POLAR: SURGIDO DEL FRÍO, de Víctor Santos

Título Original:
Polar: Came From the Cold HC
Sello: Dark Horse Comics
Artista completo: Víctor Santos
Publicación USA: Noviembre 2013
Publicación España: Abril 2019 (Reedición Norma Editorial)
Valoración: Ice, Ice, Baby!

Parafraseando algo que dijo mi compañero y gran guionista Javier Marquina cuando le invitamos al podcast donde colaboro (*coff* spam *coff*) (N. de Ed: ¡Disidente!) ya está todo inventado y lo que importa y te da el calificativo de bueno, malo, regular o lo que sea, es cómo lo hagas. Partiendo de esa importante y humilde lección de vida, estamos delante de un gran ejemplo de cómo coger algo anteriormente hecho –y hecho muy bien– y que quede no sólo a la altura, sino que se respire en él frescura y hasta cierta originalidad en todas sus ramificaciones artísticas.

Cuando el asesino más letal del mundo está retirado, el mayor error que se puede cometer es traerle de vuelta y convertirle en tu enemigo. La agencia de asesinos Damocles ha puesto precio a su cabeza y no descansará hasta que, lo que ellos consideran un cabo suelto del pasado, acabe bajo tierra. Con lo que no han contado es que Black Kaiser no tiene rival. La mecha ya está encendida y la cuenta atrás ha comenzado. Bienvenidos a este duelo entre David y Goliat en…

POLAR: SURGIDO DEL FRÍO
de Víctor Santos

“Este anciano no quiere morir,
pero sí se muere de ganas de matar.”

Podemos hablar de Polar, sin miedo a equivocarnos, como un fenómeno del noveno arte que ha tenido un crecimiento y una evolución que ya querrían muchos autores para sus creaciones. Una idea que Víctor Santos desarrolló en formato webcómic exento de texto y donde la acción gritaba en cada viñeta. Donde el color era el que narraba todo y que dio el salto a Estados Unidos de la mano de Dark Horse, teniendo incluso el pasado año una adaptación cinematográfica de la mano de Netflix con Mads Mikkelsen como protagonista. Casi nada.

Como anécdota os diré algo que el propio autor me contó en la pasada Héroes de Madrid mientras me dedicaba este mismo tomo y es que, una vez Dark Horse dio el visto bueno a su historia, le propusieron –alegando bajas ventas de los cómics mudos– incluirle un mínimo de diálogos y en el que hasta se barajó el nombre de Brian Azzarello. Aunque la primera idea sí gustó al valenciano, la segunda –pese a ser amigo del guionista de Cleveland– no acabó de cuadrarle así que le propuso a la editorial que fuera él mismo quien continuara con todo el proceso creativo. Todo lo demás es historia.

Rojo, blanco, negro.

Con una trama directa, sin excentricidades, huye de moderneces tecnológicas a lo Misión Imposible, dejándose empapar del Nick Furia de Jim Starenko, de la Guerra Fría. Incluso de ese olor a clásico de las películas de James Bond. Incluso se atreve con esa cortesía profesional que idealiza el gremio de sicarios y asesinos que pudimos ver posteriormente –y más sofisticado– en John Wick sin dejar de lado lo salvaje, la persecución incansable, la sed de venganza. Con momentos de tensión con ese Clint Eastwood de mirada amenazante. Mucha efectividad surgida de la simplicidad y que incluso se da el capricho de repetir determinados esquemas quedando todo muy redondo.

Supo ver el potencial de incluir diálogos para el formato papel –algo que, antes de leerlo, no me convencía y se lo dije en aquella firma– para así, como me respondió en seguida con una sonrisa, jugar con los tiempos y obligar al lector a pararse dónde él quería que lo hiciera. A ser dueño y señor de la estructura visual y del guión fijando esos parámetros y manteniendo esa libertad total de la misma narración gráfica. Cómo él mismo apuntilló “es básicamente yo diciendo ‘eh, baja el ritmo, lee, recréate y después pisa el acelerador’”.

Negro, rojo, blanco.

Sólo tres colores. Negro. Blanco. Rojo. Y una narración visual tan poderosa, intuitiva y fascinante como pocas. Y digo, hasta original porque transmite mucho pese a beber de forma tan descarada –y sobresaliente– del Sin City de Frank Miller. Obra que no plagia sino que transforma, moderniza, homenajea, llamadlo como queráis. Santos evoca a esa ciudad del pecado cubriéndola de nieve, congelándola. Dándole al blanco un perturbador y mortal protagonismo llevándolo a su terreno y no nos queda más remedio que aplaudir fuerte. Muy fuerte.

Polar va a controlar todos vuestros movimientos. Vuestros deseos. No os va a dejar respirar. Seréis esclavos de Black Káiser, de Miss Vian y no podréis hacer nada para evitarlo. Os engullirá. Será una pistola fría como el acero clavada en vuestra nuca hasta la última página. Querréis más. Y que no os engañe el impecable blanco, este cómic sabe acorralarte con sus negros y rojos. Esa meticulosidad con la que Santos trabaja va hasta ahí y lo sobrepasa con ese trazo claro, pulcro y casi cuadriculado en muchos momentos.

Si Black Kaiser te mira fijamente…

Polar: Surgido del Frío es una obra que hay que leer, disfrutar y recomendar, tanto por lo original del planteamiento como por todo lo contrario y que sabe usar de una forma tan inteligente. Una historia aplastante y unos personajes que tienen mucho que decir con tan poco. Y esto es sólo el principio. Quedan tres tomos más y una no tan lejana precuela anunciada, pero aún sin fecha, que sabemos de boca del propio autor. Estáis tardando, Black Kaiser os espera. Quizá para mataros.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.