Reboots en los videojuegos

No sé si éste será el articulo más indicado, pero alguien que amaba tanto los videojuegos como para llamar a su hija Zelda, se merece esto y mucho más. Ahora estás en el País de Nunca Jamás, pero nunca olvidaremos las risas y las sonrisas que nos diste durante todos estos años.

Descansa en paz, Robin Williams.


Cuando uno es hijo de un viejo “gamer” gruñón que ha visto cómo ha ido formándose la industria de este arte (o proto-arte), que está constantemente escuchando frases como “¿Por qué es todo tan fácil?”, “¿Otro puto vídeo? Yo quiero jugar ya”, todas estas preguntas dan para escribir páginas y páginas. Pero hoy quiero hablar de una en cuestión: “¿Para qué han hecho esto?”.

Os pongo en situación: mi padre es un PC-Gamer master race, o lo que es lo mismo, no ha tocado el mando de una consola más allá de 4 veces. Puede parecer que me estoy descentrando, pero dejadme un segundo. Mi padre como jugador con antigüedad ha visto juegos vivir y morir, ver su momento de gloria y dejar paso a otro título cuando su momento pasó. A día de hoy está viendo cómo algunas sagas reviven, lo que puede traer, a priori, alegrías, pero en el 99% de los casos no es así.

Quiero señalar los dos casos más cercanos que he vivido, el reboot de Tomb Raider y el de Syndicate, ambas sagas de los 90 (una más famosa que la otra, claro está) pero con dos reboots tan dispares como similares al mismo tiempo.

De las pocas veces que he visto a mi padre con una consola ha sido con el Tomb Raider, el juego que definió a las aventuras plataformeras. La protagonista era la voluptuosa arqueóloga Lara Croft, pero a la hora de la verdad nada importaba que ella fuera mujer o no, ya que podría haber sido un hombre, dejando claro que las mujeres pueden hacer lo mismo que los hombres. Sin embargo, ¿qué nos encontramos en el reboot? El paso de una pipiola insoportable a la mujer dura y segura de sí misma del juego original. Por otro lado, ¿qué nos vendieron los desarrolladores? Que el jugador querría proteger a Lara, sacarla de allí; la respuesta de mi padre a esto fue “Esta subnormal no es Lara, es una chiquilla inaguantable”.

Otro punto a destacar siguiendo los comentarios de mi padre es, y parafraseándolo, “Estoy harto de disparar, los puzzles son demasiado fáciles”. Creo que a este punto poco tengo que añadir: el juego es un paseo, no tiene la auténtica sensación de reto que tenían los originales. Los puzzles son para niños, a años luz de aquellos que te hacían pasar horas y horas pensando (exagerado, lo sé).

Con esto no quiero decir que sea un mal juego, porque no lo es, pero como él mismo me dijo, “Es un juego divertido, pero no es un Tomb Raider”. O en otras palabras, como me dijo mi amigo Xavi por Twitter: “Cuando un Tomb Raider tiene puzles como objetivo secundario, es que algo ha salido mal”.

El caso del Syndicate, puede ser parecido… pero definitivamente no igual. Antes de empezar, he de decir que no he jugado al reboot, pero aun así, no me hace falta para lo que quiero decir.

El juego original se basaba en que nosotros éramos el líder de una gran compañía en un universo cyberpunk y teníamos que hacernos con el control del mundo. El mundo estaba separado en casillas y, para controlar cada una de ellas, debíamos superar una misión al más puro estilo Commandos, primando la estrategia sobre la acción. Por el contrario, el reboot nos lo han vendido así:

Te puedes imaginar la cara de mi padre al ver cómo han puesto el nombre de un juego de culto para hacer la enésima versión del Call of Duty.

Con esto quiero decir que las compañías deberían dejar morir una saga, o en el supuesto caso de querer revivirla, usar lo que hizo al juego ser merecedor de esta resurrección y moldearlos conforme a la tecnología actual, para mantener su esencia, o por así decirlo, su grandeza, no vestirlas del juego de moda para prostituirla y sacar millones a costa de un nombre que atrae a la gente por el recuerdo de un prestigio que ha dejado de existir por culpa de gente con traje y corbata que no tiene ni puta idea del medio en el que están tratando.

*     *     *

¿Qué opináis vosotros? ¿Reboot sí o reboot no?
¿Y cuánto estaríais dispuestos a cambiar con tal de recuperar para los tiempos actuales un videojuego de culto? Hacednoslo saber.

¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. Gat_de_Soia dice:

    Saludos desde el sofá de mi casa.

    Comenzaré diciendo que gracias a la existencia de Lara Croft pude identificarme con mis avatares de entretenimiento sin necesitar pasar por alto la diferencia de sexo, hasta la llegada muy posterior del no fenómeno de masas Kya: Dark Lineage, o ya un tanto después la saga de Mass Effect. Pude ponerme en la piel de una arqueóloga con solera que daba igual que disparara a t-rex, tigres o mercenarios en una época en la que las chicas eran o bien la eterna doncella en apuros o una Guerrero Luna (cuyos apuros me parecieron siempre una memez basada en otro tópico femenino del ser consentido y mimado, aunque los poderes molaban) y los tíos eran desde ratones moteros con gafas de sol da-igual-que-sea-de-noche hasta cualquier otra especie, humana o no, de Chuck Norris (sin sentimientos pero con chupas de cuero).

    Esta heroína, cuyas aventuras hasta llegar a El Ángel de la Oscuridad no daría argumento para más que pensar de ella como la cazatesoros más intrépida de la generación (¿acaso otra motera sin sentimientos al estilo de la mayoría de héroes masculinos de la época?), se convirtió entonces en la Barbie con pistolas de la trilogía Legend-Anniversary-Underworld. Coincido con tu padre en que los puzzles ahí, pfffffff, pero es que además las caras de esta nueva Lara no me daban la confianza de que un personaje así salvara al mundo de la ira de Odin. Por cierto, ¿alguien ve a Megan Fox de amiga de las Tortugas Ninja?

    Me produce animadversión este nuevo rostro, y además, no solo vi su construcción como objeto sexual en las campañas de márketing (quién pudiera hacerse con uno de esos pósters de Croft en toalla durante la promoción del TRII), sino que tuve que jugarlo. Pasé de ser un personaje matón que daba la casualidad que tenía un cuerpo poligonal de infarto a ser un personaje con cuerpo de infarto HD a la que le daba por investigar eso de las runas protonórdicas y otras paridas mitológicas a lo Indiana Jones (motivo de más para diferenciarse de la franquicia de Lucas Arts con un cambio de sexo del PJ).

    Finalmente, llegó este nuevo reboot. Cómo me sentó es muy distinto de cómo lo ve tu padre. Y me explico: puede que esta Lara sea una quejica, también es una Lara en otra edad, inexperta, y cuyas circunstancias ya la están dejando ver como un personje muy valiente, y que debe crecer ante las duras adversidades de naufragar en una isla infestada de adoradores de la Reina Himiko (cómo se nota que he estudiado). Es un ejercicio narrativo que invita a disfrutar más de la trama que del nivel de dificultad (porque lineal, lineal, eran todos los TR), pero sobre todo que me ha reconciliado con la heroína de mi infancia, ahora en forma de becaria con mala suerte (aunque suene a redundancia).

    Una última cosa: el equipo creativo de cualquier gran desarrolladora cuida muy en detalle el público al que se dirigen, y si han habido cambios drásticos, las motivaciones no son caprichos de tres hombres con corbata, por muy de EA que sean.

    Un placer leerte aquí. Suerte con la página :)

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