#RitoWeek: Los cómics de ASHE, LUX y ZED. Barro primigenio bajo tus pies.

Oteando el horizonte comercial como pocos, Marvel movió ficha en el inabarcable tablero de las franquicias del décimo arte en pos de poner en jaque a sus competidores. Y si bien la movida no fue letal, lo cierto es que supieron jugar con la ficha más poderosa del juego aliándose con Riot para contar el origen de sus personajes en formato de miniseries comiqueras. Continuando con este evento llamado #RitoWeek hablaremos del producto final de estos proyectos y, a modo de palitroque, os dejaremos la opinión de un completo extraño en el universo de League of Legends. Porque no hay peor mejor opinión que la que no se pide.

El problema soy yo, no vosotros. A riesgo de utilizar un cliché del refranero español especializado en temas de ruptura sentimental, es algo que tengo demostrado, en mi experiencia personal, que es completamente cierto. Ante cualquier atisbo de duda, el problema soy yo. Contra todo pronóstico, un videojuego que tiene un lore más que rico, con una cantidad de personajes la mar de carismáticos (amén de que beben de otras referencias muy marcadas, ¿pero qué no lo hace hoy en día?) y siendo ya un clásico moderno que lleva más de una década logrando más adeptos que terminan convirtiéndose en parroquianos del establishment lolero, sigo sin sentirme atraído de ninguna de las maneras. Y no será porque no haya puesto de mi parte; es como mi inevitable odio al queso, que por más que lo intente y lo pruebe nunca llega a gustarme. Si necesitáis más pruebas para ver que yo soy el problema, entonces no sé qué más añadir. Estos son mis avales ante mi incompetencia frente al universo del League of Legends y, pese a ello (también movido por el amor que siento hacia mis compañeros y amigos Teresita y Ferran), me veo en la obligación de hablar de algo que sí entiendo: los cómics

¿Pero qué le pasa en la cara a esa chica, Billy Tan?

Antes de nada y huyendo del populismo más chabacano e innecesario que flota en nuestro derredor social actualmente, he de dejar claro que denuncio abiertamente el trato de empresas como Blizzard o Riot hacia sus empleados, especialmente hacia las mujeres. Si hay algo más detestable que un grupo de abusones que se aprovechan de sus iguales por la simple absurdez de tener un «rango» totalmente ficticio a nivel biológico y natural, es que encima acosen y derriben a sus semejantes debido a que pertenecen a un sexo diferente al de ellos, creyéndose inmunes frente a cualquier tipo de aberración perpetrada hacia esas personas. Creo que ya va siendo hora de que los abusos de poder contra las mujeres (y los abusos sexuales por descontado) tengan tolerancia cero en una sociedad que debería hacer gala de siglos de evolución y avance social con una mentalidad plenamente igualitaria y justa. Tan sólo quería dar mi opinión frente a la gentuza de Riot, pese al artículo. Creo que el trabajo de esos y esas pobres desgraciadas que tienen que aguantar semejante tormento merece, también, un reconocimiento. Ojalá rueden cabezas pronto en las cúspides de la empresa. Sigamos con los cómics.

Sin necesidad de entrar en detalles en cada uno de ellos, mayormente porque doy por sentado que ya conocéis a los protagonistas y personajes que salen en sus historias, he de decir que las tres historias están bien llevadas a cabo y que, sin necesidad de crear nada nuevo y siguiendo los patrones básicos del Guionista de Cómics 101, se dejan leer hasta para un neófito en el tema como es un servidor. Tanto John O’Bryan en Lux como Odin Austin Shafer por partida doble tanto en Zed como en Ashe: Comandante tiran por lo seguro, contándonos un origen bastante acomodado a lo que podemos encontrar en las fichas de los personajes de la página web de League of Legends, pero aderezado con pequeñas licencias en las que también se ven inmiscuidos personajes secundarios de sus zonas o territorios como son el caso de Sejuani, Shen o Sylas entre otros. Quizá me quedo más con las historias contadas por el señor de nombre de deidad patriarcal nórdica, tanto por el toque de epicidad y de personalidad que dota a los personajes como por los artistas con los que se junta. Y es que no hay color si hemos de comparar a Edgar Salazar o Nina Vakueva con el arte precocinado de Billy Tan de Tan Comics (que se me asemeja en lo redundante a Bob Vance de Frigoríficos Vance). En ocasiones no es necesario inventar la rueda para hacer un trabajo final decente, pero tampoco hay que caer en los tópicos típicos del medio.

Drop the ice, mamafoca!

Quizá en mi fuero interno esperaba mucho menos de estos cómics, si os soy totalmente sincero. Quizá esta predisposición a leer basura haya hecho que no haya terminado siendo una tortura leerme estos cómics. Quizá soy idiota por intentar reseñar algo que ni comprendo y por repetitivo. Sea como fuere, los fans de League of Legends tienen los cómics totalmente gratis y traducidos en la misma página web relacionada con el juego, pero si su vena coleccionista y seudo-pijamera le obliga a hacerse con la edición física también tienen la suerte de que Panini Cómics lo haya publicado en nuestro país. Eso sí, me gustaría que me explicasen cómo se les ha ocurrido traducir «warmother» como «comandante» y no como «matriarca» cuando se trata del lore de Ashe. Creo que la arquera de hielo se merecía un poco más de respeto y el fandom de la saga también, todo sea dicho. Aunque sabiendo cómo se la gastan los traductores y rotuladores de la editorial marvelita nacional, tampoco es que me haya extrañado en demasía. Compradlo si os nace o disfrutad de las dulce mieles de lo gratuito: hagáis lo que hagáis será lo correcto.

En resumidas cuentas y contra todo pronóstico, los tres cómics primigenios alrededor de los personajes del videojuego de Riot han sido de mi agrado. Ni de lejos entrarían en mis mejores lecturas del año, pero después de haber leído tantas cosas terribles el listón estaba lo suficientemente bajo como para jugar al limbo con él. Los fans lo disfrutarán, podrán ver a varios de sus personajes favoritos enzarzados en conflictos (en ocasione) bien construidos y les enriquecerá todavía más un lore que en la propia web de League of Legends ya explican la mar de bien. Pero ya sabéis lo que dicen: cuánta más azúcar, más dulce…

Si quieres saber más sobre nuestra #RitoWeek pincha en el enlace y…

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.