‘Spider-Man 2’. La mejor, pero no la definitiva

Título original:
Spider-Man 2
Año2004
Director: Sam Raimi
Guión: Alfred Gough, Miles Millar y Michael Chabon
Reparto: Tobey Maguire, Kirsten Dunst, Alfred Molina, James Franco, J.K.Simmons, Rosemary Harris
Valoración: La mejor versión arácnida/10

Sinopsis: Han pasado dos años desde que el tranquilo Peter Parker dejó a Mary Jane Watson, su gran amor, y decidió seguir asumir sus responsabilidades como Spider-Man. Peter debe afrontar nuevos desafíos mientras lucha contra el don y la maldición de sus poderes equilibrando sus dos identidades: el escurridizo superhéroe Spider-Man y el estudiante universitario.

Cómo dije en mi anterior incursión en la saga, llevaba años teniéndole manía a la trilogía que estoy comentando. Y aunque la peor me parecía (y me parece) Spider-Man 3, la que más golpes se llevaba por mi parte era esta segunda entrega, en parte porque era la favorita de casi todo el mundo. Pero eso ya carece de importancia, porque recientemente, con un necesario revisionado, he descubierto, para mi sorpresa, que mi odio era injustificado. No solo me gusta Spider-Man 2, si no que me parece, si no la definitiva, sí la mejor película hecha sobre el personaje hasta la fecha.

Me gustaría empezar destacando el verdadero punto negro del film, y así me lo quito de encima: Tobey Maguire. Ya lo he comentado en la reseña de la primera peli, pero es que me resulta una elección de casting sumamente molesta. No es que sea un mal actor, en absoluto, es simplemente que no interpreta correctamente a Peter Parker. Le falta chispa y encanto, elementos del personaje muy necesarios en una historia que lo machaca tanto a todos los niveles. Y es que en lo que a la historia se refiere no tengo queja alguna: La segunda mitad de la primera peli era formularia y genérica, pero aquí, aprovechando el, todo sea dicho, magnífico final de aquella, nos brindan una historia con la que solo puedo relacionar a Spider-Man, siento que solo podría contarse satisfactoriamente en una peli sobre él, y no sobre otro superhéroe.

Es una historia emotiva que engrandece al personaje tratando de forma espléndida el tema de Spider-Man: La responsabilidad. Vemos a un Peter harto de lo miserable que es su vida por culpa de ser Spider-Man que debe aprender, a través de una crisis de identidad con pérdida de poderes incluída provocada por su propia depresión, a no ser Spidey porque sienta que se lo deba a su tío, si no porque es su deber en la vida, su responsabilidad. Da igual la mierda que le caiga encima por ello. Y de eso va el personaje, de aguantar, de hacer lo correcto cueste lo que cueste. Me molestó que en el anterior film parezca aprenderlo demasiado deprisa tras la muerte de Tío Ben, pero eso se soluciona aquí, pues esta vez un Peter mucho más humano aprende y madura de forma más lenta, compleja y creíble. Y a pesar del careto de Maguire (vale, ya paro) consigo ver al Parker de los cómics, conectar con él con la facilidad habitual, y acompañarlo en su viaje, por lo que cuando se vuelve a poner las mallas es un auténtico momentazo, al que Raimi dota de la grandiosidad apropiada, como ya hizo con los puntos clave de la anterior.

Gran parte de la culpa de la comentada crisis de identidad es de su rollo con Mary Jane, que esta vez sí me engancha, me parece más auténtico que en la anterior. Esto se debe a que me creo más a los personajes, y el conflicto entre ellos es sin duda más interesante, además de más cercano al tipo de problemas al que se enfrentan en las viñetas. Confieso que hasta me pongo un poco ñoño con las últimas escenas que tratan este tema.

En lo que respecta al villano, solo puedo sumarme a la mayoría y decir que el Doctor Octopus es el mejor villano de todos los que se han visto hasta ahora en una cinta de Spider-Man. Bien es cierto que se opta por humanizar al mayor cabrón al que el Trepamuros se ha enfrentado nunca en los cómics, cosa que en principio no me agrada, pero no cabe duda de que queda un villano trágico, carismático, con motivaciones creíbles y desde luego, más serio que el encarnado por Dafoe. Eso sí: Que sus brazos mecánicos le manipulen es una gilipollez tremenda. Tampoco me convence que secuestre a Mary Jane (topicazo en la trilogía), y mucho menos que sea este hecho el último empujón que Peter necesita para comprender que debe ser Spider-Man (¿Tanto hay que recalcar que es su punto débil?). El personaje que queda descolgado y resulta bastante cansino (al igual que Tía May, por cierto, aunque en otro sentido) es Harry Osborn, aunque creo que esta pesadez es intencionada.

Pasando a las escenas de acción y balanceo entre los rascacielos, solo puedo decir maravillas. De hecho, la secuencia del tren es mi escena de acción favorita de cualquier peli del género. Pero el resto no se quedan atrás. Puro cómic.

Y poco más se me ocurre añadir. Está claro que no es perfecta y se puede mejorar, pero por ahora es la más redonda y la más afín y respetuosa con el personaje de las que se han estrenado. ¿Cómo la pudieron cagar TANTO con la siguiente?

¡Nos vemos en la Zona!

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4 Respuestas

  1. Juanan Brundle dice:

    Vamos con la endogamia comentarística:
    Muy buena entrada Diego. Ahora, para mí el principal fallo de esta cinta es lo cansina que es la relación entre Peter y MJ. Hace que la peli se vuelva ETERNA. Por lo demás, unas escenas de acción brutales, un guión con momentos bastante emotivos, y una peli para recordar.

  2. Joel dice:

    A mi esta me parece cojonuda, la verdad. Para mi el auténtico punto negro son los momentos Gollum de Doc Ock. Muy humano , no es taaaaaan superego como debió ser. Debo decir también que Amazing Spiderman me parece mejor que estas tres de Raimi, aunque solo un poquito por encima que esta de la que hablamos.

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