Regreso al Futuro #5: NAMOR THE SUB-MARINER, de John Byrne

Nueva entrega de Regreso al Futuro, sección dedicada a analizar grandes etapas de obras descatalogadas, inéditas o perdidas (pinchando a las editoriales españolas para (re)editarlas…), nos centramos hoy en los oscuros años 90 para demostrar que no era mierda todo lo que relucía: John Byrne aún no había empezado su declive y nos trajo una modernización de…

NAMOR THE SUB-MARINER
de John Byrne


Título original
:

Namor Visionaries: John Byrne, Vols. 1-2
Sello: Marvel Comics
Autor completo: John Byrne
Entintadores: John Byrne y Bob Wiacek
Coloristas: Glynis Oliver Wein, et al.
Contenido: Namor the Sub-Mariner #1-25 (Abr. 1990 – Abr. 1992)
Public. USA: Feb. 2011 (#1-9) y Ago. 2012 (#10-18) (reedición incompleta)
Public. España: Oct. 1990 – Dic. 1992 (Forum)
Valoración: 8.8/10


Durante el verano de 1989, todos los annual de Marvel formarían parte del evento Atlantis Ataca, donde… bueno, con ese título no hace falta explicar mucho el argumento. Lo que nos importa es que al final de la historia, Namor era dado por muerto. Claro que, como sigue pasando ahora (y parece que siempre será así), su muerte no iba a durar mucho…

En abril de 1990 aparecía el número #1 de Namor, The Sub-Mariner con uno de los más grandes autores de cómic de la historia: John Byrne se hacía cargo de guiones y dibujo, después también del entintado, y un poco más adelante incluso de la rotulación, en lo que sería su último gran trabajo para Marvel en mucho tiempo (*). Años después se haría cargo del relanzamiento de Spider-Man pero creedme, es mejor no recordar eso…

Volviendo a Namor, resulta curioso cómo, a partir del número #2, la colección llevaría el subtítulo de “Marvel’s First and Mightiest Mutant” en lo que parecía un claro homenaje al eslogan de Los 4 Fantásticos de “World’s Greatest Comics Magazine”, una cabecera de la que ya se encargara Byrne antes, entre otras obras.

(*) Con permiso de Hulka, que había empezado y dejado antes de encargarse de Namor, pero ésa es historia para otra reseña…

SOBRE EL AUTOR
El nombre del genio es Byrne… John Byrne

John Byrne es (fue) uno de los más grandes artistas de cómic de todos los tiempos. Su obra es tan extensa como magnífica, por lo que es imposible detallarla aquí. Bastará con unas pinceladas para contextualizar lo que encontraremos en las páginas de esta colección.

Byrne empezó como dibujante en diferentes proyectos, alcanzando su condición de estrella en La Patrulla-X con Chris Claremont, donde empezó también a participar en los guiones. Para entonces emergerá otra de sus peculiaridades, un enorme ego que le llevaría a enfrentarse con multitud de editores y abandonar todos sus trabajos, casi siempre, por la puerta de atrás. Más tarde, en su etapa al frente de Los 4 Fantásticos, Byrne destacaría como autor completo realizando el que es el mejor de sus trabajos, todo un despliegue de talento donde se forjaría su leyenda de artista total.

Así pues, quedémonos con la idea de que Byrne es uno de los grandes, destaca como autor completo, gusta de los clásicos y tiene un enorme ego…

ECOLOGISMO Y NEGOCIOS
Namor the Sub-Mariner #1-9

En un principio, Byrne quiso sacar provecho del nuevo status quo del personaje, a quien todo el mundo daba por muerto, para convertirlo en un hombre de negocios en la sombra cuya lucha sería la de preservar el medio ambiente. Fue un enfoque tan original y novedoso como efímero, pues en pocos meses Byrne lo dejó de lado para centrarse en nuevas historias, más de su gusto. De hecho, ya en el número #4, Namor se descubre ante el mundo para hacer frente a un ataque, y anteriormente ya se había dejado ver irrumpiendo, con mucho estilo eso sí, en la junta de accionistas de una multinacional. Las aventuras de tono más ecologista terminarán en el número #7, cuando el monstruo llamado Sluj deje a nuestro protagonista mermado (N. del Ed.: Pun not intended, anglófilos) en un giro muy interesante de Byrne y que, obviamente, no revelaremos aquí.

¿Es un homenaje? ¿Es una parodia? ¡No! ¡Es un guiño!

Entretanto, ya se había presentado a la familia Alexander, Caleb y Carrie, que tras toparse con Namor, le ayudarían a emprender su aventura empresarial siendo la cara visible de su empresa, Oracle. También asistiremos a la presentación de los gemelos Mars, dos tiburones de Wall Street tan aburridos de su existencia que sólo se divierten jodiéndole la vida a los demás y que fijarán su atención en la recién fundada corporación.

En la parte gráfica, Byrne presentaba un Namor sublime, con un cuerpo más estilizado y menos musculoso del que estábamos acostumbrados. La figura de un príncipe submarino tenía que representarse con una presencia imponente,  luciendo un físico acostumbrado a moverse en las profundidades marítimas. A partir del #4, Byrne empezó a entintar sus propios lápices, experimentando con una técnica llamada duo-tone (doble tono),  con resultados excepcionales, especialmente en las escenas acuáticas.

Cuando el viejo John disfrutaba haciendo su trabajo se notaba a base de bien.

Teniendo en cuenta que, a partir del #8, también se ocupó de la rotulación, podemos afirmar que el compromiso de Byrne con la colección era total. Así pues, la cosa no podía sino mejorar.

8.5/10

VIEJAS AMENAZAS PARA UN NUEVO MUNDO
El regreso de los Invasores

Namor the Sub-Mariner #10-12

Conociendo las preferencias clasicistas de Byrne y sabiendo que Namor había formado parte de los Invasores, era cuestión de tiempo que éstos aparecieran en la colección. En diferentes flashbacks habíamos visto cómo se gestaba un nuevo plan de antiguos enemigos del Príncipe Submarino. Enemigos que, aprovechando la caída del Muro, pondrían en marcha viejos planes enterrados cuyo objetivo era el mismo de siempre: el alzamiento de un nuevo Reich que les llevara a la conquista del mundo.

“…but the arrival of these legendary heroes raises more questions than it answers.”

Durante tres números dedicados casi al completo a esta saga, Byrne se marcará un recital en el guión. Tendremos una excelente caracterización de personajes, la mayoría  semidesconocidos para el gran público, demostrando, como ya se le suponía, un vasto conocimiento del universo Marvel, tanto del pasado como del reciente. Con un dominio ejemplar del sentido del ritmo, iría narrando la historia desde diferentes puntos de vista y entremezclando argumentos en paralelo como sólo él sabía. Al final habría tiempo incluso para un par de sorpresas que afectarían notablemente a varios personajes involucrados en la saga. Lo dicho, todo un recital. En su debe, hay que decir que en el #12, que fue doble para conmemorar el primer aniversario de la serie, hay un par de apariciones demasiado ‘oportunas’ metidas con calzador.

En la parte gráfica, Byrne ya está desatado dando lo mejor de sí mismo y aprovechando al máximo su nueva técnica de entintado para consolidar un nuevo aspecto a sus figuras. Estamos, seguramente, ante el mejor momento de la colección en cuanto al dibujo se refiere.

Namor pateando culos nazis. Ahora con pantalón largo.

Por si esto fuera poco, también veremos en estos números el regreso de cierto personaje, al que todos daban por muerto, que dará mucho que hablar en lo que queda de colección.

9.5/10

DEFINIENDO AL PRÍNCIPE DE ATLANTIS
Namor the Sub-Mariner #13-14

Una vez cumplido el primer año de la colección, ésta se da un respiro para dar un repaso a la historia del atlante y establecer un par de conceptos que Byrne había dejado aquí y allá. Ya en el primer número se había presentado la idea de que los cambios de comportamiento de Namor durante el pasado habían sido producto de su constitución, mitad humana y mitad atlante, y de cómo su cuerpo se veía afectado si pasaba demasiado tiempo en o fuera del agua. La verdad es que fue un recurso ‘Made in Byrne’ que tampoco tuvo mucha más trascendencia una vez que todo el mundo lo dio por bueno. Se trataba de otro ejemplo de retrocontinuidad encubierta, pero perfectamente lógico con la historia del personaje que siempre se había movido en un perfil ambiguo, entre héroe y villano.

“The proof is in the pudding…”

El caso es que Caleb Alexander se lo explicó al protagonista en el número #1 y un año después lo explicaba a todo el mundo durante el juicio al que se vería sometido Namor por culpa de sus actos en el pasado. Un juicio que serviría para dar un repaso a la historia del atlante mediante el testimonio de diferentes héroes, entre los que destacará Thor con un momento genial al verse metido en la burocracia de los mortales.

Después vendría un número más intimista que serviría para profundizar en la relación entre Namor y Phoebe Mars. Una pareja que tenía más cosas en común de las que se podría pensar en un principio, pues los dos tenían un carácter fuerte, eran orgullosos y se sabían, en cierta manera, superiores al resto de personas que les rodeaban. Entre los dos existía una poderosa química y todos sabemos que Namor siempre ha estado dispuesto a conquistar a una mujer.

8.5/10

DE ATLANTIS A LA TIERRA SALVAJE
Namor the Sub-Mariner #15-20

Byrne tenía a Puño de Hierro en el punto de mira… Ejem.

A partir de aquí, la colección se alejaría de lo visto hasta entonces para tomar un tono más aventurero. Para ello se desarrollarían varias tramas que ya se venían preparando en los anteriores capítulos. Por un lado, estaba la misteriosa aparición de Danny Rand (aka Iron Fist), quien también había sido dado por muerto y cuyo comportamiento extraño desde que apareciera en números anteriores hacía pensar que algo no encajaba en su repentino regreso. Mientras tanto, en Atlantis aparecía otro personaje que también estaba muerto y que tenía un estrecho vínculo con Namor.

Y mientras tanto, Byrne se lo pasaba en grande dibujando diferentes personajes del Universo Marvel (alguno incluso por primera vez) y escenarios como la Tierra Salvaje, con sus dinosaurios incluidos, y una Atlantis que luce como nunca. Si bien la parte que transcurre en Atlantis es menos interesante, dedicando casi todo un número a otro ejercicio de retrocontinuidad para establecer un nuevo destino a uno de los personajes. Claro que peor lo iban a pasar los que se quedaron en New York Por contra, la parte que acontece en la Tierra Salvaje resulta mucho más entretenida, llena de golpes de efecto y con continuidad en la siguiente saga de la colección.

A la Tierra Salvaje se viaja con estilo o no se viaja.

Uno de los motivos por los cuales considero a John Byrne el más grande es su buen hacer en los pequeños detalles, que se quedan grabados en la memoria con el paso de los años. Al final del #18, por ejemplo, recoge un detalle de la trama que parecía intrascendente y le da un giro tan genial que sorprende al lector de tal manera que es imposible no rendirse ante el talento del anglocanadiense. Todo en un epílogo de una página. Bravo.

9/10

A LA BÚSQUEDA DE PUÑO DE HIERRO
Namor the Sub-Mariner #21-25

Cuando a Byrne se le mete algo en la cabeza, resulta casi imposible hacerle cambiar de idea. Por este motivo, como decíamos, acaba cabreado con casi todos sus editores, amén de abandonar las series casi siempre por la puerta de atrás. Le pasó en Superman, en los 4F, en Hulka, etc. Esta vez se había empeñado en traer de vuelta a Danny Rand y no iba a parar hasta conseguirlo, aunque para ello debiera abrir más y más tramas secundarias, dar más explicaciones sobre lo que había ocurrido en torno a la “muerte” de Danny e, inevitablemente, quitarle protagonismo a Namor en su propia colección. Anteriormente, habíamos visto algún número donde el protagonista no aparecía durante varias páginas debido al aumento de tramas secundarias que se iban abriendo, pero durante esta saga Namor pasa a ser una mera comparsa. En el #23 sólo aparece en 7 páginas, lo justo para pegarse con los malos y acabar en su poder para escuchar sus planes. Todo el protagonismo de estos números recaerá, por tanto, en Puño de Hierro, sus aliados y sus enemigos, resultando todo un poco desconcertante.

Les costó encontrarlo porque Danny vivía en su burbuja.

Una vez consumado el regreso de Danny, Namor tendrá que hacer frente a un enemigo de éste que había ido fraguando su plan en secreto sin que ni siquiera el lector supiera que todo formaba parte de un todo si bien había cosas que no encajaban, como el rapto de un héroe por parte del villano. Parecía una excusa, sólo porque a Byrne le apetecía dibujarlo, pues su papel es tan sólo el de reclamo para el lector no ocasional de la colección. Igualmente, volvemos a ver como el aliado humano del villano colaboraba con él a cambio de la promesa de disponer de un reino propio a su antojo. La misma promesa que habíamos visto en la Tierra Salvaje, como si los reinos los fueran regalando.

Por otro lado, Bob Wiacek había vuelto a entintar a Byrne en varios números y, como siempre que se viene de la excelencia, se notó un bajón en el nivel gráfico de la serie. Los dibujos ya no estaban tan definidos y los acabados de Wiacek eran demasiado sucios. Tampoco Byrne estaba dando lo mejor de sí mismo a los lápices, pues estaba metido en varios proyectos.

La de dolores de cabeza que tendrá Namor por culpa de Iron Fist.

Pero uno no llega al Olimpo de la historia del cómic porque sí, y cuando todo parece que va a acabar de manera convencional, Byrne hace otra jugada maestra (mediante el uso de un villano, otra vez, de Puño de Hierro) y hace saltar por los aires todo el rumbo de la serie, abriendo nuevas posibilidades para la misma, impensables dos páginas antes cuando todo era una pelea más entre buenos y malos.

8.5/10

¿…Y DESPUÉS, QUÉ?
El destino de Namor

Después de un par de años volcado casi por completo en la colección del atlante, John Byrne había vuelto a Hulka, pasó a realizar la miniserie de O.M.A.C. para DC, y estaba metido de lleno en la creación de Next Men, la que sería su primera obra importante alejado de las Dos Grandes. Demasiado trabajo para el canadiense que acabó por dejar los lápices de Namor en el #25, dando paso a un jovencísimo Jae Lee que realizó un trabajo tan digno como alejado del estilo de Byrne, quien siguió a los guiones hasta el #32 para cerrar las tramas que había dejado abiertas.

Los lápices de Jae Lee eran muy diferentes a los de Byrne.

Fueron 25 números donde John Byrne, en plena madurez artística, pudo dejarse ir y dar rienda suelta a sus ansias de experimentar con nuevas técnicas para seguir definiendo su estilo, en constante evolución desde que empezó a destacar a los lápices de Iron Fist precisamente. Estaba muy cerca de alcanzar su cénit, y ya se sabe que cuando se llega a lo más alto, sólo se puede bajar, pero ésa es otra historia.

Ahora que Panini acaba de editar en sendos tomazos todo el Alpha Flight y todo el Iron Fist de Byrne, y con sus 4 Fantásticos a la vuelta de la esquina, ¿qué mejor momento para volver a publicar esta obra en un bonito tomo?

Para todos aquellos que os animéis a leer esta serie, os propongo un singular juego de beber: cada vez que Namor suelte lo de…
“Great Neptune’s Trident!”
…arreaos un chupito. Veréis que alegría para el cuerpo…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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3 Respuestas

  1. si que molaba,pero sin volverse loco.era una colección a medio recorrido entre lo mejor y lo peor del byrne.y abusaba de las tramas(como recurso gráfico).mismamente como al chaykin que le dió por experimentar,y obra que dibujaba,obra en las que la empleaba.

  2. luis grana ramos dice:

    Aunque Panini esta empezando a recuperar la colé de Namor desde el principio, opino que en el 2017 sería todo un golpe de efecto que recuperase además el NAMOR DE BYRNE ¿Porque? Muy fácil, es una chulada, y no rompe para nada con la continuidad de colé clásica.

    Con lo cual los que lo tenemos en ese birria de formato que lo saco forum, disfrutaríamos como locos teniéndolo en un tomo en condiciones, y los que no , para ellos sería todo un descubrimiento tanto a nivel narrativo como gráfico.

    Acuaticos Saludos desde Atantis.

    • CarlosPlaybook dice:

      Hay rumores que después de La Cosa, anunciada para octubre o así, el año que viene será el turno de Hulka. Después de eso debería llegar Namor. Desde luego yo lo veo más comercial y con más calidad que La Cosa pero bueno, toca esperar. Y gracias por comentar, Luis, mola ver que siempre hay gente que nos lee

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