ROBOCOP, de José Padilha

Título original:
RoboCop
Año: 2014
Director: José Padilha
Guión: Joshua Zetumer, Edward Neumeier y Michael Miner
Fotografía: Lula Carvalho

Reparto:  Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Abbie Cornish, Samuel L. Jackson, Jackie Earle Haley, Michael Kenneth Williams, Jay Baruchel, Jennifer Ehle, Marianne Jean-Baptiste, Aimee Garcia, Douglas Urbanski, John Paul Ruttan, Zach Grenier y Maura Grierson
Valoración: Un digno pero condenado remake/10

Sinopsis: Año 2028. La compañía multinacional OmniCorp domina la tecnología robótica. Sus robots han ganado todo tipo de guerras fuera de los Estados Unidos y ahora quieren probarlos dentro del país. Por su parte, Alex Murphy, un policía de Detroit, trata de acabar con la ola de crímenes que arrasa la ciudad. Cuando Alex resulta gravemente herido en acto de servicio, OmniCorp utiliza sus conocimientos de ciencia robótica para salvarlo y también para dotarlo de extraordinarias habilidades que le permitirán afrontar problemas fuera de lo común.

RoboCop (el original, el de Paul Verhoeven) es una de esas joyas de la sci-fi/acción de los años 80, a la par del primer Terminator y las dos primeras entregas de Alien. Violenta, épica, cínica, crítica con la sociedad del momento, provocativa, con efectos especiales punteros, un carisma arrollador en sus personajes y un ritmo endiablado. Y por supuesto, con toda una legión de fans alrededor, que pese a las cada vez peores secuelas, siempre le han tenido un cariño especial al justiciero cibernético de Detroit.

Y entonces llegó el remake. Que si ahora la armadura es negra, que si ya no hay sangre, que si Murphy muere de distinta forma… Los admiradores (me incluyo) de la versión de Verhoeven nos temíamos lo peor. Aparte, los tráilers prometían un espectáculo de acción genérico y plano, en la línea de otro remake de Verhoeven que tuvimos recientemente: Total Recall.

Sin embargo, quien escribe estas líneas se halla bastante satisfecho con el resultado final. Antes que nada: no es mejor que la original, pero una de sus grandes bazas es que no pretende serlo. Esta nueva visión del concepto de Robocop se ajusta maravillosamente a lo que ahora concebimos como un futuro cercano, de una forma realista, narrada en parte por el personaje de Samuel L. Jackson, presentador de un informativo que nos guiará a lo largo de la cinta mostrando muy eficazmente el contexto de inseguridad para con la robótica que inunda el universo de la película. El guión juega sus cartas inteligentemente, permitiendo un buen desarollo del personaje protagonista  mediante los acontecimientos. El director José Padilha le aporta un toque de documental policial a la peli, siendo muy detallista en cuanto a trasfondo y ambientación, lo cual le sienta genial. El personaje de Murphy y su transformación en Robocop son llevados adelante por Joel Kinnaman de forma muy solvente, transmitiendo bien las dos emociones más representativas del personaje: angustia y frialdad. Porque si con algo juega bien el guión de la película, es con la dualidad hombre/máquina. A diferencia de la versión interpretada por Peter Weller, Murphy ahora es un hombre que debe anteponerse a su lado cibernético, en lugar de encontrarse a sí mismo, deberá luchar contra sí mismo con los personajes de Michael Keaton y Gary Oldman haciendo el papel de su conciencia a lo largo de la trama.

Esta vuelta de tuerca mantiene el interés dentro de una historia que le concede sorpresas incluso al fan curtido que se sabe los diálogos de la versión clásica de memoria. Es lo bueno de esta cinta: sabe de dónde proviene, y lo respeta, pero se abre su propio camino. Escenas como la primera vez que “desmontan” a Robocop o algunas interacciones con su familia (otro punto que el guión desarrolla no solo bien, si no que permite innovación sobre la historia original) son sencillamente geniales. La violencia explícita ha sido ahora sustituida por crueldad para con los personajes. Más sutil todo, dentro de una película que es consciente de la censura a la que ha sido sometida y que lo demuestra en varios momentos con una autocrítica muy sutil (es más, habría sido genial tener mayor cantidad de momentos así).

Ahora, este nuevo Robocop mola, pero no es perfecto. La interpretación de Abbie Cornish como la mujer de Alex Murphy deja que desear, pese a que la relación de su personaje con el protagonista es clave, a ella no se la ve del todo cómoda en el papel. La película también peca de cierta lentitud, dado lo mucho que se explayan relatando el origen de Robocop. Se agradece, pero algunas secuencias quizá necesitarían algo más de chispa, y otras una menor duración (como la secuencia del entrenamiento con Jackie Earle Haley… hey, ¡Robocop es creado por Batman y el Comisario Gordon, entrenado por Rorschach y observado por Nick Furia! ¡YEAH! ). Por otra parte, una secuencia más de acción y unas cuantas gotas de sangre distribuidas por el metraje no le habría sentado nada mal a la película, dadas las aptitudes de Padilha, que demuestra capacidad para escenas frenéticas a la vez que visualmente claras.

En resumen, un correcto remake plagado de guiños para el fan curtido, que consigue innovar y que presenta al personaje a las nuevas generaciones. No es una joya, pero cumple de sobra como película por si misma y no provoca vergüenza ajena al amante de la versión de Verhoeven. Pasará sin pena ni gloria seguramente, pese a lo interesante que sería una buena secuela. En fin, hay películas que nacen condenadas por el propio público al que van dirigidas.

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. David Donaire dice:

    Las actuaciones de Gary Oldman y Samuel L. Jackson son buenisimas y el principio de la película en oriente medio era una mezcla cojonuda entre Tropa de Elite y Distric 9.

  2. Lo admito, me importa más bien poco esta película. Pero claro, es que ni siquiera he visto la original…

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