Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi: TENGO ALGO QUE DECIR

Como viene siendo habitual, tras haber visto, reflexionado y, a veces, haber visto otra vez un estreno tan esperado como Star Wars, los redactores de la Zona nos reunimos en nuestro patio de vecinas particular a contar, sin pelos en la lengua, lo que nos ha parecido el episodio en cuestión.

Esta vez la película que nos atañe es la STAR WARS: Episodio VIII – Los Últimos Jedi, de Rian Johnson (y cosas de J. J. Abrams) que tanta controversia ha suscitado tanto en la crítica como en el público. Si queréis la reseña oficial de la Zona que preparó Javier Escribano sin spoilers os la dejamos por aquí. Lo que hoy nos ocupa es la opinión real de los que también han ido a verla. Aviso, las opiniones pueden contener trazas de spoiler.

Aquí los tenéis, los redactores de la Zona, totalmente desatados, porque en la Zona siempre 
¡tenemos algo que decir!

NUEVOS CAMINOS PARA EL JEDI, MISMAS QUEJAS DEL FANDOM
por Fernando Aguilar

No me queda la Fuerza niña, sólo Masibón.

Una nueva película se estrena y tenemos a medio mundo rajando a grito pelado, mientras que el otro medio come palomitas y disfruta. Yo soy de estos últimos, ya sea por mi sosegada forma de ser o porque rara vez me defrauda algún entretenimiento y Star Wars no es una excepción. Sobreviví a Jar Jar Binks y miradme que sano he crecido. Pero empecemos por lo importante y no, no me refiero a esa solicitud en change.org para que eliminen del canon a Los Últimos Jedi (sí, me estaba descojonando mientras lo escribo), sino a la característica que tantas ampollas ha levantado entre los fans y que sigo sin entender: los nuevos caminos a recorrer y cómo hacerlo diferente (para acabar cabreando a los de siempre).

Si de algo se quejó el todopoderoso fandom de la saga galáctica cuando se revitalizó el universo de George Lucas con El Despertar de la Fuerza, fue que utilizaba las mismas formas que ya se habían usado muchos años atrás. Lo que para unos fue un gran homenaje a los clásicos, para otros era una burda copia descarada sin imaginación culpando (por enésima vez) a Disney de mancillar la saga como si escupieran a la mismísima Leia a la cara. Si de algo tenemos que culpar a la gran compañía de Mickey es de volver a darle cuerda a una franquicia multimillonaria que agonizaba de la mano de su creador, mientras se seguían vendiendo muñecos. Aquí Rian Johnson se arriesga haciendo algo diferente, ampliando tramas (aunque no todas funcionan bien) y dejando su sello para lo que está por venir.

La cinta innova, hace pensar, busca nuevos registros y no abusa de la eterna lucha directa del bien contra el mal. Y sí, tiene fallos ¡Como todo, coño! Hay momentos que pasan sin pena ni gloria y ciertas tramas sobran o son estiradas, mientras hay personajes mal aprovechados como Finn (y ya lleva dos) o simplemente mal utilizados y con una clara etiqueta de usar y tirar como la capitán Phasma (lo de esta mujer es ya…), pero te mete unos planos épicos de quitarse el sombrero y pese a que llego a entender cuando dicen que es la menos Star Wars de todas, para mí sigue siendo esa saga espacial de un universo muy, muy lejano por los cuatros costados. Ah, y siguen saliendo palitos de colores que eso gusta a todos.

AHORA LA FUERZA TE HACE HASTA LA CENA SI TE DESCUIDAS
por Álvaro Fernández

“Levantar piedras no te convierte en jedi”, decían…

Después de repasar la primera saga (I a III) y la penúltima película de la misma (VII) fui, sin ningún tipo de expectativa, al estreno de la última película de la legendaria saga de Star Wars. Pese al título casi incendiario de esta opinión, la película me gustó. Las dosis de acción y emoción están perfectamente medidas y siguen una estela narrativa suficientemente interesante como para atraerte, aunque se hace muuuy larga.

¿Lo malo? Que aquí acaban las cosas buenas. Los Últimos Jedi es una buena película de acción, pero no de fantasía. Peca de utilizar el humor tonto en exceso, de tratar de mostrar enseñanzas a través de unos personajes que momentos más tarde las tiran por el retrete y se olvidan de lo que deberían haber aprendido. Hablando de personajes, solo Rey y Leia se salvan del atropello que sufren la mayoría. Ya sea por la falta de carisma, de coherencia o simplemente por haberse convertido en carne de chiste, el resto del elenco da absoluta pena. Y es que ese es el gran problema de la película: la coherencia. Star Wars nunca se ha caracterizado por ser fiel a las idea científicas, pero de ahí a inventarse la gravedad en medio del espacio hay un trecho bien grande. Incluso poderes propios de la saga, como la Fuerza, adquieren una categoría de magia invisible y sin sentido lógico, que si lo sumamos a las muertes tontas nos dan como resultado una buena película de tiros, explosiones y naves, pero una nefasta porción de la saga de Star Wars.

LA DECEPCIÓN ES EL LADO OSCURO DEL HYPE
de Carlos Playbook (contiene spoilers)

¡Haters! Carguen, apunten… ¡FUEGO!

Aviso a navegantes, soy de los que NO me ha gustado The Last Jedi. Pese a ello, no voy a vomitar bilis ni a insultar la inteligencia de los que sí que la han disfrutado, pero tampoco pienso morderme la lengua en cuanto a destacar los fallos que, a mi parecer, hacen de esta cinta un producto incoherente con la saga: tediosa, aburrida y bastante tramposa…

La decepción que sentí cuando acabó la película fue inversamente proporcional al hype que llevaba, que me llevó a no ver ningún tráiler e intentar evitar todo tipo de comentarios en la red y que hizo que fuera a verla el viernes a las 00.05h. Un hype que se desbordó cuando la noche anterior volví a disfrutar de El Despertar de la Fuerza, que sí me parece un peliculón y todo lo que para mí simboliza Star Wars. Pero no soy de los que juzgan una peli comparándola con otra porque no me parece justo, pese a que en este caso las dos formen parte de la misma saga y supuestamente una tendría que ser la continuación de la otra.

Mi problema con Los Últimos Jedi empieza a los diez minutos de película, cuando Luke coge el sable (el sable que fue de su padre y suyo posteriormente) que le ofrece Rey y lo tira con desprecio, como si de un rapero chungo se tratara. Ahí se me fue todo el hype y una sombra oscura empezó a cernerse sobre mí, amenazando con que aquella peli no me iba a gustar. Y efectivamente no me gustó, pero me estoy adelantando. Soy consciente del conflicto que se quiere representar en esa escena, con un Luke decepcionado con los jedi y que no quiere salir de su letargo, pero realmente creo que hay mil maneras diferentes y mejores de mostrar ese conflicto del personaje. Pese a todo, intenté que ese momento no me alejara de la peli y cuando parecía que la cosa podía enderezarse, Leia se disfrazó de Espíritu de las Navidades Futuras y protagonizó una de las escenas más ridículas que se recuerdan. Lo peor de todo es que no acabo de entender por qué puede respirar en el espacio, volar y demás, pero tiene que esperar a que le abran la puerta para entrar. Ahí ya me abandoné a la desidia y sólo quería que aquello se acabara.

Como mola la nueva expansión del Spore, toy enganchadísima.

Por desgracia, aún faltaba mucho metraje y más momentos que no me cuadraban. Sigo esperando que alguien me explique la persecución entre la nave rebelde y la de la Primera Orden, la ridícula muerte del Líder Supremo meh, toda la escena del Mundo Casino que me sobraba totalmente, la aparición de Luke rejuvenecido sin que nadie se de cuenta y que, para cerrar el círculo de la vergüenza, protagoniza otro momento que hizo que se me revolviera el estomago cuando se disipa el humo de los cientos de disparos que le tiran.

No quiero decir que todo fuera malo. El conflicto Rey-Luke y Rey-Kylo me gustó por momentos. Visualmente tiene cosas muy interesantes y el sacrificio del personaje de Laura Dern está perfectamente rodado y podría pasar al conjunto del imaginario de grandes momentos de la saga (del mismo modo que el combate a tres bandas del Episodio I, un buen momento en una pésima película). Muy poco bagaje para lo que tenía que ser un acontecimiento geek de gran impacto. Siguiendo mi regla de preguntarme mientras la veo si volveré a ver esa peli, en el caso de este Episodio VIII la respuesta es sí, la volveré a ver dentro de dos años cuando estrenen el Episodio IX y toque revisionar las anteriores.

GUARDIANES DE LA GALAXIA, VOL. 3
por Joe Runner

Oiga, yayo, se le ha caído el cachibache este.

Antes de nada, me gustaría dejar claro que me ha parecido una película genial. Cuando voy al cine, lo único que le pido a la película de turno es que me entretenga, que me mantenga despierto durante toda su duración y que disfrute cada minuto de ésta. Y así fue. La última entrega de Star Wars de J. J. Abrams (no me engañas poniendo como cabeza de turco al bueno de Rian Johnson) es la mezcla perfecta entre acción y humor estúpido que ya quisieran la mayoría de films que se encuentran actualmente en cartelera. Una gozada en todos los sentidos, con unos efectos especiales increíbles y unas secuencias magníficas, con sus explosiones y sus muertes y sus explosiones otra vez y más muertes… Y ya. Ojalá me hubiese encontrado con este montaje cuando fui a ver la segunda parte de Guardianes de la Galaxia, porque habría quedado encantado. Humor estúpido a raudales con peleas increíbles entre sus protagonistas es lo mínimo que le pido a cualquier blockbuster de manual. Porque eso es esta última entrega: un peliculón increíble, pero que podría haberse titulado de cualquier otra forma.

No soy un purista, no os voy a engañar. Creo que siempre hay que apostar por algo diferente y me parece genial el nuevo rumbo de la saga. Pero si me dedico a analizar esta película veo que, salvo Rey, el resto de personajes están ahí para hacer bulto. Hemos pasado de tener establecidas ciertas personalidades prometedoras entre el elenco de la película, a que se hayan convertido en reductos de meros prototipos de clases de guión 101. Amo a Mark Hamill por encima de todas las cosas. Más que a mi padre, os lo aseguro. Pero hasta su personaje, el icónico Luke, que goza de mayor poso en la historia tiene agujeros de guión que no se pueden obviar y eso me molesta. No como fan de la saga, sino como espectador de una gran película. Si me presentas a una retahíla de personajes que tienen la profundidad de un charco y se contradicen constantemente, me dejas un tanto frío. Que sí, que lo sé: explosiones, sables láser y cosas chulis. Todo muy Michael Bay. Todo bien.

Sin embargo, hay algo que no puedo pasar por alto. Acepto todo, de verdad. No creo que esta sea una de las peores películas de la saga, George Lucas se lo montó bien para que tenga especial resquemor por el segundo y tercer episodio; nada puede ser peor en esta vida, ni Hitler. Es una gran película y mola mucho, pero si consigues que yo, una persona con más cara que espalda, pase vergüenza ajena en el cine debido a ciertas escenas, algo estás haciendo mal. No voy a entrar tampoco en la cantidad de cromosomas del público al que están dirigidas estas secuencias, pero hay cosas que pasan de humor al absurdo. Sólo me falto ver a Luke (¿os he dicho ya que amo a Mark Hamill?) haciendo el dab en alguna ocasión. Horroroso. Caso aparte para Kylo Ren y su jefazo, que cada día hacen que crezca en mí la sospecha de que Jar Jar Binks es el lord Sith en las sombras. Pero vamos, que es una película genial. Eso sí, no so flipéis. No es ni la peor, ni la mejor de la saga. Una peli chachi para disfrutar de Star Wars. Accurate. A tope con Abrams. Estooo… Johnson.

RENOVARSE O MORIR
por Xades

Pues parece que hace bueno hoy…

Star Wars es, sin duda, algo especial. Esto llega a tal punto qué casi se podría decir qué somos los fans los qué decidimos qué películas son buenas o no, casi independiente de la calidad de la misma. Esta afirmación llega a tal magnitud que durante un tiempo se consideró al Imperio Contraataca, al mismísimo Episodio V, como una mala secuela por ser demasiado distinta a la película original. ¿Por qué digo esto? Pues porque desde mi punto de vista estamos frente a un caso idénticoLos Últimos Jedi es sin duda una película que aúna en el mismo film un espíritu rupturista y, al mismo tiempo, que mantiene la esencia de la saga. Para ser más específico, repite el tono del ya mencionado Episodio V, o lo qué es lo mismo, la película presenta un ambiente oscuro que no impide la aparición de gags o momentos cómicos qué permiten aliviar la tensión del ambiente.

Esto podría significar que estemos frente a una entrega más de la saga, pero el Episodio VIII va más allá y nos ofrece la mejor película de la saga desde 1980. No sólo es qué tenga una dirección y montaje superior a la media de la propia saga, sino que la película se permite una serie de planos y escenas qué son los más bonitos hasta la fecha. Aún me vienen a la cabeza la Sala Roja o EL salto a velocidad de la luz. Además, el guión se atreve a ir más allá de la base de Star Wars del bien contra el mal con el misticismo propio de la fuerza, sino que plantea ideas como el maltrato animal, relaciones machistas y abusivas o un mensaje anticapitalista y antimilitarista, que viniendo de la Disney pues como que cae en saco roto, pero bueno, ahí está.

¡Bézame, bandida!

Por otro lado, los personajes continúan reconocibles al mismo tiempo que evolucionan de manera lógica, tanto por los personajes nuevos, los no tan nuevos y los clásicos. Y es que el guión les da espacio a todos para desarrollarse en las tres líneas argumentales de la película, destacando por encima a Rey, Luke, Poe y sobretodo a Kylo Ren, al cual lo dejan a las puertas de convertirse en el mejor villano de la saga siempre y cuando le den una conclusión a la altura de lo visto en esta entrega. Por desgracia, este apartado no todos iban a irse de rositas, pues Finn y Rose no alcanzan este nivel, no por falta de intención, sino porque su arco argumental roza el desligamiento del arco argumental de la película. Y hablando del reparto, es maravilloso que al fin tengamos más de un personaje femenino como personaje central, dejando atrás el puesto secundario detrás de los dos hombres.

Un punto que me gustaría destacar con más profundidad, pero qué voy a pasar de puntillas por no caer en spoilers, es el de las expectativas de los fans. Y es que en estos dos años hemos estado elucubrando una serie de teorías que, ya aviso, nos han estallado en la cara, pues tanto los guionistas como el director nos dejan claro que esto no es un caso como el Episodio VIII, no es un pseudo-remake. Es una nueva entrega con una gran entidad propia pese a tener ecos del Episodio V e incluso del Episodio VI. En definitiva, Los Últimos Jedi no sólo es un gran blockbuster, sino que dentro de la propia saga marcará un antes y después. Con su espíritu rupturista permitirá a las películas posteriores evolucionar y desarrollarse sin la necesidad de caer en la endogamia de los Skywalker.

Y hasta aquí las opiniones de todos los que han disfrutado, o algo así, del estreno de la tan esperada nueva entrega de la saga de Star Wars. Si no os gustan, tienen otras.

Y a vosotros, zhéroes, ¿qué os ha parecido la peli? ¿Le dais el aprobado o suspendéis al Episodio VIII? Mientras nos contáis…

¡Nos vemos en la Zona!

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Paco dice:

    Yo le doy un suspenso. Para mí, lo mejor de La Guerra de las Galaxias es la relación maestro—discípulo donde el primero enseña y el segundo aprende. Me encanta cuando Yoda le calla la boca a Luke sacando la nave de la laguna, al malo se le derrota al final después de haber recibido un adiestramiento….Todo esto se lo cargan en esta nueva saga: Rey le da dos leches a Luke y le exige que le cuente lo que pasó con Kyle, y Luke muy acojonado canta. Parece que no se puede humillar más a uno de los personajes que más queremos….pero sí, con Luke no hay piedad, y vemos como un Kylo (un malo que cuando se quita la máscara parece salido del Club Disney) recién levantado de la cama lo derrota sin la menor dificultad.
    Vale, ya hemos perdido a Luke, pero nos queda Leia para hacernos sufrir a los fans de la primera trilogía NO HACE NADA, completamente irrelevante, no Poe le hace caso y hasta la vice almirante esa de pelo violeta es mucho más importante que ella.
    Seguimos con que, si El Despertar de la Fuerza es un remake de Una Nueva Esperanza, Los Últimos Jedi es un pastiche de la primera trilogía: la muerte de Snoque copia de la del Emperador, la persecución de la Primera Orden la los rebeldes copia de la realizada al Halcón Milenario en el Imperio Contraataca, Rey buscando a Luke para entrenar igual que este buscó a Yoda, la batalla final copia de la del planeta Hort ¿Otra vez un “únete a mí y juntos dominaremos la Galaxia”? Todo copiado….Pero en malo.
    ¿Qué más? ¡Ah sí! Los Jedis no sirven para nada, deben desaparecer y vamos a quemar sus libros sagrados. Esta frase parece dicha por un Sith ¿Verdad? Pues no damas y caballeros, la dice el mismísimo Luke Skywalker😬😬 y Yoda aparece para quemar los libros ¡Claro que sí! Como los nazis, y la explicación es que Rey ya tiene lo necesario así que libros ¿Para qué? Nuevo guiño al niñateo, donde los alumnos pegan y dan lecciones a los maestros y donde los libros milenarios se queman ¡Qué gran mensaje a las nuevas generaciones!
    Eso sí, los efectos especiales eran chulos.
    Saludossssss

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.