POWER MAN Y PUÑO DE HIERRO, Vol.1, de Mary Jo Duffy, Ed Hannigan y VV.AA

 


Título original:
Power Man and Iron Fist Epic Collection: Heroes for Hire TPB

Sello: Marvel Comics
Guionistas: Mary Jo Duffy, Ed Hannigan, et al.
Artistas: Kerry Gammill, Lee Elias, et al.
Coloristas: Christie Scheele, Glynis Oliver Wein, et al.
Contenido: Power Man & Iron Fist #54-72, #74-84 y Daredevil #178 (Dic. 1974 – Ago. 1982)
Publicación USA: Agosto 2015
Publicación España: Abril 2017 (Panini)
Valoración: Ghettología, volumen III /10

 


Con lo que me gusta a mí pasear por Harlem y ya hemos llegado a la última parada. Empecé este recorrido urbano en 1972 cuando, influenciados por la blaxploitation, los autores Archie Goodwin, John Romita Sr. y George Tuska dieron vida al prototipo de tipo duro afroamericano. Una especie de Shaft sin placa pero con los cánones propios de un superhéroe que, pese a salirse de lo habitual, mantenía la esencia de lo que defendía Marvel Comics. Para darle otro enfoque al personaje, una versión más real y menos superheroica, decidí indagar, ya en 2002, en las peligrosas calles de otra Harlem, la que Azzarello y  Corben describieron en el subsello MAX Comics reinterpretando al personaje y poniéndole de nuevo en circulación.

Así que, tras someterlo a votación popular en Twitter, salió ganadora la continuación del origen, del germen con tiara y camisa de seda amarilla. Justo el enfoque que Luke Cage necesitaba para aumentar su legado y expandir su universo. Una etapa longeva, divertida y plagada de aventuras callejeras heredadas de los prolíficos años setenta. Aquí Luke une sus fuerzas al que se convertirá en su mejor amigo y aliado, Danny Rand que, tras su disciplinado entrenamiento en K’un-Lun, se convertirá en Puño de Hierro. Un dúo que, tras crear la asociación Héroes de Alquiler, pondrán al servicio del ciudadano su fuerza y experiencia ante las adversidades que una ciudad como Nueva York amontona en cada esquina. Vayamos a la planta catorce de un edificio de oficinas en Park Avenue para conocer las nuevas andanzas de…

POWER MAN Y PUÑO DE HIERRO
de Mary Jo Duffy, Ed Hannigan y VV.AA

«A veces parece que incluso cuando ganamos, acabamos perdiendo.
Y esto hace que me pregunte por qué luchamos»

Volvemos a la esencia una vez más, a los textos obvios y esclarecedores y a la descarada inocencia de situaciones cotidianas que, aunque parezcan que han pasado de moda, siguen siendo disfrutables cuanto más cómics vamos leyendo con los años. Apreciar los orígenes y todo el aprendizaje que eso conlleva es como saborear un Hakushu de veinticinco años a media luz mientras suena un vinilo de Marvin Gaye. Es deleitarse con unos colores planos, casi chillones, y no echar de menos ni por asomo el coloreado digital mientras un repertorio de situaciones sin pausas abruptas ni exceso de viñetas no nos acaban desgranando un cómic hasta el hastío, sino todo lo contrario. Aquí no hay eventos mastodónticos ni cruces abusivos, solo personajes añejos de vestimentas excéntricas, sus puños y su ingenio. Amor por lo clásico. Para gustos colores, sí, pero hay gustos que llegan a lo exquisito, a lo sublime y lecturas como esta lo son.

Y si bien es cierto que el inicio es bastante random y carente de personalidad, una vez que Ed Hannigan abandona la serie y entra en escena Mary Jo Duffy, ya en su primer número, la guionista neoyorquina  explota las virtudes de ambos protagonistas. El disciplinado Puño de Hierro, su llegada a Nueva York y esa sensación de extrañez al regresar a la civilización mientras, al otro lado, un Luke Cage convertido en Power Man sigue siendo el héroe de la calle, pero a años luz de esa actitud primeriza de descontrol, de egoísmo. Ahora es un héroe con todas las letras y la idea de Héroes de Alquiler adquiere una validez moral creíble ante el prototipo de adalid con mallas y capa que está por encima del bien y del mal al que estamos acostumbrados.

No son Queen, The Clash, ni Los Ramones pero este cuarteto afina que da gusto.

Pero si hay algo que hace esta etapa verdaderamente sólida, divertida y memorable y se diferencia, pese a todas las similitudes que comparten, de la protagonizada en solitario por Carl Lucas en Hero for Hire, es su excelente reparto de secundarios y su cuidado uso de la mano de Jo Duffy. Sería injusto decir incluso que los protagonistas son Luke y Danny cuando el plantel de personajes que pululan a su alrededor no son meros espectadores y van ganándose el cariño del lector dependiendo de cada historia. La importancia de Misty Knight o Colleen Wing, de Harlem con Toby, los oídos de las calles, o D. W. Griffith en el cine Gem y casa de Luke, o apariciones como las del abogado Jeryn Hogarth, tercer implicado en el negocio de Héroes de Alquiler, y su secretaria Jennie Royce. Incluso personajes del pasado de Luke como el doctor Noah Burstein o Claire Temple tienen cabida e importancia. Todos ellos refuerzan el argumento general y elevan al máximo los capítulos número a número haciendo que se retroalimenten de la forma más efectiva posible. Ninguno de ellos carece de sentido argumental y aportan pequeñas pinceladas para conseguir esa notable participación coral.

Ya estemos inmersos en un discurso motivador, en una diatriba bajo el manto del villano de turno, un puñetazo salvador o un transeúnte auxiliado en el último momento al amparo de una capa al viento, todo eso queda demostrado, una vez más, en la simplicidad con la que se hacían historias hace cuarenta años, en el amor que desprendía cada página y que a día de hoy brilla casi por su ausencia. Todo eso está representado aquí. Pero no voy a ponerme nostálgico ni nada por estilo. Las cosas no empeoran o mejoran, simplemente cambian y debemos cambiar con ellas, adaptarnos y buscarle siempre algo bueno a todo. Que nos quiten lo bailao si conseguimos disfrutar de un cómic de 2018 y de otro de 1972.

Camisa destrozada nº7196 y sumando…

Y pese a todas las alabanzas anteriores, las historias siguen un patrón que suele repetirse en cada número. Pero no me malinterpretéis, pese a esa simpleza, el uso de la acción, de la brevedad del recorrido y la correlación y uso de enemigos que acaban por repetir rivalidades hacen que las tramas sean más trascendentes. Todo medido para que el espionaje, el misticismo oriental, la supervivencia callejera e incluso la ciencia ficción puedan convivir conjuntamente bajo la misma cabecera sin que nada se salga del tiesto. Un viaje interesante, ecléctico y lleno de virtudes que rara vez aburrirá a un lector ávido de historias diferentes siempre bajo la visión de nuestros héroes y sus aliados.

El dibujo, una vez más, es todo un alarde de anatomía cuidada, de elasticidad y despliegue visual muy compacto. Un sólido bloque donde cuesta diferenciar quien dibuja a lo largo de los 31 números de esta primera etapa del dúo callejero y donde priman más los símbolos y los colores que los estilos individualizados. Aunque los primeros números son obra de Lee Elias y llegan a participar varios dibujantes, tanto Denys Cowan en el tramo final con su destacado detallismo como Kerry Gammill, encargado de la mayoría de números junto a Jo Duffy, son los que llevan el peso en esta etapa. Un trabajo homogéneo que sólo puede recibir alabanzas de este que escribe. Será que me hago mayor y cada vez cobra más sentido el “cualquier tiempo pasado fue mejor” o que, como le pasa a mi compañero Joe Runner, aunque las dos grandes aún tienen cómics buenos, el sentimiento existente es de aburrimiento.

Que no me entere yo que ese culito de K’un-Lun pasa hambre…

Esta colaboración entre Luke y Danny es una continuación, una expansión, un DLC comiquero que, no sólo mejora la llegada del de Harlem a Marvel con Hero for Hire, sino que le da un tratamiento diferente sin olvidarse de las raíces que le hicieron llegar hasta aquí. Una etapa inolvidable que en muchas ocasiones no tiene la relevancia que merece y que por suerte podemos disfrutar gracias a Panini. Yo no lo dudaría.

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. Xavisase dice:

    Coincido en que los protagonistas y el reparto de secundarios son geniales, pero los cómics actuales y Claremont me tienen demasiado bien acostumbrado con sus tramas a largo plazo. A medida que iba leyendo aventura tras aventura (todas entretenidas, eso sí), sentía que la colección no iba a ningún lado.

    • arkhamkaveli dice:

      Es cierto que esas historias cortas con procedimientos y resultados casi similares da esa sensación de repetición o de no ir a ningún lado ya que aquí no hay nada a largo plazo. Por suerte siguen siendo entretenidas y eso es mucho ¡gracias por comentar, compañero!

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