PREZ, de Mark Russell y Ben Caldwell

 

Título original:
Prez, Volume 1: Corndog-in-Chief  TPB

Sello: DC Comics
Guionista: Mark Russell
Artistas: Ben Caldwell y Domonike Stanton
Entintadores: Sean Parsons y Mark Morales
Colorista: Jeremy Lawson
Contenido:  Prez #1-6  (Ago. 2015 – Feb. 2016)
Publicación USA: Febrero 2016
Public. España: –
Valoración: ¡Viva la sacrosanta y jodida democracia!/10

 

Todo es susceptible de empeorar. Cuando crees que ya estás en el fondo, cuando te esfuerzas por chapotear y flotar en los lodazales más negros, alguien quita el tapón del sumidero lleno de mierda en el que te encuentras y desciendes a un nivel inferior. Si creías que toda la bazofia vomitada por una legión de gilipollas que habitan con impunidad en las redes sociales había alcanzado un hito insuperable de caspa y bajeza humana, estabas muy equivocado. Todo se puede joder mucho más. Te pueden desear la muerte. Pueden insultar a tu novia. Pueden cagarse en tu familia. Pueden hacer público tu número privado. Pueden decorar muros y muros virtuales con fotos de tu intimidad. Pueden amenazarte de muerte. Y todo ello será retuiteado para regocijo de la plebe.

Si esto te resulta aterrador, imagina que en el futuro al presidente de los Estados Unidos lo eligen en base a los “me gusta” que le den en Twitter. Imagina que los grupos de presión sociales se han transformado en un imbécil con millones de seguidores que vive de grabarse haciendo el idiota y colgándolo en YouTube. Imagina que, además, la clase política sigue formada por vampiros que han sabido adaptarse a la nueva era y han evolucionado a una nueva clase de castrados emocionales e intelectuales que sólo piensan en el dinero. Los mismos perros con un collar hecho de Facebook. Imagina que las corporaciones empresariales son monstruos dirigidos por bestias anónimas carentes de escrúpulos. Más o menos como ahora, pero con hologramas corporativos cubriendo los rostros de cada uno de los directores generales. Imagina todo lo que sufrimos ahora pero multiplicado por un billón.

¿Lo tienes? Perfecto. Bienvenido al mundo de…

PREZ
de Mark Russell y Ben Caldwell

Ahora ponte en el lugar de una adolescente de dieciocho años recién cumplidos que llega a dirigir la nación más poderosa de la tierra gracias a una mezcla de mala suerte, egoísmo desmedido, incapacidad política manifiesta y casualidad absoluta. Eres la reina del mundo y ni siquiera te has presentado a unas elecciones. Tu mayor logro consiste en haberte rebozado el pelo en una freidora convirtiendo la anécdota en un fenómeno viral. Tienes el control del maletín nuclear que ahora puedes manejar con una aplicación que se parece demasiado a Tinder. Puedes marcar la diferencia y cambiar las cosas. Eso si no te asesinan antes.

Prez Rickard es uno de esos personajes locos surgidos de las lisérgicas brumas de los setenta. Joe Simon, guionista adicto a lo patriótico desde que le picará el aguijón made in USA y creara al Capitán América con la indispensable ayuda de EL REY Kirby, se sacó de la manga con la colaboración del dibujante Jerry Grandenetti esta versión de un Jesucristo americano pulcro, de ojos azules y dorados cabellos. Un ario de manual lejos de la iconografía clásica del barbudo harapiento y de tez aceituna que nació en Belén. El sueño húmedo de la triple K. Como tantas otras colecciones de aquella época solo duró cuatro números, y muchos de mis coetáneos generacionales lo conocimos gracias a una historia corta aparecida en el Sandman de Neil Gaiman dibujada por Mike Allred.

La demagogia: pasado, presente y futuro de la política.

Pero, para que conste, este no es un tebeo de Prez Rickard. Mark Russell, que sigue destrozando este mundo de inútiles en el que vivimos en las páginas de Los Picapiedra, nos da su versión del personaje convirtiéndolo en una entrañable adolescente de pelo rubio platino, y escribe un guión que no deja títere con cabeza. Se ríe de esa sociedad americana presa de elefantiasis moral que ha construido un becerro de oro forrado en verdes billetes de cien dólares. Pone en la picota a la tan idealizada democracia y la convierte en el mercadeo lamentable que tenemos que vivir los supuestos países civilizados, transformando el poder popular en una chanza en la que imperan los intereses más espurios de unos gobernantes con un coeficiente intelectual demasiado cercano a esa línea que nos separa del retraso. Escupe en los millones de seres humanos que creen que ser persona depende de tu popularidad en Internet, esa infecta recua casi infinita de disminuidos sentimentales cuyo ego tapona las arterias que riegan su cerebro. Da cera hasta cansarse a base de imaginar un futuro no tan lejano en el que, en lugar de evolucionar, caminamos hacia atrás, como un cangrejo que ignora que cada una de sus zancadas es un paso hacia un precipicio llamado extinción. Crea personajes absurdos pero extrañamente reales, desde filántropos enajenados a vicepresidentes pragmáticos y odiosos. Y lo mejor de todo es que lo borda en cada uno de los aspectos.

El delicioso dibujo de Ben Caldwell, un prodigio de adorable ternura, diseño publicitario y blanda belleza, se ajusta como un guante a lo que Russell quiere contar. Caldwell es sustituido en un número por “Domo” Stanton que, sin llegar al nivel de su antecesor, se mantiene en un nivel aceptable que no te saca de la historia. El entintado de Morales y Parsons hace lo que debe: realzar al dibujante, y los colores de Jeremy Lawson se combinan con eficacia para generar una atmósfera de malsano buen rollo, ese espíritu “kawai” retorcido casi intrínseco al trazo de Caldwell.

La mejor presidenta de la historia es Beth Ross.

Beth Ross, la Prez del 2036, es una encantadora mujercita con ganas de dejar huella y dejar tras de sí algo mejor que lo que encontró. Todo en ella está dibujado con un aura irresistible, con esos efluvios que rodeaban a aquella chica del instituto de la que te enamorabas sin remedio. Hay un espíritu de chicle de fresa ácida, de buen rollo, de manicura adornada con brillos y estrellas que te hace sonreír casi antes de empezar, incluso cuando los personajes retratados son arteros hijos de puta capaces de exterminar una raza si eso incrementa su margen de beneficios.

Esta es una serie efímera pero divertida, llena de sarcasmo y mala leche y que sirve, además, como reflejo exagerado de una actualidad vomitiva que nos bombardea a diario desde los noticiarios. En solo seis números destroza el sistema de intrigas parlamentarias, aniquila el pestilente sistema de financiación de la partitocracia, desmonta la trama de corrupción financiada por las industrias farmacéuticas o agroalimentarias y defeca en ese supuesto papel de “policía global” del que tan orgulloso se siente el imperio. Casi no resulta sorprendente que la colección fuera cancelada con tal celeridad. A nadie le gusta que le muestren sus vergüenzas con una claridad tan descarnada. Es un ejemplo más de producto de calidad que no llega a ningún sitio porque el consumidor medio prefiere narcotizarse con tebeos mediocres, de esos que siempre cuentan lo mismo. Diminutos pasquines llenos de tipos duros con grandes pistolas que parecen dibujados con una única plancha de imprenta y solo entretienen a una legión de piedras que no se cansan de estar aburridas.

¡Nos vemos en la Zona!

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5 Respuestas

  1. Tus dos primeros parrafos son demoledores y totalmente en la línea de lo que pienso sobre las diferentes tribus de pequeñoa inquisidores virtuales que opinan, juzgan, condenan y castigan a cualquiera en un tweet. Pero a esos intento no prestarles atención, aunque cuesta.
    En cuanto al cómic me ha llamado la atención el enfoque de mala leche y sarcasmo que comentas para afrontar esas distopias cada vez mas cercanas que nos acechan. Las pocas viñetas que he visto me han parecido un lujo mas.
    Si no he entendido mal, que yo también uso facebook a veces y ya me lo voy notando, de momento no está publicada en España, ¿Sabes si hay intención de hacerlo y si tiene fecha?

    • Gracias por el comentario Emilio. La verdad es que teniendo en cuenta que la serie fue cancelada en USA a los 6 números y conociendo la política editorial de ECC, dudo que la veamos editada en España.

      Si no tienes problema con el idioma, en Amazon puedes encontrar el tomo recopilatorio a bastante buen precio.

  2. igverni dice:

    Muchas gracias Javier por tu critica.

    Una duda a ver si me puedes ayudar. Esta serie se comentó que serian 12 numeros agrupados en 2 miniseries. De hecho cuando cerraron este 1er volumen aun decian que la serie volveria, cosa que ya sabemos que no va a pasar. Y DC publicó ¿10 paginas? a modo de epilogo en un especial de las elecciones, o eso al menos lei anunciado.

    Mi duda es que me apetece comprar este tomo, pero temo que la historia quede colgada. ¿Es asi o se puede leer bien?

    Gracias otra vez y enhorabuena por tu reseña.

    • Desde luego la trama no queda ni de lejos cerrada, y dudo mucho que esas páginas-epílogo puedan resumir todo lo que Russell tenía pensado contarnos. Aunque es cierto que la historia te deja más colgado que el proverbial embutido, yo creo que merece la pena hacerse con este tomo a pesar de la sensación de “coitus interruptus” con la que te quedas al final.

      Muchas gracias por leer la reseña y por el comentario, y espero haberte ayudado en algo.

Deja un comentario, zhéroe

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