SATELLITE SAM, de Matt Fraction y Howard Chaykin


Título original
:
Satellite Sam, Vol. 1:
“The Lonesome Death of Satellite Sam”

Sello: Image Comics
Guionista: Matt Fraction
Artista: Howard Chaykin
Colorista: [B/N]
Contenido: Satellite Sam, #1-5 USA
(Jul. – Dic. 2013)

Publicación USA: Marzo 2014
Public. España:
Valoración: 8/10
NOTA: Este cómic es para adultos.

 

Nueva York, Años 50. En un ambiente de posguerra que se escuda en las apariencias para olvidar las penurias pasadas, las televisiones ya se pueden encontrar en casi todos los hogares. Las familias se reúnen al calor del tubo catódico, y los que no pueden permitírselo se acercan a casa de sus vecinos para disfrutar de cualquier tipo de entretenimiento audiovisual.

Como una evolución de los seriales radiofónicos, los americanos asisten a todo género de proto-series de televisión, aunque de muy escasos medios, en especial las centradas en la ciencia-ficción, tan boyante en el cine. Satellite Sam es una de ellas, el buque insignia de la LeMonde Television Network, y cuya estrella principal, Carlyle White, acaba de ser asesinado en su apartamento.

¡SEXO! ¡MUERTE! ¡TELEVISIÓN EN DIRECTO!

SATELLITE SAM
de Fraction y Chaykin

“Pop, what the hell were you into up here?”

No hace falta presentación para los autores de la obra que nos ocupa, dado que Howard V. Chaykin (nacido precisamente en 1950) es una leyenda viva del cómic, más como dibujante que como escritor, pero famoso en ambas facetas por su clásico hardboiled erótico, Black Kiss, y su sátira política de trasfondo ci-fi, American Flagg!; y Matt Fritchman, aka. Matt Fraction, es de sobra conocido en la actualidad comiquera por sus trabajos para Marvel, con variado resultado, siendo Hawkeye (con David Aja) y The Invincible Iron Man (con Salvador Larroca) las más exitosas.

De todos modos, donde Fraction está recogiendo mayores alabanzas es en el sector independiente (o creator-owned, para ser más precisos), empezando por el cómic de culto Casanova (con Gabriel Bá y Fábio Moon) y llegando hasta su último hit, Sex Criminals (con Chip Zdarsky), uno de los cómics más divertidos que he tenido el placer de leer (y pronto, reseñar –si me dejan–). A este grupo pertenece, evidentemente, Satellite Sam.

“How well did you know my father? And tell the truth!”

A pesar de su planteamiento de “misterio en torno a la autoría de un crimen”, estamos ante una pieza de época, o period piece, por lo que la principal baza con la que juega esta serie es precisamente la ambientación de dicha época, algo en lo que siempre ha brillado Chaykin y para lo que Fraction se documentó sobradamente (como puede apreciarse en el Tumblr que utilizó para recopilar textos, fotografías –subidas de tono–, noticias y grabaciones de la época). Por supuesto, todo esto queda hermosamente reflejado en las páginas del cómic, tanto en los detallados fondos, urbanos e interiores, como en la vestimenta y las formas de sus personajes.

En este primer arco, además de presentarnos (sin mostrárnoslo) el asesinato de Carlyle y la investigación que realiza por su cuenta su hijo, Michael White, alcohólico y también trabajador en el plató del serial “Satellite Sam”, presenciamos historia viva de Estados Unidos y de la televisión (a pesar de hacerlo desde una cadena ficticia como LeMonde Television Network). Desde el behind the scenes de un plató de televisión de la época hasta los tejemanejes políticos para obtener privilegios respecto a las cadenas de la competencia, todo ello aderezado con la transición al cable coaxial, que permitiría facilitar la difusión de los canales a todo el país, alejándose definitivamente de la sintonización por ondas de radio. Una pieza de época, sin duda.

“Hang on. I want to remember you just like this.”

Como decía, Howard Chaykin está acostumbrado a realizar estas period pieces y mostrar maravillosamente los rasgos de otra época, haciéndolos sentir genuinos. Por supuesto, en esta serie nos encontramos todos los tics de Chaykin, para bien o para mal: brillantes primeros planos de rostros extremadamente expresivos –pero siempre reminiscentes de anteriores trabajos del dibujante; apropiadísimas composiciones de planos –aunque jugando quizá demasiado a menudo con la repetición de imágenes entre viñetas; deliciosas combinaciones de arquitectura de época y fotografías reales para componer los fondos –abusando, en ocasiones, de ellas para evitar dibujarlos; atención al detalle en los fondos dibujados y en los rostros en las distancias cortas –casi garabateando en algunas viñetas a los personajes cuando se encuentran más lejos en el plano. Ah, y no sabe dibujar manos.

En cuanto al guión, evidentemente, no soy un lector versado en la historia de Estados Unidos, mis nociones sobre esta época sólo me las proporciona el cine y está claro que esto debe afectar de algún modo a la lectura: por muy bueno que sea el guionista, toda la preparación y documentación llevada a cabo por él va a verse sólo parcialmente reflejada en el resultado final y, a menudo, lanzada al rostro del lector. Poniendo un ejemplo paradigmático, hasta el From Hell de Alan Moore requiere varias notas y un companion para tratar de acercar al lector a esa visión global de la obra.

“It’s in this room. Everything is in this goddamn room.”

Así que, a la pregunta “¿Hace el guionista una labor adecuada para que el lector tenga un fácil acceso al material que se le presenta?”, yo respondo “Sí y no”. Para entendernos, lo que ocurre con Satellite Sam es lo mismo que ocurre con los cómics de superhéroes de Marvel y DC: podemos leer cualquiera de sus series y entenderlas en su totalidad, pero a menudo comprobamos cómo se disfruta mejor cuando se conoce la (maldita) continuidad, puesto que el conjunto de historias vividas por estos personajes enriquecen la percepción del nuevo relato.

Aquí la “continuidad” vendría a ser la Historia, con mayúsculas, por lo que el lector no-iniciado puede disfrutar enormemente de Satellite Sam, aunque quizás lo hará mucho más conociendo el mundillo o, en su defecto, con la relectura, dada la naturaleza coral que va tomando la serie y la (quizás) escasa variedad aparente de matices en los rostros que dibuja Chaykin. A esto último no ayuda el blanco y negro, pero sí que aporta unos matices y un marcado carácter de época a este relato que tanto lo requiere.

“Everybody pays eventually, sweetheart. Everybody.”

 En conclusión, Satellite Sam es una obra provocadora en su envoltorio, con la impresionante capacidad de Howard Chaykin para retratar mujeres voluptuosas en su erótica belleza curvilínea (el sexo vende y Fraction lo sabe); simple en su planteamiento, con una historia que podría estar sacada de cualquier novelita pulp/noir de la época; pero, ante todo, efectiva en su ejecución, brindándonos un notable entretenimiento que se enriquece con su relectura.

Os acercaréis por las mujeres ligeras de ropa, pero os quedaréis por todo lo demás…

…como en Zona Zhero. Sólo que aquí son Joe Runner y Juanan Brundle ligeros de ropa. Dolorosamente ligeros. Y en realidad queréis huir, pero ya es tarde.

EXTRA BALL: El serial “Satellite Sam” que es la pieza central de la historia es un homenaje (aunque parezca parodia) a los terribles seriales en directo que se emitían en la televisión americana de la época. El ejemplo que Chaykin recuerda porque incluso en su infancia le parecía terrible es Captain Video & his Video Rangers. Es tan mala como suena
Juzguen ustedes mismos:

¡Nos vemos en la Zona!

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16 Respuestas

  1. NOTA MENTAL: Una cosa es publicar sobre cómics inéditos en España que la gente espera con ansia y otra sobre cómics inéditos en España que… que… cero comentarios. Duly noted.

  2. Si quieres te cuento cómo es escribir sobre tebeos añejos extraídos de mi biblioteca. XD

    Para mí cualquier cosa que lleve Chaykin en la portada -y no sean superhéroes- es lectura obligada tarde o temprano, así que caerá. Y más con la ferviente recomendación.

    • Bueno, pero tus reseñas incitan a la lectura y, los que las leemos, casi el 90% de las veces nos vemos abocados a comprar, ¡comprar! ¡COMPRAR! …y comprobar que llevan tiempo descatalogadas xD

      Anyway, gracias por el comentario ;) Espero que disfrute la obra tanto como yo.

  3. Jorge V dice:

    Lo has vuelto a hacer… bitch
    Otro que se acumula a mi larga lista! TE MALDIGO!

  4. David Donaire dice:

    Has conseguido que me imagine a Joe y Juanan con corsé y liguero, maldito Reverendo creando traumas…
    P.D. Aquí la gente comenta poco aunque hables de tebeos mainstream. ¡Animarse a comentar coño!

    • Pues tenemos que comentar entre nosotros, aunque sea todo muy endogámico. La gente es más propensa a comentar si otros han comentado. Aunque sea para decir “Patata”.

      Y de nada. Yo sueño cada noche con un trío de Juanan, Joe y Jorge. Son los auténticos JJJ del cómic, nada de Jameson.

      P.D. Patata.

  5. Laura Guill dice:

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!
    CORRED!! MATADLOS ANTES DE QUE PONGAN HUEVOS!!
    Grande Ander!

  6. eddie_brock dice:

    congratulations!! lo tengo solicitado a la espera que me lleguempor previews a la tienda!! espero que no me defraude

  7. eddie_brock dice:

    aun nop, sorry. en cuanto lo reciba y le pegue una lectura aviso, los que si recibi fueron los vol .1 y vol .2 de suicide risk de mike carey, no estan nada mal, les hechaste un vistazo!

    • Mike Carey es bastante hit or miss para mí, como pudiste ver en mi reseña aquí de X-MEN: NO MÁS HUMANOS, pero lo que he leído sobre SUICIDE RISK no me ha convencido, la verdad, siendo un Carey… normal, sin destacar.

      Aunque no descartes que alguien la reseñe cuando llegue a España, que creo que está a punto. Veremos ;)

  8. eddie_brock dice:

    hombre unwritten no esta mal, y sus x-men estaban interesantes, este ultimo no lo lei ..los tengo un poco missing ahora mismo, esperare a esa futura reseña pues :) thanks again!!

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