SCALPED, Vol. 3, de Jason Aaron y VVAA

 


Título original:
 

Scalped: Book Three Deluxe HC  
Sello: Vertigo Comics
Guionista: Jason Aaron
Artistas: R.M. Guéra, Davide Furno y Francesco Francavilla
Colorista: Giulia Brusco y Patricia Mulvihill
Contenido: Scalped #25-34 (Mar. 2009 – Feb. 2010)
Publicación USA: Diciembre 2015
Public. España: Noviembre 2016 (ECC Ediciones)
Valoración: 9/10

 

Dicen que cuando tocas fondo solo puedes ir hacia arriba y eso es lo que parece que va a sucederle a Dash, después de que en el anterior volumen le dejáramos enganchado a las drogas y con una total dejadez para con su misión. Claro que, cuando la mierda te llega hasta el cuello, la peste te va a acompañar durante mucho tiempo…

SCALPED, Vol. 3
de Jason Aaron y VVAA

Pese a que podría decirse que Dash es el protagonista de esta obra, no es el único, y no es difícil encontrar episodios enteros sin su presencia. El protagonismo coral es uno de los grandes aciertos de Scalped y eso se refleja una vez más en este tomo donde, además de explorarse en el pasado de un par de personajes ya conocidos, se nos presentan nuevos de ayer y de hoy. En este sentido me quedo con el relato de Wesley Willeford, un timador profesional cuyas andanzas lo llevan hasta el casino de Cuervo Rojo. Su historia está tan bien escrita y tiene tanto atractivo que acabas por olvidarte que estás leyendo un cómic sobre un agente infiltrado y demás, y lo único que quieres es conocer más de su historia, de su pasado y de cómo llegó hasta aquí.

Finalmente los caminos de ambos se cruzan, sirviendo de catarsis para el agente del FBI que, después de un episodio tan trepidante como violento (y de nuevo con una lección de narrativa), parece darse cuenta que no iba por el buen camino. Harto de todo, decide centrarse de nuevo en su misión para poder ser libre de una vez por todas y dejar para siempre Prairie Rose. Una vez más Jason Aaron moldea personajes con una elegancia y una aparente sencillez que parece que sea lo más fácil del mundo. Lo mejor de todo es que, una vez ha construido perfectamente a un personaje, lo deja de lado para profundizar en otros temas, va tejiendo hilos y, cada poco, vuelve sobre lo hecho para deshacerlo o darle otra vuelta de tuerca.

Esto (no) es vida.

En el otro lado de la balanza está Cuervo Rojo, que, por si hay algún despistado en la sala, recordar que es el objetivo de la misión de Dash, que ahora mismo tiene tantos problemas en su casa que está empezando a perder los estribos. Además, después de un incidente en una de las escenas más memorables de lo que llevamos de serie, la guerra con los Hmongs está a punto de estallar y las consecuencias serán impredecibles para todos los implicados. Y es que, en la reserva, la vida es muy dura y siempre puede empeorar como descubrirá otro de los personajes principales al final del tomo.

Pero que nadie se queje porque, al menos, siguen con vida, cosa que no todos pueden decir porque en Scalped muere gente, mucha gente. Algunos solo pasaban por ahí, otros mueren para hacer avanzar la historia con nuevas tramas pero también los hay que llevaban en la serie desde el primer número y cuya muerte viene a demostrar que nadie está a salvo en las manos de Aaron. Las muertes y la manera en que se producen dichas muertes (todas fruto de una violencia brutal, muy salvaje y a menudo bastante explícita) son un pilar dentro de la grandeza de esta serie como cómic adulto, duro y sin concesiones de ningún tipo.

Corren malos tiempos para Cuervo Rojo.

De nuevo el trabajo del guionista es excelente en todos los aspectos. Ya he comentado la facilidad con la que construye (y deconstruye) personajes, pero igual de remarcable es cómo lleva el ritmo de la serie, pausando la acción cuando está en todo lo alto y usando los flashbacks para desvelar nuevos detalles de la trama. Todas las historias van avanzando, la tensión va en aumento y cada personaje sufre una evolución debido a sus actos y las consecuencias de los mismos, alterando su status quo del inicio del tomo al final del mismo. Y lo mejor de todo es que, cruzado el ecuador de la obra, el nivel sigue in crescendo y es imposible adivinar qué nos deparará el futuro.

A los lápices R. M. Guéra vuelve a encargarse de la mayoría de números y, una vez acostumbrado a su estilo y después de unos inicios algo dubitativos, tengo que reconocer que no me imagino este cómic con otro dibujante. Su tono gris transmite a la perfección la crudeza de la obra, sus expresiones retratan toda la angustia y desesperación de los personajes y su gusto por romper las viñetas agiliza la narrativa rompiéndola a su antojo cuando se desata la locura. Acompañando a Guera, pero en los episodios situados en flashbacks, lo que no rompe tanto la armonía como sucedía en el tomo anterior, encontramos a Davide Furno (que ya conocíamos de otros números) y a un todavía verde por aquel entonces Francesco Francavilla. Y de nuevo, no puedo acabar sin destacar el trabajo de Jock a las portadas.

Un momento de silencio por los caídos (que van a ser unos cuantos).

Scalped es un cómic que se devora y resulta altamente adictivo, te mantiene en tensión todo el tiempo y cuando acaba te deja un regusto fuerte por su crudeza pero gratamente satisfactorio. Una lectura que disfruto cada dos meses (y lo que me cuesta aguantarme las ganas de seguir con ella) y que siempre me sabe a poco…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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