#RitoWeek: RUINED KING: A LEAGUE OF LEGENDS STORY. La skin de Madureira

Hace dos años Riot Games dio la campanada. Tras pasar unos tiempos convulsos en que se destaparon casos graves de acoso laboral dentro de la empresa que aun a día de hoy siguen coleando, la compañía creadora de League of Legends intentó por todos los medios restablecer su imagen de marca con cambios estructurales que atajasen estos escándalos. Sea casualidad o no, todo este cambio llegó justo a tiempo para las celebraciones del décimo aniversario del MOBA donde se mostró la expansión inmensa por la que iban a apostar con su marca: juegos de todo tipo de géneros diferentes (del que espero con ansias el juego de lucha), grandes novedades para el que es su juego insignia que iniciaría su evento más ambicioso, libros, música, una serie de animación de la que puede que hayáis oído hablar… Todo esto se consideró un bombazo difícilmente superable… hasta que dos meses después, en el evento presentado por el Dorito más carismático del mundo, se realizó un anuncio del mismo calibre: Riot Forge.

El objetivo de Riot Forge no es hacer videojuegos. El propósito de esta subsección de la compañía es contactar con diferentes desarrolladoras para que realicen diferentes juegos ambientados en diferentes lugares Runaterra, siendo los dos primeros anuncios que se realizaron CONV/RGENCE y, el juego que nos ocupa ahora, Ruined King. Este no iba ser solo el primer juego en salir bajo este sello, también iba a funcionar como preludio al mayor evento narrativo que había lanzado Riot hasta ese momento y del que se estaba fraguando una expectación enorme en los jugadores. Algo que, por causas de fuerza mayor, no pudo ser así. Al igual que muchas compañías en los últimos dos años, este proyecto sufrió un comprensible retraso que nos ha impedido disfrutarlo hasta hace muy poco, con el evento que debía presentar ya acabado y con todo la atención puesta en la Ciudad del Progreso. Sin embargo el lastre que arrastra Ruined King no impide en absoluto que estemos frente a un juego más que competente y que da todo cuanto promete.

Solo falta una explosión detrás.

Pero antes de entrar en materia, ¿cuál fue el estudio encargado de realizar este juego? Pues no fue otro que Airship Syndicate, la compañía creada por Joe Madureira. Si, ese Madureira. Aunque no es precisamente santo de mi devoción por echarle más cara que espalda en la promoción del videojuego de Battle Chasers prometiendo una continuación (que finalmente no fue así) de su cómic inacabado, es innegable que que era una obra que, sin ser perfecta, si que era bastante sólida tanto en lo jugable como en lo artístico. Partiendo de un sistema de RPG clásico por turnos, Battle Chasers: Nightwar en ningún momento trató de reinventar la rueda y se limitaron a crear un sistema relativamente simple y directo que, pese a su aparente sencillez, diese la oportunidad al jugador de probar diversas formas de jugar con los personajes a su disposición. Pero si hay que destacar algo es la impecable puesta en escena donde el estilo inconfundible del exdibujante de cómics queda plasmado con un respeto reverencial y su traslado a los modelos tridimensionales no se queda para nada atrás. Llegados a este punto la pregunta es clara: ¿por qué estoy estoy ocupando tanto espacio hablando del juego anterior del estudio teniendo uno nuevo delante? Pues porque, siguiendo la tradición más sagrada de Riot, Ruined King no deja de ser una skin.

Esto no era una sorpresa para nadie. La iniciativa de Riot Forge sirve para precisamente esto: ponerse en contacto con diferentes desarrolladoras para que hagan lo que mejor se les da hacer y con una base tan sólida como la del juego anterior de Airship Syndicate, ¿para qué desaprovecharla? Aunque si bien es cierto que en elementos como el conjunto de habilidades completo de algunos personajes se puede ver como la traslación ha sido nada disimulada, cada uno tiene su detallito traído del juego original que le aporta esa personalidad característica. Además, el sistema de combate no está exento de novedades ya que la principal (y única) adición respecto a la obra previa del estudio es una gestión de los turnos bastante interesante. La línea cronológica de cada enfrentamiento está dividida en tres filas y, dependiendo donde situemos las habilidades, la acción se ejecutará antes con efectos más débiles o más tarde con efectos más fuertes. Esta característica no afecta únicamente al modo de lanzar los diferentes hechizos, también a la interacción con los enemigos y sus habilidades llegando a crear pequeños puzzles en los combates más complicados que añaden una capa de dificultad extra algo que, lamentablemente, no es tan habitual como uno desearía.

Alguien se ha pasado con el cebo.

En cuanto al apartado artístico, pocas pegas se le pueden sacar. Aunque pueda parecer que media faena estaba hecha por el modelaje 3D de los protagonistas, el trabajo realizado en todas sus animaciones es digno de mención al igual que en todo lo relativo a la ambientación, con un diseño de mapas que te mete de lleno en el mundo de Runaterra. Se nota mucho que desde Riot Forge se ha establecido un libro de estilo amplio y cohesionado sobre su universo y que Airship Syndicate se ha adaptado a la perfección, añadiendo elementos de cosecha propia que despuntan personalidad propia. Quizás para los más fanáticos del trasfondo se echen en falta ligeros elementos de la identidad visual que se ha ido construyendo en otros juegos como el Legends of Runeterra, pero en absoluto es un drama, sobre todo teniendo en cuenta el desarrollo paralelo de ambos juegos. Lo que verdaderamente sorprende para bien es la maravillosa forma en que el estilo de dibujo de Madureira cuadra completamente con el tono de la historia y personajes que se utilizan para contarla.

Y hablando de historia, ¿cuál es la que nos quieren contar? Nada más ni nada menos que una muy simple. Apostando casi completamente por una narración pulp de piratas con tintes sobrenaturales, la sencilla trama de Ruined King sale adelante gracias a la desbordante carisma de los campeones que conforman el grupo y los pequeños dramas que cargan. Es en sus interacciones, en esos descansos frente a la hoguera, en que la construcción de personajes brilla y donde es imposible no cogerles un mínimo de cariño.

¡A vuestra salud, fans!

Es una verdadera lástima que el juego no saliese en el momento en que estaba planeado pues, en mi opinión, habría empezado con mejor pie un evento que para la mayor parte del público fue decepcionante.

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¡Nos vemos en la Zona!

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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