el pueblo hizo suyo el conocido refrán de “renovarse o morir”. Todo esto implica el rechazo hacia la monotonía y la búsqueda de un cambio y de la innovación para poder seguir avanzando. ¡Cómo se nota que Unamuno no vivió para ver este cómic!

Y es que el origen de Superman es algo conocido por todo el mundo, ya sea por las películas, los cómics o las series de televisión. Durante décadas hemos contemplado la visión de distintos artistas. Quizás una de las más impactantes fue la que realizaron Grant Morrison y Frank Quitely en All-Star Superman: una página y cuatro viñetas con una frase cada una; un ejercicio narrativo y compositivo en el que en tan poco espacio se nos cuenta la destrucción de Krypton, cómo Jor-El y Lara Lor-Van envían a su bebé en una nave que surca el espacio hasta que lo encuentra, en un pequeño pueblo de Kansas, el matrimonio Kent. Todo esto poniendo al lector desde el punto de vista del pequeño Kal.

Pero Frank Miller quería ahondar más en ese joven que en el futuro se convertiría en Superman, y darnos el origen de su versión del Hombre de Acero, que podría servir para entender al que aparece en The Dark Knight Returns. Además, este autor creó junto a David Mazzucchelli uno de los mejores arcos de iniciación y desarrollo de un héroe: Batman: Year One. Así que, ¿qué podría salir mal? Es por eso que para el reciente sello Black Label ideó…

SUPERMAN: AÑO UNO
de Frank Miller y John Romita Jr.

¿Es un pájaro? ¿Es un avió…. ah, pues sí que lo es.

En esa historia, esta pareja de artistas que ya colaboraron juntos en la novela gráfica El Regreso del Caballero Oscuro: La Última Cruzada, vuelven a hacer equipo para traernos la historia del origen de Superman que más ahonda en su infancia y adolescencia. Tras su huida del destruido planeta de Kyrpton, la nave en la que viaja el lactante Kal-El arriba en el pequeño pueblo de Smallville. Allí es encontrado por Jonathan Kent, quien lo lleva a su casa, y lo cría junto a su mujer. Ya desde temprana edad se van dando cuenta que este niño tiene poderes inimaginables, por lo que su tarea de ser padres será más difícil que la de cualquier otro progenitor. Con el transcurso de las páginas, iremos viendo cómo llega a la adolescencia y comienza a usar parte de sus poderes con cierta moderación para defender a su grupo de amigos de los abusones y el inicio de su relación amorosa con Lana Lang. Además, tras concluir sus estudios en la secundaria, decidiría unirse al ejército en vez de ir a la universidad.

Como iremos viendo al leer este primer libro, este no es un cómic típico de Superman. La primera característica que lo hace diferente es que se centrará mucho en su relación con otros adolescentes en el instituto y lo díficil que puede llegar a ser criar a un bebé kryptoniano. Y lo segundo y más importante, es que Clark no abandona el pueblo para ir a Metropolis y dedicarse al periodismo, sino que se enrola en las tropas americanas. Como anteriormente dijimos, aquí se nos narra el origen de un Superman que perfectamente podría ser el de TDKR en vez del Hombre de Acero clásico que todos conocemos y admiramos. Además, a lo largo de este tomo, no le veremos en ningún momento con su traje de superhéroe ya que se centra más en la vida del joven en Smallville.

El niño kryptoniano del Exorcista.

El mayor fallo que le noto es la trama intrascendente que tiene. Todo el tema relacionado con el acoso escolar hace uso de muchos tópicos manidos sobre el tema y parece más bien un intento desesperado por llegar a cierta cantidad de páginas que de analizar un problema que sufre nuestra sociedad hoy día. Y en esto se va mucho más de la mitad del tebeo. También destacar, en sentido negativo, la parodia de la crianza del bebé Kal-El. Es cierto que cuidar de un pequeño con súper fuerza, gran velocidad y visión calorífica no es nada fácil y genera circunstancias cómicas, pero peca en ser llevado al extremo.

En este primer número no cuenta nada y nos empieza a plantear un segundo arco que no entusiasma. El arquetipo de héroe individualista que tiene Frank Miller no tiene nada que ver con Superman. Y mucho menos la idea de alistarlo en un ejército para convertirse en un arma gubernamental. No creo que aporte nada a la mitología del héroe y lo único que puede conseguir es que los nuevos lectores que se acerquen a esta obra pensando que es como el Batman: Año Uno, por el mero hecho de llamarse igual y estar escritas por el mismo guionista, adopten un concepto tergiversado de quién es Superman y de lo que realmente simboliza.

Él no quiere pelea, pero vosotros TAMPOCO.

En cuanto al arte de John Romita Jr, basta con fijarse en la portada para darnos cuenta de que no es el mismo que el de hace años. En el interior sí mejora considerablemente, pero sigue teniendo fallos descomunales impropios de un dibujante de fama mundial y prestigio. Las proporciones anatomáticas, especialmente las cabezas, que tienen un tamaño excesivo para el cuerpo de los personajes. Esto es especialmente apreciable en los niños y preadolescentes. En la mayoría de cómics de superhéroes quedaría como un pequeño error sin mucha importancia, pero tratándose de una obra centrada en estas etapas de la vida de Superman, se nota mucho. Por lo demás, mantiene bien cuidados los detalles en los escenarios y las vestimentas.

Sin duda, el mejor trabajo lo realizan Danny Miki entintando y Alex Sinclair al color. Son los que consiguen darnos un mayor disfrutable visual con un perfilado suave y una paleta con tonalidades vivas y luminosas. Un ejercicio muy bien ejecutado y digno de reseñas. Si otros profesionales se hubieran encargado de estos aspectos artísticos, el resultado sería claramente inferior.

Hay qué ver cómo se ponen los niños con el azúcar.

Superman: Año Uno es un intento de Frank Miller por incluir su particular visión en un superhéroe que se encuentra en las antípodas de su pensamiento, planteándonos un primer tomo con una gran cantidad de relleno en una trama que no va hacia ningún lado y en la que se comienza a vislumbrar esa idea de un Hombre de Acero militarista que ampliará en los siguientes volúmenes. Todo ello con un dibujo que en ocasiones tiene grandes fallos, siendo siempre salvado por el entintador y el colorista.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.