RESIDENT EVIL: Capítulo final

Título original:
Resident Evil: The final Chapter
Año: 2017
Director: Paul W.S. Anderson
Guión: Paul W.S. Anderson
Fotografía: Glen MacPherson

Reparto: Mila Jovovich, Li Bingbing, Ali Larter, Iain Glen, Shawn Roberts, Ruby Rose, Eoin Macken, William Levy, Fraser James, Rola.
Valoración: Extinción de la raza humana/10

Sinopsis: La humanidad está agonizando tras la traición sufrida por Alice a manos de Wesker. Alice deberá regresar a donde la comenzó la pesadilla -Raccoon City-, ya que allí la Corporación Umbrella está reuniendo fuerzas antes de un último ataque a los últimos supervivientes del apocalipsis. En una carrera contra el tiempo, Alice tendrá que unir fuerzas con viejos y con un inesperado aliado en una batalla contra hordas de zombis y nuevos monstruos mutantes. Será la aventura más difícil de Alice para salvar a la humanidad, que está al borde de la extinción.

Empiezo la crítica avisando: ni soy especial fan de los juegos (he jugado el 4 y Revelations), ni de las películas (vi la cuarta entrega en el cine, creo, porque fue hace muchos años y se ha borrado de mi memoria). Sabiendo lo justísimo sobre la historia de la saga, entro a ver Resident Evil: El Capítulo Final esperando pasar un buen rato entre zombies y tiros. que va a ser mala, pero suelo encontrar disfrute en este tipo de películas, incluso tiendo a reivindicarlas de vez en cuando. Lo que pasó después te sorprenderá.

Cielo santo de mi vida: ¿este es el mejor exponente de lo que esta franquicia puede dar (y a las pruebas me remito, posee la mayor media de la saga en RottenTomatoes, un vertiginoso 38% a la hora de escribir estas líneas)? No voy a entrar en si es buena o mala adaptación (o si es adaptación siquiera) porque no me corresponde a mí decirlo, y al fin y al cabo las películas siempre se han distanciado de la trama de los juegos, más allá de compartir personajes, localizaciones y enemigos aleatorios. Pero como película, para mí, forzosamente aislada de su franquicia, es una auténtica pesadilla injustificable desde ningún punto de vista posible.

La esencia de esta película se reduce a una sucesión de escenas de acción, alrededor de una docena de ellas, separadas por breves pausas donde avanza la trama. Si a algo suena esto, es a videojuego, pero a videojuego malo, incapaz de fundir acción y narración en una misma secuencia jugable. Tampoco es que sea inesperado, es lo usual en este tipo de películas, pero aquí es tan evidente que uno se pregunta si los cineastas detrás de esto se preocupan siquiera de que su película parezca algo más que una playlist de escenas aleatorias de YouTube. Cada secuencia está tan encasillada entre los separadores “sucesión de habitaciones”, “holograma explicando la trama” o “Alice perdiendo el conocimiento” que literalmente podrías extraer varias al azar y ni el montaje se resentiría ni sus protagonistas se enterarían.

Esta película es tan, tan lineal que podrías dibujar en un mapa el movimiento que hacen los personajes y sería una línea recta. Vale, en Mad Max: Fury Road también, pero allí había una intencionalidad expresa para esa estructura, personajes valiosos para la trama incluso con dos líneas de diálogo y motivaciones verosímiles. The Final Chapter empieza con la premisa más conveniente y perezosa que había para justificar poner la peli en marcha: se va a lanzar un ataque final contra la Tierra en 48 horas, pero resulta que también hay una cura milagrosa, oculta durante todo este tiempo que podría salvar toda la humanidad del virus T. De nuevo, toca preguntarse si a los guionistas no les daba igual maquillar el detonante con algo mínimamente verosímil para que al menos nos creyéramos la existencia de esta peli desde un punto de vista narrativo. El caso es que la trama arranca con el plus de ser una carrera contrarreloj aunque, a juzgar por su caprichosa noción del tiempo, y especialmente en su estirado clímax, hubiese sido mejor habérselo ahorrado: una incongruencia menos de la que preocuparse en obviar.

Viendo su elenco de personajes, de nuevo toca hacerse la pregunta del millón: ¿en serio no podían esforzarse un poquito para que al menos veamos las escenas de acción con algo de suspense? Todo un plantel de secundarios robots sin ni siquiera una línea, un rasgo, un ALGO para reconocerlos y justificar su presencia. Luego tenemos a Alice y el Dr. Isaacs, Milla Jovovcih e Iain Glen, la primera una protagonista cuyo único mérito para serlo es soportar todas las hostias necesarias para poder pasar al siguiente nivel; el segundo un villano medianamente interesante que se echa a perder por una interpretación tan ridícula que hará las delicias de los fans del contenido Jorah Mormont. Alabaría la solvencia de Jovovich en las escenas de acción, pero es que son tan caóticas que me cuesta reconocer a nadie, sea ella o un doble, en ellas. Y a eso vamos.

Todo esto podría tener un pase. Una historia prácticamente inexistente que sólo en su último acto parece acordarse que tenía que contar algo, personajes desechables tanto principales como secundarios, una estructura intencionadamente (imagino) lineal para hacerla, por definición, más ágil… Para esta película y su público todo eso es secundario y justificable, una excusa para dar cancha a la acción. Con un guión tan fino y resuelto en esporádicas exposiciones por parte un holograma, nada debería entorpecer las muchas persecuciones, peleas o tiroteos. Al fin y al cabo, es todo lo que Paul W. S. Anderson entiende por Resident Evil, quejarse de ello tras quince años repitiendo la misma película sería como gritar a enero que no haga frío.

El problema, el mayor problema de toda la película, es el único que no se puede justificar por el tipo de peli que es: la acción de Resident Evil: The Final Chapter (e imagino que de toda la franquicia, ya me contaréis), es desagradable de ver. Desagradable para los ojos, aburrida, incómoda. Un trabajo de cámara y montaje desquiciado cuya máxima parece ser que el espectador comparta la confusión de sus personajes. ESO ES UN ERROR. No hay ningún disfrute si el espectador no sabe lo que está pasando, y mucho menos, tensión. Las coreografías son imposibles de seguir cuando cada movimiento está cortado tres veces desde ángulos diferentes. Claro, aprovechan para esconder a los especialistas y otros efectos especiales, pero echan por tierra el trabajo de planificación porque lo más probable es que nadie en la sala haya podido seguirla sin perderse, o al menos sin hacer un esfuerzo extra innecesario.

El montaje es espeluznante, pero no es lo único: la iluminación opta por esconder muchos elementos de la escena en otro intento fútil por contribuir a la tensión, como si la shaky cam y los mil cortes por minuto no fueran suficiente. De los efectos especiales no quería hacer mucha sangre, que el presupuesto es bajito, pero viendo la forma en la que estaban pegadas las explosiones a la carretera en la persecución en moto o la calidad del croma en cierto ascensor al final de la película, me era difícil contener la risa. Y da rabia, porque algunas son más o menos imaginativas, y sobre el papel deberían haber quedado muy bien. Sólo un par de detalles (un sistema de previsión de daños en la pelea final, y algunas imágenes del planeta desolado en su primera mitad queparanadabebedemadmax) consiguen llamar la atención.

Pero ni por esas. Resident Evil: The Final Chapter es un producto vacío de todo valor, un festival de acción mal rodada y peor montada, donde todo lo demás (guión, personajes), tampoco da la talla, ni lo intenta lo más mínimo. Un gesto de dejadez que se confundiría con la honestidad a su propuesta, si no fuera porque a estas alturas la fórmula ya está más que quemada y ni sus responsables parecen creer en ella, más allá de producirla a nivel industrial para su montonazo de fans. Que oye, en la parte positiva, se van a encontrar justo lo que esperan.

¡Nos vemos en la Zona!

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Pero si no eres fan y no conoces un carrizo de la historia, es obvio que entraste y no entendiste ni pio. So… ¿Que puedes decir de la trama? Te cedo que remarques los errores del film como film, pero necesitaria que vieras las demas para que comprenieras esta.

    • Sr Escribano dice:

      La peli es bastante autónoma en ese sentido, la historia funciona como una unidad. Sí que es cierto que los puntos más interesantes de la trama funcionan mejor al relacionarse con anteriores entregas, y algún guiño puedo haberme perdido. De todas formas, el prólogo te pone al día en un “Previously on”, así que no sales de la nada.

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.